Quién es el ex Central que quiere sacar a los pibes de Funes de las calles

Sin medias tintas asegura que “es más fácil jugar en primera que ser secretario de Deportes” y detalla que con el intendente Roly Santacroce trabajan en un proyecto que busca sacar a los chicos de las calles

Domingo 21 de Abril de 2024

A los 47 años y con la estampa de buen jugador, el exvolante ofensivo de Central Cristian “Chiri” Colusso es el secretario de Deportes de la Municipalidad de Funes.

  Los memoriosos futboleros recuerdan las notables condiciones del Chiri Colusso, un exquisito volante que la rompía en aquel gran equipo de Central del Negro Marchetta en 1994, que emigró muy joven a Sevilla, volvió a Arroyito para salir subcampeón del Apertura 1999 con el Patón Bauza y luego volvió a partir para transformarse en un trotamundos del fútbol, por destinos tan disímiles como Italia, España, Gran Bretaña, Ecuador, México y Argelia.

  —¿Quién te puso Chiri?

  —Chiri le decían a mi viejo, que es tachero e hincha de Boca, por el Chiri Mendoza, un delantero de aquella época. En mi familia todos somos jugadores, pero él no llegó a primera.

  — Los futboleros recuerdan tu gran tarde en Central contra San Lorenzo en diciembre de 1994, cuando le ganaron 3 a 2 con dos goles tuyos.

  — Eran mis primeros partidos en primera y a partir de ese día me hice conocido acá y en Buenos Aires. Hice dos goles y también participé en la jugada del primero, con (el delantero Darío) Scotto.

  — Ese día el Bambino Veira, DT de San Lorenzo, te llenó de elogios.

  — De eso no me acordaba.

  —¿Fue tu mejor partido?

  — Creo que sí. También tuve un buen partido acá contra Talleres, cuando hice tres goles, y otro en La Bombonera. Puede ser que haya sido mi mejor partido.

  —En la final de la Conmebol le dijiste a don Angel (Zof) que te animabas a patear un penal. Sorprendió porque eras un pibe y no es fácil patear un penal en una final con 45 mil hinchas.

  — Sí, porque faltaban pateadores y yo le dije que podía patearlo.

  —¿Te ofreciste a patearlo?

  — No había muchos pateadores y don Angel me preguntó y le dije que sí. Si hubiera sabido cómo iba a salir no lo pateaba.

  —¿Qué te pasó durante tu paso por Sevilla, donde sólo jugaste seis partidos y tuviste que emigrar?

  — Hubo un problema en la forma como se hizo la transferencia, con gente que tuvo ese inconveniente, y yo quedé en el medio.

  —¿Quién era tu representante?

  — La Tota Rodríguez.

  —¿Cómo fue tu vuelta a Central en 1999?

  — Fue algo muy lindo volver en 1999 y 2000 porque con ese equipo salimos subcampeones del Apertura. Después mi carrera empezó a declinar y uno se va quedando.

  —¿Cuál fue el país más extraño donde jugaste?

  — Argelia, un país musulmán donde viví varios meses pero no pude jugar por una ley que tenían. Ellos hablan francés porque fueron una colonia, así que me llevé un diccionario español francés y con ese librito me hacía entender.

  —¿El fútbol profesional es un trabajo muy exigente?

  —-Sí. Creo que hay que tener la cabeza muy fuerte. Es fundamental. Lo mismo que el acompañamiento del club, de tu representante y de tu familia. En ese sentido siempre me sentí bien respaldado.

  —Parece fundamental, además de la base familiar y del apoyo del club, el trabajo del representante.

  — Es importante el trabajo del representante, porque el jugador está muy expuesto y sometido a una gran presión. Por eso es tan importante el aspecto del estado físico como el del estado mental. Hay que estar muy metido, como pasa en general en la vida.

  —¿Te arrepentís de algo o harías lo mismo?

  — Haría lo mismo. Siempre hay cosas para corregir, pero tomo la vida como un aprendizaje, lo mismo que ahora como director técnico, donde aprendo de los errores.

  —¿Cómo siguió tu vida después de ser un trotamundos del fútbol?

  — El fútbol es mi pasión, soy un enamorado del fútbol. Hice el curso de técnico, asistí a congresos y estudié mucho, me preparé mucho para esto. Me gusta aprender lo máximo posible y el año pasado dirigí a Coronel Aguirre.

  —¿Cómo llegaste a la Secretaría de Deportes de Funes?

  — Me acerqué al proyecto del (intendente) Roly (Santacroce) porque me ofreció trabajar con él para tratar de que a través del mismo construyamos una sociedad integrada, con la mayor cantidad de chicos en el deporte, que les da la posibilidad de hacer una vida sana y con valores, que los saque de la calle.

  —¿Cuál trabajo es más difícil: jugar al fútbol, dirigir un equipo o ser secretario de Deportes?

  — Jugar al fútbol es lo más fácil porque sólo depende de vos mismo. En cambio tanto para dirigir a un equipo como para ser secretario de Deportes tenés que trabajar con muchas personas y es mucho más complejo.

  — El Tata Martino decía: “Cuando jugaba tenía un problema, pero ahora que dirijo tengo 22 problemas”.

  — Exactamente.

  —¿Por qué viniste a vivir a Funes?

  — Porque en toda mi vida viví en un departamento, tanto de chico como cuando era jugador, así que decidí que quería vivir en una casa y en 2002 compré una y me vine a vivir a Funes.