La Economía Circular se fundamenta en producir con el menor impacto medioambiental posible, buscando alcanzar un rendimiento que deje la menor huella en el planeta.
Jueves 29 de Mayo de 2025
Se basa en tres ejes principales: reducir, reutilizar y reciclar; y funciona como una alternativa a la economía lineal ya que tiene como objetivo la sostenibilidad en sus procesos de diseño, producción y consumo. Sus principios promueven la fabricación de productos que minimicen la energía utilizada, la utilización de fuentes renovables y materias primas no contaminantes, cuya vida útil no sea limitada, la posibilidad de reparación y el reciclaje.
La diferencia fundamental entre la economía lineal y la circular es que la primera pone el foco en la rentabilidad, sin preocuparse por el ciclo de vida del producto, mientras que la segunda apuesta por la sostenibilidad. A nivel internacional, gran cantidad de empresas se han propuesto como objetivo cumplir con lo establecido en la COP11 de París (2015).
Actualmente, sólo el 8,6 % de los productos y servicios generados a nivel planetario son producidos por los principios de la economía circular. En nuestro país, si bien no hay datos que permitan generar este indicador, todo indica que el porcentaje es significativamente menor que a nivel mundial. Nuestro desafío como sociedad es lograr que ese indicador sea lo más alto posible en el menor tiempo posible.
¿Qué deberíamos hacer para lograrlo?
Modificar nuestros hábitos de producción y consumo de bienes y servicios, usándolos de forma racional y pensando en que las generaciones futuras puedan disponer de los mismos. También debemos implementar una mayor capacitación de nuestra sociedad en economía circular para lograr una mayor concientización del problema de los recursos finitos. Es imperativo reducir los consumos de agua y energía, y que estas sean renovables. Se debe buscar disminuir la dependencia de los hidrocarburos fósiles para descarbonizar la economía y utilizar los residuos generados por otras empresas y la sociedad (RSU). Por último, es necesario reducir de forma significativa los residuos domiciliarios e industriales para bajar los costos de su tratamiento, evitar la contaminación del suelo, agua y aire y la economía informal.