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Estilo escandinavo: La luz como punto de partida

Tendencias deco. Espacios luminosos, materiales nobles, funcionalidad y diseño lejos de los excesos

Miércoles 07 de Agosto de 2019

El estilo escandinavo o nórdico es una tendencia que se impuso con fuerza en los últimos años en la decoración y parece que seguirá instalado un tiempo más en nuestros interiores.

Esta influencia viene de los países del norte de Europa: Dinamarca, Finlandia, Noruega y Suecia. En estas latitudes por cuestiones de ubicación y clima, la luz es un recurso escaso. Por ello las ambientaciones que remiten al estilo nórdico toman a la luminosidad como punto de partida para pensar los espacios.

Si bien sus orígenes están en lo funcional, podemos reinterpretarlos en nuestros ambientes, la luz es un recurso que nunca debemos dejar de tener en cuenta. Los ambientes con luz natural se ven siempre más espaciosos, alegres y vivos.

La luminosidad no solo tiene que ver con un aspecto meramente estético, sino que también repercute positivamente en nuestro estado de ánimo. Quizá sea por esto, que el estilo escandinavo, suma cada vez más adeptos en nuestros lares a pesar de las distancias que nos separan del continente que le dio origen.

¿Cómo lograr el estilo nórdico en nuestros ambientes? Raquel Perluzky, de B-Holz Muebles, nos da consejos para llevar de forma acertada esta tendencia a nuestros espacios.

Predominio del blanco: Los colores claros y en supremacía el blanco son los ideales a la hora de pensar este estilo. Una caja clara es ideal para reflejar la luz natural y jugar con el contraste que generan ciertos elementos decorativos y el mobiliario. Se recurre a la paleta del blanco para paredes y techo repitiendo la misma gama en los pisos.

La madera y los textiles: Estos espacios claros y luminosos necesitan de las maderas y de los hilados naturales para ganar calidez. Las maderas claras como la de

Abedul y la de Haya son las más utilizadas por este estilo. Las telas que más se adecuan a estos espacios son el lino y el algodón. Los estampados geométricos con dibujos repetitivos sobre fondos claros y los florales junto con las pieles son representativos de esta tendencia.

Fuertes contrastantes: Para generar dinamismo ante la paleta neutra es necesario poner toques de colores intensos que quiebren la monotonía. El negro es el mejor contrapunto del blanco aunque también generan resultados interesantes con colores vibrantes como el rojo, el anaranjado, el amarillo y el azul Klein.

a los clásicos: Las piezas de creadores consagrados aparecen con frecuencia en estas ambientaciones. Diseños icónicos de reconocidos arquitectos y diseñadores como Charles Eames, Arne Jacobsen, Verner Panton, Alvar Aalto, y Carl Larsson son de uso ineludible en el estilo nórdico.

Incorporar la naturaleza: La referencia a lo natural la podemos lograr incorporando a los ambientes material inerte que se destaque por sus formas: ramas, hojas secas y frutos como la piña entre otros. Pero la forma más acertada es incorporar plantas de interior. La frescura del verde es un aliado que potencia al estilo generando focos de atención sobre la paleta neutra que identifica la decoración nórdica.

Detalles que suman: Los objetos de estética vintage de los países del norte de Europa así como también detalles de impronta industrial se amalgaman perfectos con el estilo. Las piezas de cerámica, las de cristal al igual que la referencia a animales de caza como ciervos o gacelas tanto en estampados u objetos terminan de cerrar esta tendencia.

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