Santa Fe y la oportunidad de despegar con los combustibles del futuro

La transformación de una refinería a una biorrefinería permite a nuestra región ser una de las primeras de Sudamérica en producir biojet

15:02 hs - Martes 26 de Mayo de 2026

La discusión sobre el cambio climático parece desarrollarse lejos de la vida cotidiana. Pero hay momentos en los que la política internacional y la transición energética dejan de ser conceptos abstractos y empiezan a tomar forma concreta: una planta industrial, puestos de trabajo, inversión productiva, exportaciones y desarrollo regional. Eso es lo que hoy empieza a ocurrir en San Lorenzo con Santa Fe Bio.

La reconversión de la histórica Refinería San Lorenzo —desactivada desde 2018— en una biorrefinería destinada a producir combustibles sostenibles para aviación (SAF, por sus siglas en inglés) representa una señal concreta de hacia dónde va el mundo y del lugar que Santa Fe puede ocupar en esa transformación. La reciente visita encabezada por Horacio Marín, CEO y presidente de YPF, junto a Federico Pucciariello, CEO de Essential Energy Holding, dejó en evidencia la dimensión de un proyecto que marca un antes y un después para la región.

La transformación de la refinería a biorrefinería prevé una inversión mayor a los USD 350 millones y apunta a producir SAF, en un contexto en el que la aviación enfrenta una presión creciente para descarbonizarse. En 2023, la Unión Europea aprobó una reglamentación que obliga a incorporar un 2% de SAF mezclado con el querosene tradicional a partir de 2025. La meta escalará al 30% para 2030 y al 70% hacia 2050.

Los aviones que conectan América del Sur con Europa necesitarán reabastecerse con este tipo de combustibles, a la vez que empieza a ser una tendencia global. Las regiones capaces de producirlos tendrán una ventaja estratégica enorme. Por eso, proyectos como Santa Fe Bio no solamente tienen impacto ambiental: también abren una puerta concreta para ingresar a mercados internacionales cada vez más exigentes.

El SAF se produce a partir de materias primas renovables, como aceites vegetales, residuos agroindustriales y grasas animales. Su principal ventaja está en el ciclo completo de emisiones: aunque durante el vuelo libera una cantidad similar de CO que el querosene convencional, el carbono utilizado proviene de materiales que previamente absorbieron dióxido de carbono de la atmósfera. Por eso, las reducciones netas de emisiones pueden alcanzar entre un 70% y un 80%.

Pero quizás lo más relevante sea que Santa Fe no está llegando tarde a esta discusión. Hoy existen muy pocas plantas de estas características en el mundo y Santa Fe Bio será la primera de Sudamérica. La sociedad está conformada en partes iguales entre YPF y Essential Energy Holding, grupo empresario con visión estratégica en biocombustibles y energías renovables.

Detrás del proyecto aparece otro dato estratégico: la incorporación de tecnología de Honeywell, una de las compañías líderes del mundo en innovación energética y reducción de emisiones. Según estudios de la NASA y el Centro Aeroespacial Alemán, se comprobó que esta tecnología disminuye drásticamente el azufre, las partículas contaminantes y el hollín que genera el combustible tradicional.

La FNGA aportó en este proyecto la vinculación entre Honeywelly y Essential Energy Holding, gracias al networking que nos ha permitido el hermanamiento entre California y Santa Fe. Esta relación internacional hoy permite colaborar de forma concreta a crear trabajo. Hoy más de 100 trabajadores se encuentran en la construcción, además de un centenar de empresas contratistas, en su mayoría de la región. Se estima que Santa Fe Bio podrá alcanzar exportaciones por hasta 600 millones de dólares anuales.

Por eso, cuando se habla de transición energética, no debería pensarse únicamente en una agenda ambiental. También se trata de competitividad, inserción internacional y desarrollo económico. La sustentabilidad es hoy motor de la competitividad.

Las grandes transformaciones no ocurren solamente cuando aparece una nueva tecnología. Ocurren cuando un territorio entiende a tiempo hacia dónde va el mundo y decide construir una estrategia para llegar antes. En definitiva, gracias al impulso de empresarios e instituciones locales, eso es lo que hoy empieza a despegar en San Lorenzo con Santa Fe Bio.