Viernes 04 de Julio de 2008
El nuevo museo de cera en Berlín reveló ayer la figura de un Adolf Hitler de aspecto abatido en una simulación de los últimos días de su vida en un búnker, una exhibición que fue criticada por considerarla de mal gusto.
La disputa por la figura de cera ensombreció la presentación a los medios de una nueva sede del museo Madame Tussauds, que hoy abre sus puertas al público.
Los críticos dicen que es inapropiado exhibir en un museo al dictador nazi, quien inició la Segunda Guerra Mundial y ordenó la exterminación de los judíos de Europa, junto a celebridades, estrellas pop, presidentes del mundo y héroes deportivos.
"Por supuesto la figura despertará interés, pero esperamos que la gente se dé cuenta de que es parte de una exhibición con una variedad de atracciones", dijo Meike Schulze, directora de Midway Attractions en Alemania, que es responsable por el museo Madame Tussauds en Berlín.
"Sería una vergüenza si esto domina todo", agregó. Su pedido pareció caer en saco roto. Unos 200 periodistas y camarógrafos no hicieron más que ignorar las figuras del presidente estadounidense George W. Bush, la canciller alemana Angela Merkel, además de personajes como Beethoven, Albert Einstein, Madonna y Brad Pitt.
Alboroto. En cambio, empujaron y forcejearon por ingresar al rincón oscuro en donde está sentada la figura inconfundible de Hitler.
Vestido con un traje verde grisáceo, Hitler mira hacia abajo con aspecto abatido, su brazo extendido sobre una gran mesa de madera, con un mapa de Europa sobre la pared de su sombrío búnker.
"Queríamos mostrarlo así, en los últimos días de su vida", dijo Schulze, que defendió la decisión de ponerlo en la muestra diciendo que la investigación de mercado mostró que había demanda para su inclusión, siempre que su retrato fuera sensible.
Aproximadamente 25 artistas pasaron unos cuatro meses en el trabajo de cera, utilizando más de 2.000 imágenes y piezas de material de archivo. También se guiaron por un modelo del "Fuehrer" en la sede del Madame Tussauds de Londres, en donde está de pie.
En Alemania es ilegal exhibir símbolos nazis y piezas de arte que glorifiquen a Hitler, y la muestra está acordonada para evitar que los visitantes posen con él.
Discretos carteles piden a los visitantes abstenerse de tomarse fotografías o de posar con Hitler "por respeto hacia las millones de personas que murieron durante la Segunda Guerra Mundial".
Vigilancia por cámaras y empleados del museo detendrán cualquier comportamiento inapropiado, dijo Schulze.
Al parecer no fueron en vano las prevenciones que desató el anuncio de la muestra del museo Madame Tussauds, que abre hoy sus puertas al público en la avenida prusiana Unter den Linden, cerca de la emblemática Puerta de Brandeburgo. l (DPA y Reuters)