Martes 21 de Octubre de 2008
Al menos 21 reclusos murieron ayer en un motín de una prisión en México cercana a la frontera con Estados Unidos, algunos en un incendio después de una balacera entre bandas rivales.
El motín comenzó en la madrugada del lunes en Reynosa, cerca de la frontera con Texas, una ciudad fabril donde opera el poderoso cártel del Golfo, dijo la fiscalía estatal, cuando bandas rivales comenzaron pelear con pistolas y cuchillos.
"Hubo una balacera y después un incendio. Entre los muertos hay cuerpos calcinados", dijo un portavoz de la fiscalía.
No estaba claro cómo comenzó el motín ni el incendio.
Mientras las ambulancias esperaban a que la policía sacara a las víctimas y helicópteros sobrevolaban la zona, el jefe policial local, José Ives Soberón, dijo a una cadena de radio que la cifra de muertos había subido a 21.
Agregó que ocho personas presentaban lesiones graves.
Paramédicos en la prisión —que tiene unos dos mil internos pero fue diseñada para mil— dijeron que podrían haber muerto hasta 25 reos en el enfrentamiento.
Tiros y puntazos. El director de la prisión, Apolonio Villareal, dijo que las bandas rivales pelearon durante tres horas con cuchillos y pistolas, y prendiendo fuego a parte de la prisión con fósforos y nafta, tomada de los talleres de la cárcel.
Soldados fuertemente armados sofocaron la lucha y rodearon la prisión, pero algunos familiares de los reclusos lograron entrar al penal, desesperados por averiguar si sus parientes estaban entre los muertos, de acuerdo con medios locales.
"He estado aquí desde las cinco de la mañana para saber de mi hijo, pero nadie nos dice nada", dijo llorando una mujer, quien declinó dar su nombre.
Reynosa, con fuerte presencia de cárteles de la droga, está situada en el noreste de México en la frontera, frente a la localidad de McAllen del estado norteamericano de Texas.
La policía y el Ejército cercaron la cárcel, de la que se fugaron 17 presos el 9 de octubre por la puerta principal, con ayuda de cuatro custodios. Cinco de los evadidos eran pistoleros del cártel del Golfo.
México sufrió una seguidilla de motines en prisiones este año. El mes pasado, unos 23 prisioneros murieron en un motín en una superpoblada cárcel fronteriza en Tijuana.
La guerra entre bandas rivales del narcotráfico ha permeado en las cárceles mexicanas llenas de traficantes, mientras el presidente Felipe Calderón aumenta los arrestos en su infructuoso intento por frenar la ola de violencia que asuela al país. (Reuters y DPA)