Energiewende y energía nuclear

Martes 13 de Septiembre de 2022

La “Energiewende” es un proyecto de transición energética que se gestó en Alemania hacia las energías renovables. Las mismas todavía no pueden suministrar al país el total de energía eléctrica necesaria, motivo por el cual se utilizan centrales térmicas o nucleares para cubrir esta demanda.

Es de público conocimiento que la energía nuclear tiene fuertes opiniones negativas, más allá de que la energía nuclear de fisión provoca pequeñas emisiones de gases de efecto invernadero comparadas con las emisiones del uso del carbón.

Alemania ha intentado incrementar la generación de energía limpia a través de las renovables, para dejar de depender del carbón de manera progresiva. El gobierno de Schroeder fue el que tomó la decisión de abandonar la energía nuclear, y pasar de los combustibles fósiles, a las energías renovables en 2002. Luego, su sucesora Angela Merkel fijó el año 2022 como límite para el cierre definitivo de las centrales nucleares alemanas. Pero existe un gran problema: al abandonar la energía nuclear, el país ahora depende del gas natural de Rusia.

Según la Observer Research Foundation (ORF), como consecuencia de la guerra entre Rusia y Ucrania, los precios del gas natural licuado han aumentado, lo que deja al carbón como la única fuente de energía accesible para gran parte del territorio europeo. Es por eso que se han empezado a reparar las centrales eléctricas que se cerraron hace más de 10 años y se “recuperaron” las minas de carbón. Se estima que se quemarán cien mil toneladas de carbón por mes en invierno, lo cual implica un giro radical en los objetivos que se había planteado cumplir el país.

Además, según una nota de la revista alemana Spiegel, el 67% de los encuestados en Alemania opta por seguir con el funcionamiento de las plantas nucleares hasta 2027, frente a la crisis energética presente en el continente. Esto sigue generando dudas en el Partido Verde alemán, que se ha manifestado en contra del uso de la energía nuclear reiteradas veces. El Ministro de Economía (y miembro del partido), Robert Habeck, sostuvo que la medida solo ahorraría como máximo 2% del uso de gas y que no sería suficiente para justificar la reapertura del debate sobre la salida de la energía nuclear.

Por su parte, el vicepresidente del Partido Verde finés, Atte Harjanne, se pronunció a favor de la energía nuclear reiteradas veces con el argumento de que la urgencia de la crisis climática y la pérdida de biodiversidad implican una aceleración para lograr deshacerse de los combustibles fósiles utilizando todos los medios posibles, y que es importante no contraponer las energías renovables a la energía nuclear.

"Race to Zero": carrera hacia la sostenibilidad

No es novedad que la emergencia climática se agudizó drásticamente con el correr de los últimos años. Mientras que las autoridades competentes articulan discursos verdes, colmados de promesas y de frases hechas, las estadísticas sugieren escenarios catastróficos e insoslayables para las próximas décadas, producto de las limitaciones que presentan los compromisos medioambientales gubernamentales en curso. En este marco desalentador, la propuesta “Race to Zero” apareció para cambiar las reglas de juego vigentes.

La “Carrera hacia el Cero”, en español, es una iniciativa nacida en el seno de la Organización de Naciones Unidas (ONU) que se propone propulsar la transición hacia una economía descarbonizada, actuando como nexo entre el sector público, el sector privado y el tercer sector, en programas que tengan como meta reducir las emisiones de gases de efecto invernadero a cero, excluyendo de la fórmula a aquellas emisiones residuales que sean reabsorbidas desde la atmósfera de forma orgánica. El plan de base se propone alcanzar este objetivo a más tardar en 2050, reduciendo en un 50% la huella de carbono para el año 2030.

Esta campaña internacional fue lanzada el 5 de junio de 2021, con motivo del Día Mundial del Medio Ambiente, por orden de los champions del clima de alto nivel de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (UNFCCC). Hoy en día, su conducción recae en las manos del británico Nigel Topping y el egipcio Mahmoud Mohieldin, ambos condecorados por la ONU como ‘Campeones de Acción Climática de Alto Nivel’ en la COP26 y la COP27, respectivamente.

“Race to Zero” se trata de una coalición monumental que reúne entre sus afiliados a 1049 ciudades, 67 regiones, 5235 empresas, 1039 instituciones de educación superior y 441 de los mayores inversores del planeta, hasta la fecha. Según los últimos datos de la Unidad de Inteligencia Energética y Climática de Reino Unido, estos actores cubren una cuarta parte de las emisiones mundiales de CO actuales; de ahí deriva que su participación en el marco de este programa suponga un paso sustancial hacia la recta final.

La transición hacia un mundo con cero emisiones supone uno de los mayores desafíos a los que se ha enfrentado la humanidad en la posmodernidad. Tal fin requiere efectuar una transformación total en el modo de producir y consumir, proceso que difícilmente podrá abordarse únicamente desde la lógica del Estado, ya sea por falta de capacidad o de recursos, haciéndose necesario plantear una simbiosis entre lo público y lo privado. Las instituciones tienen la responsabilidad de propiciar un marco jurídico-económico adecuado, dentro del cual el sector privado sea capaz de desplegar su actividad, aportando esfuerzo inversor y capacidad de ejecución, pero también conocimiento e innovación, con un horizonte a mediano y largo plazo.

Ahora bien, ¿qué papel desempeña la Argentina?

En Argentina ya son varios los municipios y las provincias que se han sumado a esta campaña, aprovechando esta oportunidad única para fortalecer el rol estratégico que tienen los gobiernos locales en la región latinoamericana. En este punto, cabe destacar el caso de la ciudad de Rosario, que en el marco de la carrera hacia la descarbonización ha ejecutado diversos proyectos con resultados notables tales como “100% Energías Renovables: Hoja de Ruta de Ciudades y Regiones” y “EcoLogistics: Transporte de carga bajo en carbono para ciudades sustentables”.