De Panamá a Rosario: biocombustibles para transformar la movilidad

La Cumbre Panamericana de Biocombustibles Líquidos y la Semana del Clima de Rosario pusieron en agenda los desafíos de la transición energética del transporte.

13:33 hs - Lunes 02 de Noviembre de 2026

Limitar el calentamiento global a 1,5 °C requiere una reducción profunda de las emisiones de gases de efecto invernadero. Según las trayectorias globales compatibles con ese objetivo, las emisiones deben disminuir un 45 % para 2030, respecto de los niveles de 2010, y alcanzar la neutralidad de carbono hacia 2050. En este contexto, la transición energética es fundamental para avanzar hacia un modelo de desarrollo más sostenible.

Los biocombustibles líquidos, obtenidos a partir de la transformación de recursos biológicos, representan una alternativa para reducir las emisiones del transporte terrestre, marítimo y aéreo. Además de contribuir a diversificar las matrices energéticas, permiten fortalecer las cadenas agroindustriales, agregar valor en origen y generar nuevos mercados. Su desarrollo, sin embargo, requiere articulación entre sectores, marcos normativos adecuados y cooperación para impulsar soluciones adaptadas a las distintas necesidades de la movilidad.

En Argentina, estos desafíos forman parte de la agenda del Movimiento por la Transición Energética de la Movilidad, una iniciativa multisectorial que promueve la articulación entre actores públicos, privados y científico-tecnológicos para avanzar hacia un sistema de transporte más sostenible, integrando distintas alternativas energéticas. Esta agenda nacional también se vincula con los debates y las oportunidades de cooperación que se desarrollan a escala panamericana.

En ese marco, Ciudad de Panamá fue sede de la III Cumbre Panamericana de Biocombustibles Líquidos, realizada el 29 y 30 de septiembre de 2026, bajo el lema Descarbonizando la tierra, los cielos y los mares.

Organizada por el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), la Coalición Panamericana de Biocombustibles Líquidos (CPBIO) y AZUCALPA, la Cumbre reunió a representantes de distintos países de las Américas para analizar oportunidades y desafíos vinculados al desarrollo de los biocombustibles, desde los combustibles sostenibles de aviación (SAF) hasta las alternativas para descarbonizar el transporte marítimo y terrestre.

Panamá: una agenda panamericana para la transición energética

En el marco de la Cumbre, Patrick Adam, director ejecutivo de la Cámara de Bioetanol de Maíz, abordó la transición energética de la movilidad desde una perspectiva panamericana. Su planteo destacó la necesidad de construir una agenda compartida que vincule los objetivos ambientales con la seguridad energética, la libertad de elección tecnológica y el aprovechamiento de las capacidades agroindustriales de las Américas.

Esta visión propone avanzar más allá de las respuestas aisladas, promoviendo políticas públicas, desarrollo de mercados, innovación, estándares de sostenibilidad y cooperación entre países y sectores. El desafío es generar condiciones para que los recursos y las capacidades productivas de la región se traduzcan en alternativas energéticas concretas y competitivas.

La Cumbre también permitió conocer experiencias nacionales y subnacionales de promoción de los biocombustibles. En ese marco, Mariano Santillán presentó las políticas impulsadas en Córdoba para agregar valor en origen, desarrollar nuevos cortes para la movilidad y articular al Estado, el sector productivo y el sistema científico-tecnológico.

“En la estrategia de biocombustibles hay que integrar los tres sectores: el público, el privado y el de conocimiento”, destacó Santillán. Su exposición mostró cómo la producción de biocombustibles puede contribuir a la industrialización regional, la generación de empleo y el desarrollo de nuevas cadenas de valor.

Rosario: los desafíos de Argentina y el marco regulatorio

Pocas semanas después, la Semana del Clima de Rosario 2026 retomó estos desafíos en el panel “Transición Energética de la Movilidad”, moderado por Diego Sueiras, presidente de la Fundación Nueva Generación Argentina. El encuentro reunió a referentes de la agroindustria, el sector bioenergético, el transporte público y la maquinaria agrícola para analizar las condiciones necesarias hacia una movilidad de menores emisiones en el país.

Durante el debate, Patrick Adam volvió a hacer foco en las capacidades productivas de la Argentina y en la urgencia de sustituir combustibles fósiles importados por alternativas nacionales. En esa línea, el especialista remarcó la importancia crucial de avanzar con una nueva ley de biocombustibles —proyecto que actualmente se discute en la Cámara de Diputados—, al señalar que la actualización del marco normativo es indispensable para otorgar seguridad jurídica, atraer inversiones y consolidar el crecimiento industrial del sector.

Durante el panel, Gustavo Idígoras, presidente de la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (CIARA) y del Centro de Exportadores de Cereales (CEC), destacó las oportunidades que la transición energética representa para la agroindustria y la importancia de reducir la dependencia de combustibles fósiles importados. También señaló la necesidad de contar con marcos regulatorios que permitan desarrollar estas alternativas.

Anabel Chiara, economista especializada en mercado laboral y bioeconomía, abordó el potencial de los biocombustibles para reducir emisiones y generar valor y empleo. Además, subrayó la importancia de ampliar la producción de manera sostenible, mejorando la productividad sin avanzar sobre la frontera agropecuaria, y de integrar los biocombustibles con otras soluciones energéticas.

Desde la experiencia del transporte público, Alejandro Gentile, presidente de MOVI Rosario, compartió la experiencia de operación de una flota con biodiésel B100 durante más de dos años. Su aporte permitió incorporar una perspectiva práctica sobre la utilización de estos combustibles, junto con los desafíos de renovar las unidades y evaluar distintas alternativas energéticas para la movilidad urbana.

Por su parte, Rodrigo Weisburd, gerente de Asuntos Corporativos y Comunicaciones de John Deere Argentina, destacó el aporte de la agricultura de precisión y las herramientas digitales para mejorar la eficiencia en el uso de recursos. También señaló que la solución energética más adecuada depende de cada aplicación y puede incluir biocombustibles, sistemas híbridos o electrificación. John Deere integra el Movimiento por la Transición Energética de la Movilidad en Argentina.

Una agenda nacional con perspectiva panamericana

Los encuentros de Panamá y Rosario reflejan dos dimensiones complementarias de la transición energética: la necesidad de fortalecer la cooperación entre los países de las Américas y el desafío de desarrollar políticas, capacidades productivas y marcos regulatorios adecuados en cada contexto nacional.

En Argentina, el Movimiento por la Transición Energética de la Movilidad busca articular a los sectores público y privado y al sistema científico-tecnológico para impulsar una agenda común de descarbonización del transporte. Aunque su ámbito de acción es nacional, su perspectiva reconoce las oportunidades de cooperación con otros países de la región.

Avanzar en esta dirección requiere vincular producción, innovación, políticas públicas y conocimiento. Los biocombustibles forman parte de esa transformación y pueden contribuir tanto a reducir las emisiones del transporte como a fortalecer las cadenas agroindustriales y generar nuevas oportunidades de desarrollo para Argentina y las Américas.