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Está grave un joven que se disparó accidentalmente un tiro en Venado

Desgraciado hecho. Jugaba con un revólver calibre 22 frente a su familia poniéndolo en su sien. Sacó las balas del tambor, pero olvidó supuestamente una o dos.  

Miércoles 24 de Septiembre de 2014

Un joven de 21 años se encuentra en gravísimo estado tras dispararse con un arma accidentalmente delante de su esposa. El hecho ocurrió el lunes a la noche alrededor de las 23.45 en pasaje Torres en el barrio Municipal. El joven Facundo Vidal se encuentra en el hospital Alejandro Gutiérrez de Venado Tuerto y su pronóstico es muy delicado y no presenta síntomas vitales, aunque sin respirador artificial, según consignó el director del efector público, Agustín Moscoso. Al cierre de esta edición el cuadro era extremadamente complicado.

Ayer a la tarde, tipo 19.30, los familiares y amigos de Facundo esperaban ansioso el parte médico, aunque el cuadro que se presentaba no era el óptimo. Su propio tío, Alejandro Vidal, en diálogo con este diario, explicó que "estamos esperando un milagro ya que su cuadro es muy grave. Respira por sus propios medios pero no presenta signos vitales". La bala le atravesó la sien y en su recorrido produjo graves daños.

Una de las tías del joven, Claudia, dijo a medios locales que "Facundo está vivo, Dios es poderoso y se puede". Lo hizo para despejar las dudas que habían surgido a la mañana cuando algunos medios locales hablaban del deceso de Vidal mientras los familiares aguardaban en la sala de espera del nosocomio público.

En un confuso episodio, el joven estaba jugando con un arma delante de su esposa y en esa situación se le escapó un tiro que dio en su cabeza. Inmediatamente fue trasladado al Gutiérrez, donde permanece internado en la sala de cuidados intensivos.

Los hechos.Al parecer el joven había estado comiendo con unos familiares cuando se retiró a su casa no sin antes aclararles que se iba porque lo esperaban "sus dos amores"; su pareja y la pequeña nena de dos años. Al llegar, según consignan algunos parientes que estaban en la sala de espera, se puso a jugar con un revólver calibre 22 y en un momento sacó las balas del tambor sin suerte ya que había quedado presumiblemente una o dos balas. Una de ellas es la que se disparó cuando el joven puso el arma sobre su sien y gatilló.

Tras esa espantosa situación, el joven cayó desplomado al piso frente a su esposa y su hija y cómo pudieron lo trasladaron inmediatamente hasta el Gutiérrez dónde recibió las primeras atenciones. En todo momento su cuadro fue muy grave y lo sigue siendo hasta el cierre de esta edición, pese a que Moscoso remarcó que hay que esperar la evolución en las primeras 24 horas.

Parte equivocado. Lo extraño del caso es que el jefe de Inspección de Zona de la URVIII, comisario Marcelo Torterola, declaró ante la prensa que el joven había fallecido, pero después desde el hospital salieron a aclarar que en realidad a pesar de la gravedad del caso la víctima todavía sigue con vida.

El propio Torterola explicó que "en la sala de guardia del hospital nos dijeron que el joven había fallecido y yo le comenté esto a un periodista que me lo preguntó y de ahí la confusión. Lo cierto es que se van a realizar todas las investigaciones del caso para determinar qué fue lo que sucedió".

Al parecer desde la guardia del hospital comunicaron, a media mañana de ayer, la muerte del joven a la comisaría que, a su vez, le informó al médico policial. Este le dijo al jefe de inspección Marcelo Torterola, quien hizo lo propio con la prensa, al menos con algunos medios. Media hora más tarde, a las 11, el parte oficial corroboraba que Facundo seguía con vida aunque con pronóstico muy grave.

"Nada de lo que están diciendo es verdad, Facundo está con vida y estamos esperando que mejore. Si Dios mueve montañas, seguro que puede hacer que mejore", insistió su tía Claudia. Lo cierto es que el parte de prensa emanado desde el hospital provincial Alejandro Gutiérrez sostiene que la situación del joven es extremadamente grave y que le están realizando estudios para poder comprobar la gravedad de su lesión en el cerebro.

Pese al profundo dolor que está atravesando en estos momentos la mamá, le dijo a este diario que "la policía ya pidió las disculpas del caso, y aclaró que el dato había salido erróneamente desde la guardia del hospital".

Obviamente para la mujer, sumergida en un profundo dolor, ese dato por más grave que fuera, era una nimiedad en comparación con lo que está atravesando su hijo. Ni más ni menos que el debate entre la vida y la muerte.

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