Alain Touraine y Zygmunt Bauman logran el premio Príncipe de Asturias
Sus aportaciones en forma de instrumentos conceptuales para comprender mejor el cambiante y acelerado mundo en el que vivimos valieron ayer a los sociólogos Alain Touraine y Zygmunt Bauman...

Viernes 28 de Mayo de 2010

Sus aportaciones en forma de instrumentos conceptuales para comprender mejor el cambiante y acelerado mundo en el que vivimos valieron ayer a los sociólogos Alain Touraine y Zygmunt Bauman el premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades 2010.

El jurado, reunido en la ciudad de Oviedo, en el norte de España, decidió distinguir con el galardón a estos dos intelectuales que nacieron en el mismo año, 1925, pero que nunca trabajaron juntos, aunque están unidos por su visión crítica con la modernidad.

Se encuentran dentro "de la más brillante tradición intelectual del pensamiento europeo", destacó el acta del jurado sobre el francés y su colega de origen polaco y nacionalidad británica.

Touraine y Bauman se impusieron sólo por un voto en la decisión final del jurado al japonés Shigeru Miyamoto, a quien se considera el padre de los videojuegos. El galardón está dotado con 50.000 euros y la reproducción de una estatuilla de Joan Miró.

Touraine, historiador y sociólogo, es autor de trabajos sobre la sociedad post industrial, término acuñado por él, "que han permitido entender e interpretar el sentido profundo de las grandes transformaciones de nuestra época", dijo el jurado.

El francés está muy vinculado al ámbito del pensamiento hispanoamericano. Tras pasar por la Escuela Superior de París y las universidades estadounidenses de Rockefeller y Harvard, fundó en 1956 el Centro de Investigación para la Sociología del Trabajo en la Universidad de Chile.

Sus tesis más recientes se refieren al individuo como agente de los movimientos sociales.

Opositor a los movimientos neoliberales de los años 90, defiende el impulso de un nuevo movimiento social que haga frente a la globalización, un fenómeno que en su opinión fragmenta la sociedad y fomenta el individualismo.

De Bauman, los miembros del jurado subrayaron su estudio a fondo de "la condición social del hombre postmoderno en un mundo inestable y de valores perecederos. En su decisivo análisis de esta realidad, Bauman ha acuñado el término de modernidad líquida, agudamente desarrollado en su obra".

Su análisis de los vínculos entre la modernidad, el nazismo y el comunismo posmoderno le han valido gran reconocimiento internacional.

El concedido ayer fue el tercero de los ocho premios Príncipe de Asturias que la Fundación falla este año. El de las Artes fue para el escultor Richard Serra y el de las Ciencias Sociales, para los arqueólogos que descubrieron los famosos guerreros de terracota de Xian. l (DPA)