Viernes 12 de Marzo de 2010
Activistas de Greenpeace Argentina irrumpieron hoy en el acto en el que la presidenta, Cristina Kirchner, anunciaba la apertura de sobres de la licitación de la extensión de las líneas de alta tensión hacia el sur de Santa Cruz, en protesta contra la construcción de una usina a carbón en Río Turbio.
Durante el acto, activistas de la organización ambiental desplegaron carteles con la consigna “Carbón o glaciares” de rechazo a la usina de carbón que se construye en Río Turbio.
Greenpeace considera que el proyecto constituye “una irracionalidad ambiental y económica, ya que se está impulsando el desarrollo del carbón para producir electricidad, que además de ser cara es la opción que más contamina y más cambio climático genera”, señaló Juan Carlos Villalonga, director de Campañas de la organización.
En el acto junto con la mandataria se encontraban el ex presidente Néstor Kirchner; el Secretario de Energía de la Nación, Daniel Cameron; el Ministro de Planificación Federal, Julio De Vido; y el gobernador de Santa Cruz, Daniel Peralta; quienes dieron su respaldo al proyecto.
“Río Turbio es el primer paso en el plan del gobierno para comenzar a quemar carbón a gran escala para producir electricidad”, afirmó Villalonga al tiempo que consideró que “se está apostando por uno de los métodos más sucios para generar energía y el que más contribuye al calentamiento global, un verdadero disparate”.
Para Greenpeace el desarrollo del carbón como fuente de energía “es un grave error que comete el gobierno nacional cuando dispone de abundantes recursos energéticos limpios sin desarrollo alguno, como la energía eólica”.
“Argentina puede iniciar ya mismo la transición hacia las energías renovables, reduciendo emisiones y contaminación, minimizando impactos sociales y generando empleos sustentables. El potencial de recursos existente lo permite, la capacidad tecnológica también, sólo falta la voluntad política de cambiar”, concluyó Villalonga.