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Funciona en Carcarañá la primera planta de miel en panal de Sudamérica

Bajo la premisa de “construir valor agregado a partir de la producción apícola”, dos empresarios de Funes y Pueblo Esther se asociaron para radicar en el parque industrial de esta ciudad la primera planta de procesamiento de miel en panal de América del Sur. La empresa lleva el nombre de Valor Natural y acaba de ponerse en marcha.

Domingo 07 de Junio de 2009

Carcarañá.— Bajo la premisa de “construir valor agregado a partir de la producción apícola”, dos empresarios de Funes y Pueblo Esther se asociaron para radicar en el parque industrial de esta ciudad la primera planta de procesamiento de miel en panal de América del Sur. La empresa lleva el nombre de Valor Natural y acaba de ponerse en marcha. Las expectativas son grandes, y no es para menos: más allá de todo lo que pueda lograr en el mercado local y regional, ya tiene colocada mercadería en Bélgica y Japón, y puede salir a la conquista de los consumidores de la Unión Europea y, en un horizonte más largoplacista, de algunos países árabes.
  Hacer funcionar este emprendimiento que producirá, además, miel con trozos de panal y miel de isla envasada, destinada primeramente a hoteles y delicatessen, demandó una inversión de unos 600 mil pesos. Posee una capacidad de procesamiento de un contenedor por mes y, por el momento, funcionará con una decena de personas, pero con la producción de más de un centenar de apicultores.
  
Comercio exterior. Cuando el apicultor Gabriel Osatinsky y el especialista en marketing Maximiliano Robles idearon un proyecto, hace alrededor cuatro años, lo pensaron para el comercio exterior, donde Argentina tiene un mercado ganado, sin embargo, las primeras partidas de elaboración serán colocadas en el mercado nacional.
  “Creemos que el público va a captar la importancia del producto a sabiendas de que la miel en panal no es tan conocida en el país, pero cuando lo conozca seguramente lo adoptará en reemplazo de otras mieles”, consignó Robles, de Valor Natural.
  Los inversores recorrieron diversas localidades con el proyecto en carpeta hasta que la Municipalidad de esta ciudad les ofreció, en promoción, un terreno en el parque industrial ubicado en el cruce de las rutas 9 y 26-S. “Lo instalamos en ese sitio porque tuvimos la mejor propuesta de la región”, contaron los desarrolladores a La Capital.
  “La planta la pudimos levantar gracias a varios agentes. Pero fue clave que hayamos logrado una alianza estratégica con la cooperativa Cosar. Los pilares fundamentales de nuestra empresa son la calidad y una buena presentación de la mercadería a ofrecer”, consignó Osatinsky (ver página 36).
  De esta manera la firma ofrecerá los productos en los segmentos de mercado más exigentes. “La base es saber elegir a los apicultores con quienes trabajamos, muchos de los cuales están en zonas vírgenes donde no existen prácticamente cultivos”, sostuvo Robles.
  Básicamente, la firma se abastecerá de Cosar, un emprendimiento que agrupa a 120 apicultores, con 40 mil colmenas. Esto les genera la factibilidad de crecer en escala. Con esta provisión, más la de un grupo de 18 apicultores que trabajan con el protocolo del Inta, está en condiciones degenerar 9 contenedores de 20 pies cúbicos por año (unas 13 toneladas de miel por contenedor).

Valor agregado. La miel en panal es conocida por conservar el sabor y el aroma de las flores de donde ha sido acopiada por las abejas. Los especialistas hablan de un sabor “más delicado y con más propiedades”. Por esa razón se trata de una opción de venta que es más redituable porque incrementa el valor agregado de la miel.
  “Para producirla se requiere de una capacitación previa en cuanto a la forma de producción, cómo mover los marcos, incluso hasta escribimos un manual del proceso de la miel en panal junto al ingeniero Javier Caporno del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria de Rafaela”, explicó Osatinsky.
  
Subsidios. En el marco de un acto de habilitación de la empresa, se entregaron subsidios por 162 mil pesos en azúcar a 120 apicultores de la zona que forman una especia de cluster por parte de la Subsecretaría de Desarrollo Rural y Agricultura Familiar de la Nación.
  El intendente Mauro Decándido confió que “se entrega azúcar porque es el insumo que más utilizan”, y acotó que las entregas son supervisadas por los inspectores apícolas. Por su parte, el diputado Agustín Rossi, que se encargó de gestionar el subsidio, dijo que esa acción demuestra el compromiso del gobierno nacional por los pequeños productores. l
 

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