A pedido de Casaretto nombran a Ojea como su sucesor en la diócesis de San Isidro
Benedicto XVI designó hoy a monseñor Oscar Ojea obispo coadjutor de San Isidro y sucederá en el cargo a monseñor Jorge Casaretto, cuando éste eleve al  Vaticano su renuncia por alcanzar el límite de edad canónica en poco más de dos años, se informó oficialmente.  

Miércoles 07 de Octubre de 2009

Buenos Aires.-  El papa Benedicto XVI designó hoy  a monseñor Oscar Ojea obispo coadjutor de San Isidro y sucederá en  el cargo a monseñor Jorge Casaretto, cuando éste eleve al  Vaticano su renuncia por alcanzar el límite de edad canónica en poco más  de dos años, se informó oficialmente.

Desde el obispado se explicó que Casaretto pidió en marzo  pasado al pontífice, en el marco de la visita “ad límina”, un  coadjutor a fin de lograr “una transición ordena que redunde en beneficio  de la feligresía y el clero” de esa jurisdicción eclesiástica  bonaerense.

La diócesis de San Isidro es considerada una de las más  importantes, detrás de la arquidiócesis de Buenos Aires, por tener en su  territorio a quienes tienen poder de decisión económica y  política, y por estar marcada por fuertes desigualdades sociales.

La llegada de monseñor Oscar Ojea, hasta hoy obispo auxiliar  porteño, implica además que el cardenal Jorge Bergoglio hizo primar  su posición en el Vaticano, al imponer a uno de sus hombres de  confianza, a la hora de nuevos nombramientos diocesanos.

Casaretto, quien cumplirá 73 años en diciembre próximo, deberá  presentar su renuncia en dos años, aunque el Papa puede decidir  entonces que continúe por un tiempo más al frente de la diócesis.

En tanto Ojea, quien cumplirá 63 años el 15 de octubre  venidero, comenzará a colaborar en la diócesis bonaerense y recién  asumirá en forma efectiva el cargo cuando el Vaticano acepte la dimisión  de Casaretto.

El nombramiento fue dado a conocer hoy simultáneamente en Roma  y Buenos Aires, aquí por la Nunciatura Apostólica a través de la  agencia católica AICA.
Casaretto es considerado uno de los hombres más influyentes en  la escena socio-política nacional, tanto al frente de Cáritas  Argentina como de la Pastoral Social de la Iglesia.

En plena crisis 2001-2002, el prelado sanisidrense jugó un  papel protagónico en la llamada Mesa del Diálogo Argentino, al buscar  consensos para evitar un estallido social en el país tras la  caída del presidente Fernando de la Rúa.

Actualmente, como titular de la Pastoral Social, impulsa  acciones para encaminar un diálogo que permita acordar políticas  públicas para erradicar la pobreza y la exclusión social de cara al  bicentenario patrio 2001-2002.

Sus dichos también provocaron fuertes polémicas en los  gobiernos de Néstor Kirchner y Cristina Fernández, sobre todo cuando  meses atrás alertó que la pobreza estaba próxima al 40 por ciento.

Este fin de semana, Casaretto encabezará en Mar del Plata las  tradicionales Jornadas de Pastoral Social, que reunirá al gobierno  con dirigentes políticos y sociales de diversa extracción  partidaria. Se prevé la participación del embajador ante la Santa Sede,  Juan Pablo Cafiero, el gobernador Daniel Scioli y el diputado  nacional Francisco de Narváez, entre otros.

Casaretto nació en Buenos Aires el 27 de diciembre de 1936,  fue ordenado sacerdote el 5 de setiembre de 1964, y elegido obispo  de Rafaela el 28 de diciembre de 1976 por Pablo VI. El 14 de marzo  de 1982 fue trasladado como obispo coadjutor a la diócesis de San  Isidro, cargo que asumió el 15 de junio de 1983.

En tanto, Ojea nació Buenos Aires el 15 de octubre de 1946,  fue ordenado sacerdote el 25 de noviembre de 1972 y el papa  Benedicto XVI lo nombró obispo auxiliar de Buenos Aires el 24 de mayo de  2006.

Siendo sacerdote, este teólogo ejerció su ministerio pastoral  en las parroquias María Reina, San José de Flores, Nuestra Señora  de la Piedad, San Benito Abad, Patrocinio de San José y Santa Rosa  de Lima. En 1994 asumió como párroco de Nuestra Señora del  Socorro, cargo que ejerció hasta su designación como obispo.

Reconocido por su capacidad pastoral y organizativa tuvo otras  tareas en la arquidiócesis de Buenos Aires, entre ellas, la  dirección de Cáritas del Socorro, una de las que cuenta con mayor  cantidad de servicios asistenciales en Buenos Aires.

La diócesis de San Isidro fue creada el 11 de febrero de 1957,  con la bula “Quandoquidem adoranda”, de Pío XII. Comprende, en la  provincia de Buenos Aires, los partidos de San Fernando, San  Isidro, Tigre, Vicente López y las secciones 1, 2 y 3 de las islas del  Delta bonaerense.

Desde entonces tuvo dos obispos: Antonio María Aguirre, desde  el 13 de marzo de 1957, y Casaretto. Cuando asuma, Ojea se  convertirá en el tercer diocesano de esa jurisdicción eclesiástica.  (DyN)