Viernes 06 de Febrero de 2009
Tras las duras críticas hacia el Papa Benedicto XVI por la revocación de la excomunión a un negador del Holocausto, la canciller alemana Angela Merkel dio ayer un paso para descomprimir la tensión con el Vaticano y saludó el pedido de rectificación del Vaticano al obispo tradicionalista Richard Williamson.
"Es un paso importante y bueno", dijo Merkel en una rueda de prensa celebrada en Berlín. El martes, la jefa de gobierno había exigido del Papa "palabras más claras" sobre la postura del Vaticano sobre el Holocausto y las declaraciones de Williamson.
El miércoles, el Vaticano exigió a Williamson a que se retracte de sus palabras, aclarando que sus afirmaciones "son absolutamente inaceptables y rechazadas por el Papa".
Para Merkel, la reacción del Vaticano "demuestra a las claras que la negación del Holocausto es algo que no puede quedar flotando sin que haya consecuencias".
Sólo sin antisemitismo y sin la negación del Holocausto "se podrá alcanzar una próspera convivencia entre la comunidad judía y las iglesias cristiana", agregó Merkel, líder de la Unión Cristianodemócrata de su país.
Con las objeciones hacia la Santa Sede, Merkel había cosechado alabanzas pero también fuertes críticas, sobre todo de algunos políticos de su propio partido, que consideraron "inadecuado" el tono y las palabras escogidas por la canciller.
La resistencia interna contra la luterana Merkel vino de parte del sector católico del partido, liderado por el presidente del Parlamento Norbert Lammert.
El político de la CDU Georg Brunnhuber, tras mantener una conversación personal con Benedicto XVI, advirtió que en el Vaticano reina "cierto espanto" por el cariz que tomó el debate en Alemania. Existe la sensación, añadió, que en Alemania "se han reflotado todos los resentimientos anticatólicos".
El arzobispo católico de Munich, Reinhard Marx, se unió al coro de voces críticas hacia Merkel. "Querer imputarle al Papa la posibilidad de que haya querido tolerar de alguna manera el antisemitismo es una monstruosidad", advirtió.
Visita papal a Israel. Por su parte, el museo israelí del Holocausto de Yad Vashem (en Israel) saludó las declaraciones de Benedicto XVI en las que insta al obispo Williamson a retractarse de sus declaraciones en las que negaba el Holocausto.
El Vaticano está organizando un viaje de Benedicto XVI a Israel y los territorios palestinos, en principio para mayo, aunque la visita no ha sido confirmada oficialmente todavía por ninguna de las partes. Una portavoz del presidente israelí, Shimon Peres, dijo ayer que es el Vaticano quien debe anunciar oficialmente el viaje. l (Reuters y DPA)