Rubens Barrichello giró en la lluvia de Interlagos, se emocionó y aseguró: "Colapinto no para de crecer"

El piloto paulista giró con el Williams que supo manejar y lloró al bajarse frente al público. Antes habló con La Capital y le tiró flores a Colapinto

12:15 hs - Domingo 08 de Noviembre de 2026

Minutos antes del mediodía en San Pablo, a poco más de dos horas de la carrera, seguía lloviendo. Tenue pero constante. Y en la pista de Interlagos se escuchó un sonido de Fórmula 1. No era Franco Colapinto, claro, sino su amigo Rubens Barrichello, que se emocionó hasta las lágrimas al bajarse del último auto que manejó en la máxima categoría. Un rato antes, muy amablemente le dijo a La Capital que el argentino va en franco ascenso.

Rubinho se calzó su casco inconfundible, el que lució también cuando corrió en Argentina en el TC 2000, tomó el volante del Williams FW33 y pareció un chico con juguete nuevo. Con ese auto con el que se despidió en la Fórmula 1 allá por 2011 después de una fructífera trayectoria, giró despacio para saludar a todo el público que lo ovacionó.

Varias veces se fue de la pista para acercarse al público, ondeando siempre una bandera brasileña, y al estacionar cruzado el Williams en la recta principal, directamente se emocionó hasta las lágrimas. Cuando se sacó el casco lo esperaba su familia, su papá, y no pudo contenerse.

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Qué dijo Rubens Barrichelo sobre Colapinto

Con ese mismo gesto afable de siempre, Barrichello atendió a La Capital en el paddock, donde todo el mundo lo buscaba para sacarse una foto. Ahí habló del orgullo de tener dos brasileños en la Fórmula 1, pero sobre todo remarcó que "son cuatro", porque amplió su visión a los pilotos latinos: el mexicano Checo Pérez y, claro, su amigo Colapinto.

"Bortoleto (Gabriel) se está consolidando y Rafael (Camara) es un piloto que va a dar qué hablar. Es increíble que volvamos a tener a dos pilotos brasileños en la Fórmula 1, y que uno debute acá", expresó.

El año pasado de hecho que Colapinto estuvo en la casa de Rubinho y compartieron un asado, pero "este año no pude verlo todavía. La agenda de los pilotos es muy cargada y no hubo tiempo, pero pasaré por el box a saludarlo", dijo.

Y auguró: "Franco creció mucho este año, no para de crecer, lo veo muy consolidado y el equipo Alpine también evolucionó. Está haciendo un gran camino en la Fórmula 1 y eso no es para nada fácil".

Como no es fácil que Rubinho vuelva a correr en Argentina, al menos próximamente, "la cosa está difícil hoy, pero disfruté mucho correr en tu país con el que tengo un cariño muy especial".

Unos metros más allá, observaba la nota una persona tan parecida a Rubinho que no podía ser otro que su padre: "Estoy muy orgulloso por la trayectoria que tuvo mi hijo en al automovilismo y no solo en Fórmula 1. Es muy difícil llegar, se tienen que dar muchas cosas, tenés que contar con suerte para que haya patrocinadores que te apoyen, porque sin dinero es imposible y todo en el momento justo".

Y agregó: "Hoy en Brasil estamos bien y por eso puede haber dos pilotos en la Fórmula 1".