Domingo 25 de Marzo de 2012
Considerado un referente literario en Europa, el escritor italiano Antonio Tabucchi murió hoy a los 68 años de edad en Lisboa.
La información, confirmada por la editorial Feltrinelli en un comunicado, señala que Tabucchi había ingresado en el hospital de la Cruz Roja de Lisboa a consecuencia de las secuelas de una larga enfermedad. Los funerales se celebrarán el próximo jueves en la capital portuguesa, según explicó su viuda, Maria José Lancastre.
Tabucchi, que desde 2004 tenía la nacionalidad portuguesa, nació en Pisa, norte de Italia, en 1943, y se licenció en Literatura portuguesa por la Universidad de su ciudad, para pasar después a trabajar como profesor de esta materia en la Universidad de Génova y como catedrático en la de Siena.
Confeso amante de Portugal, el escritor italiano debutó en 1971 en el panorama literario con una antología de poetas surrealistas portugueses, aunque su primera obra creativa fue Plaza de Italia, una colección de relatos publicada en 1975.
Fue el introductor y difusor de la obra del portugués Fernando Pessoa en Italia. Tradujo "El libro del desasosiego" en 1987 y publicó "Los tres últimos días de Fernando Pessoa" en 1994.
De 1987 a 1989 ocupó el cargo de director del Instituto Italiano de Cultura en Lisboa, y en 1994 la novela "Sostiene Pereira", publicada en Italia en 1994, le convirtió en un escritor muy popular. Esta historia de un redactor de cultura en un periódico portugués durante la dictadura de Salazar se hizo aún más famosa tras ser llevada al cine en 1996 en una producción italiana dirigida por Roberto Faenza y con Marcello Mastroianni como protagonista.
"La cabeza perdida de Damasceno Monteiro" (1997), novela policíaca ambientada en Oporto, también le otorgó un amplio reconocimiento internacional.
Como escritor comprometido, fue muy crítico con el gobierno del presidente italiano Silvio Berlusconi. En 2008, de hecho, fue demandado por el presidente del Senado, Renato Schifari, tras publicar en el diario L Unita un artículo en el que preguntaba al político por su pasado, sus negocios y sus amigos; uno de ellos, el propio Berluscuni.