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Exhuman los restos de la chica que murió por falta de atención médica

Los restos de María Antonella Mirabelli, la joven entrerriana de 19 años fallecida por una presunta anorexia nerviosa en la localidad de Rosario del Tala el pasado viernes 14, fueron exhumados...

Jueves 20 de Junio de 2013

Los restos de María Antonella Mirabelli, la joven entrerriana de 19 años fallecida por una presunta anorexia nerviosa en la localidad de Rosario del Tala el pasado viernes 14, fueron exhumados ayer y trasladados a la morgue de la localidad de Oro Verde para determinar con una autopsia las verdaderas causas de su deceso.

En un caso que fue caratulado como "muerte dudosa" por la Justicia, durante la mañana de ayer también peritos de la policía entrerriana llevaron a cabo sendos allanamientos que se extendieron por unas cinco horas en los domicilios de la abuela y de la madre de María Antonella —Cielo Rocca y Verónica Rodríguez Rocca, respectivamente—, señaladas como integrantes de un grupo con varios integrantes en la ciudad y al que también pertenecía la joven.

Esta curiosa especie de secta (aunque sus integrantes no utilizan esa palabra para definirse y hasta se muestran enemigas de las sectas) se apoya en una particular creencia religiosa según la cual no deben recibir atención médica de ningún tipo, basándose en un precepto bíblíco según el cual Dios cura todo mal, según datos proporcionados por el periodista Fernando Gervasoni, de FM Dimensión, de Rosario del Tala.

En espera de la autopsia. Aunque el aspecto físico de la joven abonaba la hipótesis de un caso de anorexia nerviosa, lo cierto es que no existen aún datos ciertos en torno a las razones de su muerte, lo que recién podrá conocerse tras la autopsia que se realizará en Oro Verde. En rigor, y ante su propia negativa, Antonella nunca fue diagnosticada.

La actuación de la Justicia respondió al pedido del padre de la joven, Cristián Mirabelli, quien busca establecer fehacientemente los hechos y si existió abandono de persona por parte de su ex esposa, de la que esta separado desde hace seis años.

Por medio del abogado Gustavo Baridón, Mirabelli también pide que la Justicia prevea que las otras seis hijas que tuvo con su ex mujer puedan recibir tratamiento médico en caso de que se presente alguna enfermedad.

En este sentido, las autoridades provinciales tanto jurídicas como políticas de Entre Ríos ordenaron una serie de pruebas psiquiátricas y médicas para conocer el estado de salud tanto físico como mental de las niñas (ver nota vinculada).

Una queja. En septiembre de 2012, el padre de la joven fallecida presentó ante la Defensoría de Pobres y Menores una queja por la situación de su hija, a la que percibía enferma, aunque la joven, por sus creencias, no se realizaba examen ni tratamiento médico alguno. El Juzgado Civil y Comercial tomó entonces el caso e inició los trámites, proceso este que quedó paralizado ya que la joven se negaba a recibir atención profesional, y por ser ya mayor de edad debía respetarse su voluntad. Baridón reveló además que la jueza María Elina Corral, a cargo del caso, pidió medidas alternativas para el tratamiento de Antonella, aunque no compulsivas, como el padre había solicitado.

Según la agencia Télam, el fiscal Samuel Rojkin, que intervino en el caso, aclaró que "se hizo todo lo posible por salvar a Antonella", pero reconoció que el Estado no podía internar por la fuerza a la mujer mayor de edad y en uso de sus facultades mentales.

La "voluntad del Señor". Tanto la madre como la abuela de la chica de 19 años, con quienes vivía, se oponían también a los tratamientos médicos por creencias religiosas y por considerarlos "invasivos".

"Hasta el último instante de su vida teníamos la fe de que ella sería restaurada, como en otras circunstancias el Señor la había librado de esquizofrenia y trombosis. Pero la voluntad del Señor no fue la del anhelo de nuestro corazón, sino que ella tenía que partir", dijo la madre de la chica.

La mujer también aseguró que Antonella "permaneció firme en su fe hasta el momento de su partida".

En la misma línea, la abuela manifestó: "No todo el mundo entiende nuestra fe. Los médicos están para la gente que no cree verdaderamente en Dios, y hay que decir que hay gente que va al médico y se muere igual".

El caso conmocionó a la población de Rosario del Tala, ubicada a unos 180 kilómetros de la capital provincial.

"Estaba flaquísima".Por su parte, el director del Hospital San Roque, Valentín Mareman, señaló: "Lo único que pudo hacerse fue una evaluación en el lugar porque la madre se negó en todo momento a que fuese trasladada. La chica estaba flaquísima según me contaron los profesionales que fueron hasta ahí".

El pasado abril, la Justicia libró un oficio para que Antonella fuese internada en el hospital y tras ser llevada por la Policía local, la joven "no dejó ponerse suero ni que le sacaran sangre y no se pudo hacer nada", contó Mareman.

En tanto, un tío de la chica aseguró: "Por parte de la familia del padre tratamos de hacer todo lo posible y que no nos hayan ayudado y que después pase esto es muy difícil. Mi hermano hace más de seis o siete años que está separado, que fue cuando la madre se metió en esa secta. Tengo entendido que es por parte de la abuela materna que se inicia en la secta", agregó.

El padre de las chicas quiere que se aplique la ley de Salud Mental, en la que se habla de la protección de las personas. Eso lo explicó el abogado Baridón al alertar que las otras seis hijas son menores de edad. "Los mayores de edad quedan excluidos, ya que pueden expresar quedar al margen de la asistencia médica por cuestiones religiosas, se respeta la libertad del paciente", destacó Baridón, y concluyó: "Lo que el padre busca es sacar de ese ámbito en el que viven sus hijas, que cambien de forma de pensar y acepten asistencia médica".

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