Jueves 28 de Octubre de 2010
El drama de la gigantesca ballena que encalló el lunes en el exclusivo balneario brasileño de Buzios terminó trágicamente ayer, con la muerte del animal de 12 metros de largo, cuya agonía mantuvo en vilo durante más de 60 horas a todo el país.
Los esfuerzos por salvar la ballena jorobada de 25 toneladas movilizaron a casi toda la población de Buzios, a rescatistas del Cuerpo de Bomberos y hasta a remolcadores de la Armada y de la petrolera Petrobras.
Bomberos y voluntarios -entre ellos huéspedes de hoteles locales- enfrentaron la lluvia y las bajas temperaturas durante dos madrugadas y se turnaron en la tarea de tirar agua sobre el animal, que encalló en la playa de Geribá por razones aún ignoradas.
Según la secretaria de Medio Ambiente de Buzios, Adriana Saad, el intento de rescatar la ballena con la ayuda del remolcador enviado por Petrobras también fracasó este martes, y el animal falleció al inicio de esta madrugada.
Estadísticas del Instituto Baleia Jubarte revelan que el mamífero de Buzios fue el nonagésimo en encallar en la costa brasileña en lo que va de este año, lo que representa el triple del total del año pasado.
Desde 2002, 326 ballenas jorobadas encallaron en el litoral brasileño, y sólo 45 de ellas lograron sobrevivir. (DPA)