Bajo el lema Innovating at Scale, el Summer Davos reunió a líderes del mundo para debatir las transformaciones que están redefiniendo la economía global.
15:57 hs - Lunes 03 de Agosto de 2026
Los pasados 23, 24 y 25 de junio se celebró en Dalian, China, la Annual Meeting of the New Champions 2026. Este evento, conocido también como Summer Davos, es una cumbre anual organizada por el Foro Económico Mundial que reúne a líderes empresariales, políticos, académicos y sociales de más de 90 países, para debatir los principales desafíos económicos, tecnológicos y geopolíticos de la actualidad.
El Foro Económico Mundial es una organización internacional creada en 1971 que busca generar espacios de diálogo entre gobiernos, empresas y sociedad civil. Su reunión anual en Davos, Suiza, suele servir como un termómetro de la geopolítica mundial. Desde hace 17 años, el Foro celebra también una edición de verano en China, reflejando tanto el creciente peso económico del país como su interés por consolidarse como un referente de las economías emergentes.
Entre los 1.700 participantes invitados, 60 jóvenes miembros de Global Shapers Community fueron seleccionados para aportar la perspectiva de las nuevas generaciones a las distintas sesiones. Global Shapers es la iniciativa del Foro que reúne a jóvenes menores de 30 años para desarrollar proyectos de impacto social en sus ciudades. Actualmente cuenta con más de 500 sedes alrededor del mundo, entre ellas la de Rosario, activa desde 2017. La participación de jóvenes en el encuentro no se limitó a la asistencia: también intervinieron en paneles, realizaron preguntas a líderes internacionales y compartieron experiencias sobre los desafíos que enfrentan sus comunidades.
Esta edición se organizó en torno a charlas que intentaron responder a las preguntas guías: cómo construir prosperidad frente a los cambios económicos e industriales, cómo armonizar los sistemas energéticos y climáticos para impulsar la competitividad, cómo puede el crecimiento crear empleos y oportunidades para la próxima generación, y cómo se puede aprovechar la tecnología para obtener resultados en la economía real.
Si bien hubo una gran variedad de temáticas, fue evidente que la inteligencia artificial estuvo en el centro del debate. Sin embargo, la discusión ya no giró en torno a si las empresas deberían adoptarla o no, sino a cómo escalar su impacto. Los expertos hoy indican que existe una brecha entre el desarrollo tecnológico y sus ventajas en eficiencia y recursos. De hecho se mencionó que solo el 30% de los CEOs que invirtieron en esta tecnología declaran haber generado valor a partir de ello. Además, la adopción rápida de estas innovaciones muchas veces significa hacerlo sin un marco regulatorio, lo que puede llegar a traducirse mucho más rápido en costos que en beneficios. Algunas de las principales ideas de estas charlas fueron las de tratar a la inteligencia artificial como algo vivo y en constante cambio, fijando una brújula de 2 o 3 áreas que realmente necesitan escalar las empresas y enfocarse en aplicar esta tecnología allí, ponienole foco a su gobernanza y regulación interna. Finalmente, estas discusiones también llevaron a plantearse sobre la mesa el dilema del futuro laboral; en distintos momentos del evento la respuesta parecía similar; los jóvenes deben enfocarse en desarrollar habilidades que no sean basadas en tareas repetitivas (fácilmente reemplazables), sino en aspectos como la creatividad, el juicio propio y el pensamiento crítico.
El hecho de que este evento tenga su versión de verano en China anualmente, representa también el rol geopolítico que el país intenta demostrar hace unos 20 años; el de ser representante de los países emergentes. Así, esta edición fue también escenario de conversaciones y diálogos sobre el actual orden mundial, en donde se resaltó la importancia de la interrelación entre economía y geopolítica en un mundo en donde las grandes corporaciones (sobre todo tecnológicas) tienen un peso en las decisiones políticas. Los líderes mencionaban que estamos en un momento en donde los países parecen haber dejado de jugar las típicas reglas de juego poniendo en riesgo la confianza entre los actores y dejando como únicas opciones el comprometerse con las reglas antiguas, generar un nuevo conjunto de reglas o aportar al mayor desorden.
En el segundo día del evento, acompañado de un gran operativo de seguridad, se contó con el discurso del Primer Ministro Chino Li Qiang basado en el actual plan quinquenal 2025-2030. En su presentación, el líder aseguró que el rol de China es el de dar forma al nuevo capítulo de crecimiento económico, comprometiéndose a la cooperación y diálogo internacional, “trayendo estabilidad en este mundo caótico”. En los próximos años buscará centrarse en invertir en ambas la innovación y el desarrollo industrial de igual manera, continuando con el objetivo de pasar de ser un país era proveedor de productos de bajo costo, a uno proveedor de dividendos de innovación. Este fue el espíritu del discurso del líder político que aseguró que el nuevo modelo de China Opportunity 2.0 solo continuará abriendo sus puertas aún más ampliamente, sin importar cuánto cambie el mundo. Sin embargo, en otra charla, expertos analizaban que China aún presenta desafios grandes a resolver, como el envejecimiento de su poblacion, el bajo consumo domestico y la caída de la empleabilidad juvenil.
A lo largo de los tres días del encuentro parecía repetirse una misma sensación: el mundo está atravesando un momento de transformación profunda. La incertidumbre que todos sentimos frente a la rapida evolucion tecnológica tambien la sienten los CEOs y directores de esas mismas empresas tecnológicas, y la incertidumbre frente a la actualidad del ambito internacional también la sienten los lideres gubernamentales. Este tipo de eventos demuestra ser, entonces, cada vez más importante para intentar dar respuestas conjuntas a las preguntas más dificiles que incluso quienes no tienen roles importantes de liderazgo se hacen en privado; ¿Cómo afectará la tecnología a la desigualdad? ¿Quiénes se quedarán atrás? ¿Qué podemos hacer hoy para proteger el medio ambiente? ¿Y cómo se puede contribuir a la paz en tiempos cada vez más violentos?
Aunque muchos de estos debates parecen lejanos, sus efectos alcanzan también a ciudades como Rosario. La adopción de inteligencia artificial, la competencia tecnológica entre potencias y la transformación del comercio internacional terminarán impactando en el empleo, la producción y en las oportunidades para los jóvenes argentinos.