En un escenario internacional atravesado por tensiones geopolíticas y cambios en las reglas del comercio, la agenda ambiental se consolida como un eje estratégico para el desarrollo
14:51 hs - Lunes 30 de Marzo de 2026
En ese marco, la Legislatura de la provincia de Santa Fe fue sede, el pasado viernes 20 de marzo, de la tercera sesión del Parlamento Federal del Clima, un órgano voluntario de debate e intercambio legislativo sobre cambio climático a nivel nacional. Este espacio fue reconocido por el Senado de la Nación mediante el DR-391/17 y está integrado por los presidentes de las comisiones de Ambiente de las 24 jurisdicciones argentinas.
El reciente encuentro, liderado por la Presidenta de la Comisión de Ambiente y Recursos Naturales de la Cámara de Diputados de Santa Fe, Sofía Galnares, contó con el acompañamiento del Presidente del Senado provincial, Felipe Michlig, y de la Presidenta de la Cámara de Diputados, Clara García. La jornada reunió a representantes de las 24 jurisdicciones argentinas y se consolidó como un ámbito de intercambio y articulación política en torno a los principales desafíos ambientales.
Participaron también autoridades provinciales como el Ministro de Ambiente y Cambio Climático, Enrique Estévez; el Presidente de la Corte Suprema de Santa Fe, Rafael Gutiérrez; y la Rectora de la Universidad Nacional del Litoral, Laura Tarabella. Asimismo estuvieron presentes el legislador cordobés Abraham Galo, Presidente del Parlamento Federal del Clima, y su Coordinador General, Sebastián Navarro, quienes vienen impulsando la consolidación institucional de este espacio a nivel nacional.
Uno de los momentos destacados de la jornada fue el panel “Institucionalidad ambiental en Argentina: la visión del Poder Legislativo y la sociedad civil”, organizado por la FNGA junto a la diputada Galnares. Moderado por Diego Sueiras, Presidente de la Fundación, el panel incorporó la voz de organizaciones y actores del sector ambiental y energético.
Durante su intervención, Sueiras trazó un diagnóstico del contexto global, al advertir: “Parece increíble que, cuando parecía que el mundo iba a acelerar la transición hacia las energías renovables, hoy tengamos guerras por el petróleo”. En esa línea, planteó que el sistema internacional atraviesa una profunda crisis y que la disputa central sigue siendo la dependencia de los combustibles fósiles. Sin embargo, destacó el rol de las instancias subnacionales: “Esta institución —el Parlamento Federal— que hoy estamos organizando nos demuestra que, más allá de los problemas globales, lo local está dando respuestas, y los legisladores provinciales tienen mucho que ver en eso”.
Daniela Gomel, Coordinadora de Política Ambiental de la Fundación Vida Silvestre Argentina, hizo referencia al proceso que éstas están llevando adelante las provincias con los Planes de Respuesta frente al Cambio Climático: “En esa línea las legislaturas tienen mucho para hacer, dentro de esos compromisos hay mucha adecuación normativa que es necesaria”.
Por su parte, Marcelo Álvarez, Presidente de la Cámara Argentina de Energías Renovables (CADER), subrayó el potencial económico de la transición energética. En su exposición, remarcó: “Ir hacia energías renovables le permite a la autoridad de aplicación abaratar el precio interno de la energía en la provincia y generar más empleo”.
Desde una perspectiva institucional, Andrés Nápoli, Director Ejecutivo de la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN), advirtió sobre un cambio de época en la gobernanza ambiental argentina: “Se está empezando a resquebrajar el consenso de 1994 a nivel ambiental. Es evidente que la Nación se está sacando de encima muchos temas que tenía a su cargo”. Su análisis puso sobre la mesa la necesidad de repensar los roles entre Nación y provincias en un contexto de reconfiguración institucional.
El cierre del panel estuvo a cargo del diputado salteño Gastón Galíndez, quien destacó la importancia de fortalecer los espacios de articulación federal.
Consensos ambientales en un contexto global desafiante
Más allá del panel, uno de los ejes centrales de la jornada fue el análisis del nuevo escenario global y su impacto en la producción. La diputada Galnares puso el foco en los acuerdos del Mercosur con la Unión Europea, y en cómo las exigencias ambientales están redefiniendo el comercio internacional. “Las regulaciones ambientales dejaron de ser un agregado decorativo y se convirtieron en instrumentos efectivos de política comercial”, afirmó, al advertir que el acceso al mercado europeo ya no depende solo del precio, sino del cumplimiento de estrictos estándares de sustentabilidad, lo que obliga a repensar procesos productivos y trazabilidad.
En este escenario, reconoció desafíos para sectores clave, pero también oportunidades. “Santa Fe reúne condiciones para expandir exportaciones con valor agregado y tiene lo que Europa demanda; solo resta adaptarse a las nuevas cláusulas ambientales espejo: el reglamento contra la deforestación y el Mecanismo de ajuste en frontera por Carbono”, sostuvo.
En paralelo, el Parlamento avanzó en una agenda de trabajo orientada al fortalecimiento de las políticas públicas ambientales. Durante la jornada se desarrollaron instancias de comisión y una sesión plenaria en las que se coordinaron iniciativas vinculadas a mercados de carbono, transición energética, biodiversidad, financiamiento climático y gestión de recursos hídricos.
Entre las propuestas más innovadoras, se destacó el impulso de un Digesto Federal Ambiental basado en inteligencia artificial, una herramienta pensada para ordenar el complejo entramado normativo existente en el país. Según explicó Galnares, actualmente existen más de 15.000 normas ambientales distribuidas entre Nación, provincias y municipios, sin un sistema que permita su interoperabilidad. La iniciativa busca no sólo sistematizar la normativa, sino también facilitar su aplicación y mejorar la competitividad de las empresas. En particular, se plantea como una herramienta clave para reducir costos regulatorios y acompañar a las PyMEs en el cumplimiento de estándares internacionales.
La propuesta integra la agenda ambiental al desarrollo económico. En un contexto global complejo, articular políticas públicas, innovación y regulación se vuelve necesario. El Parlamento dejó una señal clara en este sentido: frente a la incertidumbre, las respuestas empiezan a construirse desde lo local, con acuerdos políticos, participación social y una mirada estratégica sobre el futuro productivo.