Las iniciativas ambientales impulsadas por Banco de Alimentos Rosario

Desde Banco de Alimentos Rosario (BAR), nuestros objetivos principales siempre fueron el recupero y la distribución de alimentos a organizaciones sociales.

15:22 hs - Lunes 27 de Abril de 2026

Pero eso cambió cuando vimos que había mucho más para abarcar; fue entonces cuando nació nuestro compromiso real con el medioambiente.

En 2011 se constituye BAR con la misión de ser una organización social dedicada a recuperar alimentos que perdieron su valor comercial, pero que son aptos para el consumo y a distribuirlos entre organizaciones sociales que brinden un servicio de alimentación gratuito. De esta forma, contribuimos a reducir el hambre, mejorar los índices de seguridad alimentaria y concientizar sobre la importancia de una alimentación.

Sin embargo, eran muchas las dimensiones que quedaban por fuera. Fue entonces cuando definimos que nuestra gestión sería de triple impacto: social, económico y ambiental. Con esa finalidad en mente, buscábamos responder a algunos de los Objetivos de Desarrollos Sostenibles propuestos por la ONU para lograr entre todos un futuro mejor, en particular los relativos a Producción y Consumo Responsables, y Acción por el Clima.

Con ese horizonte en mente, desarrollamos distintos programas concretos para hacer frente a dichas problemáticas:

Recupero de alimentos: del campo a la mesa

RecupeBAR es un programa público-privado de recupero de frutas y verduras en los mercados centrales de la ciudad, funcionando en el Mercado de Productores de Rosario desde 2017 y en el Mercado de Concentración de Fisherton desde mayo del 2023. A través de la incorporación de este último, se consiguió incrementar la cantidad de kilos de alimentos recuperados, destinados principalmente a las organizaciones con población más vulnerable. En el 2025 pudimos recuperar 403.630 kg, alcanzando un total histórico del programa de 1.719.840 kg.

Reagro, por su parte, opera directamente en el campo para recuperar frutas y verduras aptas para consumo humano que, de otro modo, se perderían en la cosecha. En su primer año completo de actividad —desde agosto de 2024— el programa alcanzó los 109.558 kg recuperados, llegando a un acumulado de 140.873 kg.

Completan este trabajo el recupero de Muestras de Soja —producto del acuerdo entre la Bolsa de Comercio de Rosario y Bayer—, el recupero de Aceite Usado —que las organizaciones beneficiarias donan, BAR almacena y la compañía DHSH retira para convertir en biocombustibles de segunda generación (366,6 litros en 2025)— y la Unidad de Procesamiento Alimentario (UPA), que extiende la vida útil de los alimentos recuperados a través de vegetales cubeteados y congelados, y hojas verdes lavadas y envasadas al vacío.

Huella de carbono: medir para transformar

Estos programas no solo combaten el desperdicio alimentario, sino que también reducen las emisiones de gases de efecto invernadero. Y es que entre el 8% y el 10% de las emisiones globales de GEI son causadas por la pérdida y el desperdicio de alimentos, una cifra que pocas veces se dimensiona en toda su magnitud.

Este dato nos interpeló directamente, por lo cual en 2022 decidimos medir, junto a la Red Argentina de Municipios frente al Cambio Climático (RAMCC), nuestra huella de carbono, con el objetivo de cuantificar el impacto de nuestras actividades en el ambiente.

Las emisiones totales de BAR fueron de 283.89 Tn CO2e, resultando en 20.28 Tn CO2e por empleado. En función de los resultados obtenidos, los miembros de la RAMCC elaboraron una propuesta para disminuirlas.

Y las acciones no tardaron en llegar. Yamila Martínez, responsable de Calidad, Seguridad y Medioambiente de BAR, explica qué cambió en la práctica:

"A partir de la medición de la huella de carbono de la institución, BAR puso en marcha un sistema de separación de residuos. Actualmente, los desechos se clasifican en tres categorías: orgánicos, reciclables y cartón —además de los residuos domésticos—. Los residuos orgánicos son retirados por una empresa especializada, mientras que los materiales reciclables se separan para su posterior tratamiento. En el caso del cartón, su recolección está a cargo de un proveedor específico. Todo el proceso cuenta con certificación mensual de disposición final. Consideramos que esta iniciativa representa un aporte significativo para reducir el impacto ambiental, mantener la higiene y optimizar el uso de los recursos."

Medir fue el primer paso. Ahora el camino es reducir: revisar nuestra logística, optimizar el consumo energético, seguir ampliando el alcance del recupero y acompañar a las organizaciones de la red en sus propios procesos de mejora ambiental.

Página 4 - Imagen para el interior

Jornada de recuperación de Remolacha, programa “Reagro”.

Un compromiso que no se detiene

En Banco de Alimentos Rosario sabemos que los resultados de este trabajo se construyen a largo plazo. Cada kilo recuperado, cada litro de aceite reconvertido, cada medición que nos exige ser mejores, es un paso hacia una organización más coherente con el mundo que queremos dejar.

Seguimos trabajando en red, con convicción y con datos, porque entendemos que la lucha contra el hambre y la lucha por el planeta no son caminos separados: son el mismo camino.