Raro. "Para nosotros, algo raro está pasando con los testigos —que son
empleados de la empresa— ya que primero dijeron una cosa y ahora declararon a favor de la
compañía, cuando todos saben cómo fue el accidente por el que murió", dijo a LaCapital Débora
Burgueño, hermana del obrero fallecido.
Luego del accidente se iniciaron dos causas judiciales; una en el ámbito
laboral, y otra penal en el Juzgado Correccional de San Lorenzo, a cargo de Juan José Tutau. Hasta
el momento la Justicia correccional sigue en la etapa de tomar declaraciones a testigos, mientras
se esperan para los próximos tiempos una serie de medidas tendientes a esclarecer el luctuoso
accidente donde Ramiro perdió la vida, mientras que otro trabajador se salvó milagrosamente.
De acuerdo a los familiares, existen marcadas contradicciones entre los
testigos, en cuanto a las condiciones de seguridad con la que ingresaron ese día a "peletear" el
cereal en la celda donde ocurrió el accidente.
Según los abogados patrocinantes de la familia Burgueño, habría varias
contradicciones entre lo declarado en sede policial y lo depuesto en Tribunales, aunque existe un
testimonio de una persona que intentó en vano salvar a Ramiro, que se mantiene firme en sus
declaraciones.
Este sería el puntapié para dar paso a los careos que, según el abogado Cristián
Tombolini, "podrían dar paso a un procesamiento por falso testimonio". El letrado se refirió
también a la entrevista mantenida con el juez y al respecto sostuvo: "Fuimos recibidos por Tutau,
el magistrado en lo Penal y Correccional, quien fue muy atento y en una larga entrevista explicó a
los padres de Ramiro las diligencias judiciales practicadas y las que deberán hacerse en el futuro
para determinar los responsables del siniestro".
Seguridad y capacitación. Susana Tejero, madre de Ramiro, fue contundente: "Mi
hijo no tenía ni los elementos de seguridad ni la capacitación para hacer ese trabajo, que había
conseguido hacía dos meses".
Asimismo Tejero recordó ese funesto día: "Nadie nos avisó, mi esposo escuchó por
la radio lo que había pasado y se fue para allá, cuando llegó se encontró con Ramiro muerto en la
cabina de la ambulancia, y hasta el día de hoy nadie de la empresa se acercó a dar explicaciones,
ni siquiera el pésame nos dieron".
Pedido por todos. La madre del obrero fallecido remarcó: "Fuimos a los
Tribunales porque esto no puede volver a pasar. Yo pienso en las madres de los chicos de Acindar en
Villa Constitución. Por lo menos yo pude darle un beso a Ramiro, pero ellas ni eso, porque sus
hijos murieron quemados por una irresponsabilidad de los que tenían que tomar medidas. En estos
accidentes, los chicos no midieron las consecuencias porque nadie se las explicó".
Hace seis meses Bargueño y Jorge Gamarra trabajaban sobre una montaña de cereal
en una celda de almacenaje de la cerealera Vicentín.
El accidente. Por causas que se desconocen, el cereal sobre el que estaban
parados cedió, siendo absorbidos por el mismo, mientras otros dos compañeros salvaron su vida
milagrosamente.
Gamarra cayó hasta quedar con su cabeza en una de las boquillas y luego de
varias horas fue salvado, pero Ramiro quedó en medio del cereal y murió asfixiado.
Los trabajadores accidentados se desempeñaban en la empresa contratista Adecco
y, según trascendió en ese momento, los cuatro operarios que estaban ubicados sobre el cereal
estaban unidos por una misma soga. También se dijo en su oportunidad que hubo otros obreros que se
negaron a realizar el trabajo en esas condiciones.