A 10 años de Cromañón se renovaron los reclamos
Los manifestantes enarbolaron como consigna "Cromañón nos pasó a todos" y "10 años transformando el dolor en lucha".

Miércoles 31 de Diciembre de 2014

Con diversos actos se conmemoró ayer el décimo aniversario de la tragedia del boliche República de Cromañón del barrio porteño de Once —cuyo incendio dejó 194 muertos y más de 1.400 heridos—, en los que sobrevivientes, amigos y familiares de las víctimas enarbolaron como banderas las premisas de "no olvidar" y "que se acabe la muerte joven en la Argentina". La concentración más numerosa se realizó en Plaza de Mayo, donde los asistentes mostraron mensajes alusivos en sus remeras, carteles y banderas en los que reclamaban Justicia. Leyendas como "10 años transformando el dolor en lucha", "Cromañón nos pasó a todos", se mezclaban con otras que simplemente decían: "Los pibes de Cromañón" y "Cromañón 10 años". Hubo, además, una suelta de globos.

Un cartel con las 194 fotos de las víctimas colgaba de la reja de la Pirámide de Mayo, alrededor de la cual se reunieron familiares y sobrevivientes en el acto principal en el que se leyó un documento de organizaciones de derechos humanos.

Alrededor de las 20 los manifestantes marcharon hacia el barrio de Once, en donde dejaran 194 flores en la peatonal que se inauguró en recordatorio de las víctimas.

Por la tarde, el cardenal Mario Poli presidió una misa concelebrada en la Catedral porteña en sufragio de los fallecidos. En el oficio, el obispo Jorge Lozano lamentó el "maltrato" e "indiferencia" de la sociedad frente al dolor de los familiares de víctimas y sobrevivientes.

El prelado, que desde el primer día acompañó a familias y jóvenes, dijo que "no siempre se trató con cuidado las heridas" que dejó el siniestro y aseguró que en este tiempo de sufrimiento se conoció "tanto el dolor que sana como el dolor que enferma o agravia, Este dolor lo hemos experimentado en la incomprensión, la superficialidad, el maltrato, la descalificación, la injusticia, la indiferencia. En cuántos momentos hemos sentido que éste no es un problema de todos".

El Papa Francisco, en un mensaje conocido ayer, expresó: "No puedo olvidar aquella noche y los días subsiguientes recorriendo los hospitales". En un mensaje de puño y letra que se leyó en tras la misa en la catedral metropolitana, señaló que "hoy, diez años después, rezo con ustedes y sigo caminando con ustedes".