A los 82 años, murió Neil Armstrong, el primer hombre en llegar a la Luna
Su deceso se produjo por complicaciones cardíacas. Dirigió la misión Apollo XI que le permitió caminar por el satélite junto a Edwin Aldrin. Obama dijo que está "entre los mayores héroes estadounidenses".

Sábado 25 de Agosto de 2012

El astronauta Neil Armstrong, el primer hombre en llegar a la Luna en 1969, murió a los 82 años por las complicaciones sufridas tras una reciente operación del corazón, según informó hoy la agencia espacial estadounidense, NASA. “Con el corazón destrozado compartimos la noticia de que Neil Armstrong falleció debido a complicaciones derivadas de procedimientos cardiovasculares”, indicó su familia en un comunicado dado a conocer por la cadena CNN.

“Lloramos la pérdida de un muy buen hombre, pero también celebramos su extraordinaria vida y esperamos que sirva de ejemplo a jóvenes de todo el mundo para trabajar duro para hacer realidad sus sueños, para estar dispuestos a explorar e ir más allá de los límites, y servir desinteresadamente una causa mayor que ellos mismos”, señaló el texto. “Neil Armstrong era un héroe reacio estadounidense que siempre creyó que sólo estaba haciendo su trabajo”, añadió.
El 7 de agosto, sólo dos días después de su cumpleaños, el astronauta había sido sometido a una operación de bypass.

Su frase, “Es un pequeño paso para el hombre, pero un gran salto para la humanidad”, pronunciada el 20 de julio de 1969 al pisar por primera vez la superficie lunar, es tal vez la más conocida del siglo XX.

Armstrong dirigió la misión de alunizaje “Apollo 11” que le permitió caminar durante tres horas junto a su colega Edwin “Buzz” Aldrin por la superficie del satélite terrestre. Unas 500 millones de personas en todo el mundo siguieron la hazaña del astronauta de 38 años por televisión.

El presidente estadounidense, Barack Obama, dijo hoy que está “entre los mayores héroes estadounidenses, no sólo de esta era, sino de todos los tiempos”.

Obama declaró que Armstrong y sus compañeros miembros de la tripulación del “Apollo 11” “llevaron con ellos las aspiraciones de una nación entera” en su misión de julio de 1969. “Ellos partieron para mostrarle al mundo que el espíritu estadounidense ve más allá de lo inimaginable, que con la fuerza e ingenuidad suficiente todo es posible”, manifestó el mandatario. “Y cuando Neil pisó la superficie lunar por primera vez logró una hazaña humana que nunca será olvidada”.
Nacido el 5 de agosto de 1930 en una granja en Ohio, Armstrong se había interesado desde temprano por la aviación.

A los seis años estuvo por primera vez en el aire, con un pequeño avión a hélice. Con 15 años tenía distintos trabajos para poder tomar lecciones de vuelo. A los 16 años, antes incluso de haber pasado el examen de conducir, ya tenía su licencia de vuelo.

Tras graduarse de los estudios secundarios recibió una beca de la Marina de Estados Unidos para estudiar ingeniería aeronáutica. Durante la guerra de Corea voló como piloto de combate en 78 misiones. Después de la guerra fue piloto de pruebas.
En septiembre de 1962 la agencia estadounidense espacial NASA lo presentó como futuro astronauta. Era el comandante del “Gemini 8” cuando logró por primera vez el exitoso acoplamiento de esta nave con un satélite, en marzo de 1966. La misión tuvo luego problemas técnicos, y Armstrong debió hacer un amerizaje de emergencia en el Pacífico.

En las primeras semanas tras el regreso de la misión del “Apollo 11”, Armstrong permitió que lo ovacionaran junto al resto del equipo alrededor del mundo. Pero poco después informó que no volvería a viajar al espacio y abandonó por completo la NASA en 1971, para desempeñarse como profesor de ingeniería aeronáutica y aeroespacial en la Universidad de Cincinnati durante ocho años. Después de eso, Armstrong, casado dos veces, integró las juntas directivas de distintas empresas.

En noviembre de 2011 Armstrong había recibido junto a su colega del “Apollo 11” Buzz Aldrin la máxima distinción del Congreso estadounidense, la Medalla de Oro del Parlamento, en una ceremonia festiva en el Capitolio en Washington.
A pesar de que durante años mantuvo un perfil bajo, se hizo escuchar cuando Obama anunció hace dos años la cancelación del nuevo plan lunar de la NASA. Armstrong advirtió en una carta abierta acerca de una “caída de Estados Unidos a la segunda clase” de la navegación espacial.