Miércoles 26 de Octubre de 2022
La firma rosarina de amoblamiento y refrigeración para panaderías, restaurantes y hotelería Vica es una auténtica empresa familiar. Trabaja el fundador, Rubén Cañete ya con sus 75 años, su mujer Graciela Vignaduzzo, sus hijos que ahora están al mando Nahuel y Elbio, sus dos parejas y los nietos adolescentes que ya empiezan a interesarse por el rubro. En FIAR participan desde sus inicios, todos juntos trabajan en el stand para atender a sus clientes actuales y a los nuevos que se interesan por este tipo de amoblamiento que es clave para la industria alimenticia. En este momento, el crecimiento en producción está limitado porque necesitan mayor mano de obra y capacidad instalada, pero lo cierto es que ya tienen entre manos un buen plan de negocios.
“El futuro de nuestra empresa lo veo muy bueno, si bien no son las mismas posibilidades que había en otras épocas, con más opciones para desarrollar determinados proyectos, yo creo que tenemos un buen camino por delante”, define Elbio Cañete. En la pandemia tuvieron que frenar el proyecto que tenían de mudarse y montar una nueva planta, pero ahora con cierta reactivación económica la apuesta vuelve a estar en marcha. Si bien no hay fecha definida, lo cierto es que piensan construir una nave propia en el Parque Industrial de Uriburu y Francia, donde buscarán aumentar la producción hasta en un 60%.
En esta edición de FIAR les fue muy bien, haciendo fundamentalmente presencia de marca. “En el mercado local siempre nos respondieron, siempre trabajamos, nos conocen mucho, nos buscan. Expusimos en esta edición de FIAR nuestras instalaciones en el Salón de Panaderos y además tenemos el stand propio como en cada edición”, cuenta Graciela Vignaduzzo a La Capital. Cuando recuerda los mejores negocios que cerraron en la feria, relata el encuentro con un comprador de Caleta Olivia en la Patagonia. “En esa época teníamos un stand grande en el inicio de la muestra, vino el cliente y nos dijo que se quería llevar la instalación completa que teníamos en exhibición ahí para su local en Santa Cruz. Terminó FIAR, embalamos todo e hicimos el envío”, recuerda.
Vica vende en todo el país desde hace casi cinco décadas y también han incursionado en la exportación, por ejemplo en el 2005 hicieron envíos de amoblamientos para locales de Miami. Hoy para poder ampliar su negocio requieren de sumar mano de obra especializada, algo que les es muy difícil de conseguir y, como decíamos, una planta mayor. En la fábrica hacen casi todo el proceso integrado, compran los materiales en bruto, hasta las planchas de vidrio, el acero, las bases metálicas, las rejillas y en muchos casos lo cortan ellos mismos. Las maderas que utilizan llevan previamente un proceso de reciclado, para respetar las políticas de sustentabilidad cada vez más afianzadas.
Una de las fortalezas de Vica es la rapidez para responder al cliente. Con su actual capacidad instalada en sólo 15 días fabrican en su totalidad instalaciones que llevan entre 10 y 15 muebles. Elbio Cañete explica que también tienen pedidos más grandes, como los negocios que llevan hasta 30 amoblamientos. Se especializan fundamentalmente en exhibidores con vidrios rectos y expositoras verticales con distintos tipos de diseño e iluminación, y puntualmente se utilizan como exhibidores de factureros, bizcocheros, paneras, góndolas para pared. Entre sus clientes la cartera es amplia ya que están también las confiterías, los rubros ligados a la hotelería, los restaurantes, las fábricas de pastas, rotiserías, autoservicios, supermercados, heladerías y bares.