En la Semana del Clima de Rosario, un panel debatió cómo conciliar competitividad exportadora, protección de recursos naturales y equidad comercial.
14:07 hs - Lunes 02 de Noviembre de 2026
Especialistas del ámbito académico, empresarial y público analizaron cómo el cambio climático, las nuevas regulaciones comerciales y las exigencias de trazabilidad están transformando las condiciones de producción y exportación del agro argentino.
El intercambio tuvo lugar en el panel “Sostenibilidad que abre mercados: agro, comercio y nuevas exigencias globales”, desarrollado durante la Semana del Clima de Rosario y moderado desde el Área de Comercio Internacional Sostenible de la Fundación Nueva Generación Argentina (FNGA).
La competitividad del agro ya no depende únicamente de su capacidad productiva, sus costos o los precios internacionales. Los riesgos climáticos y las nuevas exigencias ambientales incorporan otras variables a las decisiones productivas y comerciales. En este escenario, la sostenibilidad adquiere una dimensión estratégica, aunque también plantea interrogantes sobre los costos de adaptación y la distribución de sus beneficios.
Desde la perspectiva de los agronegocios, Pablo Mac Clay, profesor e investigador de la Universidad Austral, abordó el impacto del cambio climático sobre la actividad agropecuaria. Los riesgos climáticos, explicó, afectan los rendimientos, la estabilidad de los ingresos y la viabilidad económica de las explotaciones. En este contexto, destacó la importancia de preservar el capital natural, particularmente la salud de los suelos, la disponibilidad de agua y la biodiversidad, y de incorporar tecnologías y prácticas regenerativas que permitan fortalecer la capacidad de respuesta de los sistemas productivos.
A estos desafíos se suman las transformaciones del comercio internacional. Javier Treboux, líder de Análisis de Mercado de fyo, analizó las implicancias del Reglamento de la Unión Europea sobre productos libres de deforestación (EUDR) para las exportaciones argentinas de soja y derivados. Su exposición puso el foco en los avances de la plataforma VISEC, desarrollada para facilitar la trazabilidad de la cadena sojera y responder a las exigencias europeas.
La preparación argentina frente a esta normativa presenta oportunidades para fortalecer su posicionamiento comercial, aunque persisten desafíos relacionados con la separación de mercadería según su condición de cumplimiento, la incorporación de productores al sistema y la posibilidad de que los beneficios económicos alcancen efectivamente al sector primario.
La respuesta desde las políticas públicas también formó parte del debate. Joaquín Avilé Crespo y Fernando Aiello, de la Secretaría de Agricultura y Ganadería de Santa Fe, presentaron Santa Fe Produce Sustentable, un sistema público y gratuito que integra información sanitaria, catastral y ambiental para facilitar la certificación de establecimientos rurales libres de deforestación. La herramienta constituye una iniciativa provincial orientada a acompañar a los productores frente a los nuevos requerimientos comerciales.
El intercambio incorporó, además, una perspectiva crítica sobre el propio funcionamiento del comercio internacional. Guillermo Peinado, docente-investigador de la Universidad Nacional de Rosario e integrante del Equipo Transiciones, abordó el concepto de intercambio ecológicamente desigual, que permite analizar cómo determinados flujos comerciales pueden trasladar costos ambientales entre países y regiones sin que estos se reflejen adecuadamente en los precios.
Las diferentes miradas expusieron así un desafío que trasciende el cumplimiento de regulaciones: compatibilizar la competitividad exportadora con la conservación de los recursos naturales y una distribución más equitativa de los costos y beneficios del comercio. Para una provincia agroindustrial como Santa Fe, avanzar en esa dirección supone integrar las decisiones productivas, las herramientas comerciales y las políticas públicas en una estrategia de desarrollo sostenible.