Jueves 19 de Febrero de 2009
Jade Goody, quien participó del Gran Hermano británico, provocó un soberano revuelo al anunciar que no sólo venderá los derechos de transmisión de su casamiento, sino también los de su muerte que, según los médicos, ocurrirá pronto por lo avanzado del cáncer cervical que padece.
Pero todo se trató de una confusión. A pocas horas de ganar el mundo la noticia, el representante de Goody, Max Clifford, aclaró que se televisará el casamiento, pero no la muerte. "Eso sería repugnante", opinó.
Jade, de 27 años, saltó a la fama hace siete al convertirse en una de las protagonistas del reality en el Reino Unido. En agosto pasado, mientras participaba de la versión india, la llamaron al confesionario y le comunicaron que padecía cáncer cervical. Ahora, sus oncólogos pronostican que le quedan pocas semanas de vida por la rapidez con la que se multiplican los tumores en su organismo.
La noticia no llevó a la joven a alejarse de las cámaras. Todo lo contrario. Este domingo, contraerá matrimonio en un lujoso hotel del condado de Essex y ya vendió los derechos de las imágenes a la revista OK, en un millón y medio de libras.
El vestido de novia fue realizado por el diseñador Manuel Mota y se lo regaló el multimillonario Mohamed Al Fayed, dueño de Harrod´s. Los gastos de la lujosa fiesta serán costeados con el pago de varias entrevistas que Jade brindará a diversos medios. La suma de lo producido será para la educación de sus dos pequeños hijos, Bobby Jack y Freddie, según dijo Goody.