Alemania está alarmada por los infanticidios
Las imágenes de los pequeños féretros de los cinco niños asfixiados por una madre desequilibrada quedaron grabadas la pasada semana en la mente de los alemanes y en especial de los políticos, que analizan medidas para evitar el creciente número de tragedias que tienen por víctimas a niños indefensos.

Miércoles 19 de Diciembre de 2007

Las imágenes de los pequeños féretros de los cinco niños asfixiados por una madre desequilibrada quedaron grabadas la pasada semana en la mente de los alemanes y en especial de los políticos, que analizan medidas para evitar el creciente número de tragedias que tienen por víctimas a niños indefensos.
  La canciller Angela Merkel anunció ayer que el tema tendrá prioridad entre las cuestiones a debatir en la reunión que celebrará hoy con los jefes de gobierno de los 16 estados federados.
  “Necesitamos una red de parteras, maestros, trabajadores sociales y otros agentes que intenten detectar el momento en el que nuestros niños comienzan a sufrir”, sostuvo la jefa de gobierno en su mensaje semanal de televisión. “Necesitamos en este país una cultura del estar atento”, urgió Merkel.
  Días atrás la opinión pública alemana se vio sacudida por diez casos de infanticidio en una semana. Las tragedias desataron un intenso debate sobre el trato a los niños en el país, las causas de los infanticidios y los alcances de la responsabilidad de los organismos sociales del Estado para prevenirlos y evitarlos.
El último caso. Ayer se conoció un nuevo caso. Se trata de una madre de 24 años, quien fue arrestada en Turingia acusada por haber golpeado brutalmente a su hija de seis semanas. Las graves heridas produjeron el fallecimiento de la pequeña.
  Los alemanes se preguntan la razón de estos casos, en los que los padres se ensañan con los más indefensos, sus propios hijos. Una de las respuestas dadas por los expertos apunta al aumento de afecciones psíquicas padecidas por numerosos padres.
  Según la organización de ayuda Seelennot, 500 mil menores de 18 años tienen padres con desequilibrios mentales.
  La ministra de Justicia de Baviera, la socialcristiana Beate Merk, resaltó que “el Estado tiene que reaccionar y ofrecer ayuda a los niños que no reciben el cuidado de las personas a cuyo cargo están”.
   Las iglesias alemanas también efectuaron un llamado de atención frente al creciente número de infanticidios. “Cada noticia de un niño que muere es un grito que pide ayuda y respaldo”, expresó el máximo dignatario de la Iglesia Evangélica Alemana, obispo Wolfgang Huber.  (DPA)