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Ex empleados de Paraná Metal reclaman el saldo indemnizatorio

Deuda pendiente. Una delegación representada por la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) se manifestará hoy frente a la sede del Grupo Indalo, en Capital Federal.

Viernes 12 de Febrero de 2016

Ex empleados de la metalúrgica villense Paraná Metal, que cerró sus puertas en noviembre último, se manifestarán hoy cerca del mediodía frente a la sede administrativa del Grupo Indalo, propietario de la planta ubicada sobre la ruta provincial 21, para reclamar el pago de lo adeudado en concepto de indemnización, que ya debería estar cancelada desde mediados del mes pasado.

Una comitiva con decenas de despedidos (en total quedaron fuera de la empresa 180) partirán desde Villa Constitución a las 8 hacia Capital Federal para marchar hacia el edificio de la avenida Córdoba al 600, y con la expectativa de movilizar medios y voluntades de pago. A partir de un acuerdo firmado en el Ministerio de Trabajo, la firma se había comprometido a abonar las indemnizaciones en un plazo de 45 días a partir de los despidos efectivizados el pasado 30 de noviembre, las cuales se abonarían es tres cuotas: 4 y 22 de diciembre, y 16 de enero. La primera se pagó a término, pero de la segunda aún se debe un 15 por ciento, y la tercera, completa.

Desde la empresa "nos explicaron que a Paraná Metal la venían sosteniendo con fondos provenientes de la empresa Alpat (Alcalis de la Patagonia, productora de bicarbonato de sodio), pero que ésta no está siendo rentable y que por eso no tienen el dinero y que no saben de dónde lo van a sacar. El libreto no lo cambian, pero lo cierto es que el Grupo Indalo viene haciendo inversiones muy fuertes últimamente, y eso irrita. Todos sabemos lo que es, y el dinero que maneja", señaló a La Capital el secretario general de la Unión Obrera Metalúrgica de Villa Constitución, Héctor Ibarra.

Posible comprador. El dirigente comentó que gracias a las gestiones del gremio, se logró que una empresa de Las Parejas se interese en comprar la planta y por estos días ya está discutiendo el precio de venta con los propietarios de la metalúrgica. En ese sentido, el gremialista acotó: "Nosotros no nos entrometemos en esta negociación porque son acuerdos comerciales y no participamos. De todas maneras nos han dicho que a estos posibles compradores les propusieron el traspaso de la empresa, con la deuda de indemnización incluida, lo cual es una barbaridad y demoraría aún más el pago", advirtió.

Otro trascendido del que dio cuenta Ibarra es que "se dice que (el Grupo Indalo) quiere vender terrenos del predio de la planta para poder pagar la deuda, pero hay que salir a buscar a los compradores y eso no nos corresponde. Además, si hay algo que estamos tratando es que esta gente se haga cargo", enfatizó.

Sobre la posibilidad de la compra de Paraná Metal, Ibarra remarcó que "el gobernador Miguel Lifschitz se comprometió a colaborar y la empresa interesada en comprar la planta ha mostrado buena voluntad cuando le planteamos que se reactive el trabajo con el mismo personal que estaba. Tenemos esperanzas que pueda llegarse a un acuerdo (con el Grupo Indalo) y que sea lo antes posible, porque las máquinas se deterioran y después arrancar será más difícil", concluyó Ibarra.

Desenlace. En agosto de 2015 la firma envió preavisos de despido a 180 trabajadores, la mayoría operarios, mientras que el resto pertenecían a la administración y gerencia. Los mensajes fueron reenviados a principio de octubre y la cesantías se produjeron el 30 de noviembre, aunque para entonces 49 de los despedidos optaron por tomar el retiro voluntario.

En el telegrama de despidos Paraná Metal SA comunicó que "pese a la crisis que atraviesa el sector, la dirección de la empresa ha efectuado denodados esfuerzos por preservar las fuentes de trabajo frente a la falta de trabajo, sin embargo, razones de fuerza mayor, ajenas a la voluntad de Paraná Metal SA, la obligan a tomar la decisión expresada (SIC)", de prescindir de los servicios de los trabajadores, que no terminan de cerrar esta etapa laboral.

Los aceiteros y una paritaria clave para la región

En días se inician los preparativos para una paritaria clave para la región. Se trata de los acuerdos que, año tras año, marcan el pulso de las negociaciones laborales de la zona entre empresarios y gremios que representan a los trabajadores aceiteros del Cordón. Pese a que a nivel nacional ya se manejan cifras, los aceiteros de la zona prefieren guardar sus números. Hablan de una inflación del 40 por ciento, pero no confirman que ese número sea el exigido como aumento.

Hay un sinnúmero de versiones y publicaciones que arrojan valores: la inflación que pasó y la proyectada, la pérdida del poder adquisitivo, la suba de tarifas de servicios y de productos de primera necesidad y de la carne. Algunos gremios se animan a plantear pisos de entre el 30 y el 40 por ciento de suba.

Consultados líderes de los gremios aceiteros que operan en el Cordón, ninguno planteó qué porcentaje se pondrá arriba de la mesa al iniciar negociaciones con las autoridades de las principales empresas agroexportadoras nucleadas en Ciara-CEC. Daniel Yofra, titular de la Federación de Trabajadores Aceiteros de Rosario, sólo dijo que se están preparando para ese momento "analizando con los compañeros qué medidas tomar en caso de no llegar a un acuerdo".

"El número de inflación interanual nos da 40 por ciento", advirtió Yofra. Pero, el sindicalista acotó: "No tenemos un número exacto, aún no contamos con estudios que avalen posibles pedidos, creemos que un salario mínimo, vital y móvil hoy debería estar cerca de los 20 mil pesos". El salario básico de un peón recién ingresado está en 14.300 pesos, mientras que las categorías superiores reciben unos 18 mil. Más claridad tendrán los trabajadores de la Federación tras el 16 de marzo luego del plenario nacional de delgados de la Federación de Trabajadores del Complejo Oleaginoso en el que se definirá el porcentaje de suba que pedirán a los empresarios. "Si el gobierno no se mueve del techo de 20 a 25 por ciento, vamos a tener que reclamar".

Cabe recordar que en 2015 los sindicalistas rosarinos empezaron reclamando una suba del 48 por ciento, luego bajaron al 42 y, tras 25 días de paro, se cerró en 27,8, más adicionales.

Por su lado, Pablo Reguera, secretario general del Sindicato de Obreros y Empleados Aceiteros de Puerto San Martín, se limitó a decir que "recién en abril" se prevé que se retomen negociaciones paritarias. Teniendo en cuenta que aún no se llamó a paritarias y las dilaciones posteriores, los trabajadores aceiteros, de no mediar sorpresas o complicaciones, cobrarán subas de sueldo recién en mayo.

La pregunta o respuesta, a saber, será el porcentaje de suba que aceptará el empresariado. Si bien se trata de uno de los sectores productivos más importantes de la economía nacional, hoy atraviesa un momento de reacomodamiento e incertidumbre desde lo económico y lo financiero. En 2015, esta industria cerró con una alta capacidad ociosa, en particular en el sector de biodiesel, además de sostener líneas de producción ávidas de inversiones tecnológicas. Aunque el nuevo gobierno dispuso algunas primeras medidas para revertir esta situación, los resultados se verán a largo plazo y las demandas planteadas por los gremialistas necesitan, por ellos y por su política sindical interna, ser satisfechas ya.

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