15:24 hs - Lunes 03 de Agosto de 2026
A la Reserva Privada de Usos Múltiples de Victoria, Entre Ríos, se le ha otorgado el sello “Raíz Nativa”. En este marco, se propone implementar la trazabilidad certificable de especies de su vivero, así como de los servicios vinculados con su gestión educativa, la realización de audiencias públicas y la organización de eventos en el marco de procesos participativos.
La “ciudad de las siete colinas”, ubicada en el centro-sur de la Mesopotamia argentina, cuenta con el Área Natural Protegida “El Potrero de Victoria”, creada por la Ley N.° 11.204, que incluye un jardín botánico y un solar de valor histórico. Gestionado por la Fundación homónima, este espacio constituye una propuesta vanguardista de educación ambiental e histórico-cultural no convencional. Cada año, miles de estudiantes participan gratuitamente de sus actividades y programas, aprobados por la autoridad educativa, consolidando su contribución al cumplimiento del Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) 4 de las Naciones Unidas, referido a la educación de calidad.
Las estadías del general Justo José de Urquiza, como presidente de la Confederación Argentina, en 1854; el diseño paisajístico realizado por Charles Thays en 1895; la presencia de más de 300 especies y el valor histórico de este solar, ícono de la actividad productiva regional durante los siglos XIX y XX, conforman un patrimonio de enorme relevancia para la conservación y el desarrollo sostenible. Esta trayectoria histórica y ambiental constituye un elemento distintivo en la obtención del sello de calidad “Raíz Nativa”.
Este reconocimiento, al que pueden acceder los espacios protegidos que no solo preservan eficazmente la biodiversidad y el suelo, sino que también integran a la comunidad mediante estándares de transparencia y educación, fue otorgado tras un riguroso análisis del protocolo de trazabilidad.
La conservación moderna ya no se hace a puertas cerradas: requiere de una participación institucional y ciudadana clara. La insignia “Raíz Nativa” consolida un modelo de gestión integral y, en este caso, el diferencial radica en el sistema de trazabilidad como herramienta técnica, aplicable tanto a la certificación productiva de especies como a los servicios educativos, las audiencias públicas y los eventos. Esta transparencia de datos garantiza que las acciones de mitigación ambiental sean completamente medibles y reales.
El eje social y pedagógico fue otro de los pilares determinantes para el otorgamiento del sello, ya que la reserva cuenta con un programa avanzado de educación ambiental que articula visitas de instituciones educativas y proyectos de investigación científica orientados a la sucesión ecológica.
Esta visión integral le ha valido el reconocimiento de la comunidad y le ha permitido posicionarse como un centro de referencia en materia ambiental e innovación, así como en la implementación práctica del acceso a la información pública. Asimismo, se ha destacado por dar lugar a audiencias públicas y eventos estratégicos, contribuyendo a optimizar la toma de decisiones y el debate sobre el futuro sostenible de la región.
Entre otras acciones, cabe destacar que el A. N. P. cuenta con numerosos programas y convenios institucionales, así como con un proyecto regional de Residuos Sólidos Urbanos (RSU) presentado. Asimismo, dispone de una medición de sumidero de carbono con sello IRAM y ofrece propuestas vinculadas con la gestión sostenible de la huella de carbono y la Responsabilidad Social Empresaria (RSE), tejiendo alianzas que fortalecen a la comunidad.
La acreditación "Raíz Nativa" no solo eleva el estatus de protección del área, sino que establece un estándar exigente e inspirador para todas las iniciativas de conservación público-privadas.