Escenario

Yusuf Islam, antes conocido como Cat Stevens, cumple 60 años

Yusuf Islam, el artista antes conocido como Cat Stevens cumple hoy 60 años. Cambió de nombre dos veces y dos veces se cuestionó toda su vida tras dos experiencias dolorosas. Sus canciones más bellas todavía suenan en el oído de millones de personas, entre ellas “Wild World”, “Moon Shadow”, “Morning Has Broken” y, por supuesto, “Peace Train”. Video: "Wild World"

Lunes 21 de Julio de 2008

Londres.- Cambió de nombre dos veces y dos veces se cuestionó toda su vida tras dos experiencias dolorosas. Sus canciones más bellas todavía suenan en el oído de millones de personas, entre ellas “Wild World”, “Moon Shadow”, “Morning Has Broken” y, por supuesto, “Peace Train”, aquel himno del movimiento pacifista que hizo saltar a muchos en el camino a un mundo mejor.

El músico londinense, que reza desde hace más de tres décadas a Alá y que se hace llamar Yusuf Islam, nombre al que a veces añade “antes conocido como Cat Stevens” por si acaso, cumple hoy 60 años.

Puede que no fuera necesario hablar de su vida anterior. Décadas después del brusco final de su carrera mundial como roquero folk y de su conversión al islam, el cantante de la inconfundible voz de garganta ronca pero amable, que vino al mundo en 1948 en Londres como tercer hijo de padre griego-chipriota y madre sueca, sigue teniendo una gran legión de fans.

Stevens ha vendido más de 60 millones de álbumes en el mundo entero. Innumerables músicos grabaron versiones de sus canciones. La más conocida podría ser la interpretación de Rod Stewart de “First Cut Is The Deepest”. El “First Cut” (el primer corte), la primera gran cuita de amor, no fue ni mucho menos todo con lo que Steven Demetre Georgiou tuvo que cortar.

Apenas se había cambiado el nombre a Cat Stevens, al parecer propuesto por una amiga en alusión a sus bellos ojos de gato, y se había labrado una carrera en solitario muy prometedora como telonero de estrellas como Jimi Hendrix, cuando el destino lo golpeó con dureza.

En 1968, con 19 años de edad, contrajo una grave tuberculosis. Durante meses estuvo sin salir de la cama. Más de un año duró su fase de recuperación. Fue “una época del despertar”, como la llamó el músico más tarde. Una época, que le hizo reflexionar más, lo que se reflejó en sus canciones. La vuelta hacia el interior de sus composiciones, sus letras y sobre todo de su manera de cantar, tiene que ver con su experiencia en la lucha contra la enfermedad.

Stevens escribió algunas de sus canciones, que más tarde se harían mundialmente famosas, desde la cama. 1970 fue el año del regreso total del cantautor al negocio de la música y su carrera experimentó una evolución más vertiginosa que nunca. Del que una vez fuera llamado “sensación juvenil del pop” había surgido una madura estrella mundial - con álbumes como “Tea For The Tillerman” y “Teaser And The Firecat”, que se hicieron, y aún son, inconfundibles como una marca mundial gracias a su mezcla propia de rock, pop y folk y a las portadas dibujadas a mano por él mismo.

Entonces le volvió a golpear una tragedia traumática. En 1975 estuvo a punto de ahogarse mientras nadaba en Malibú. Ante el temor de morir, así contó más tarde en un talk-show televisivo, se puso a rezar: “Dios, si me salvas, trabajaré para ti”. Si su dedicación al islam realmente fue fruto de la casualidad -al parecer su hermano David le puso en la mano un ejemplar del Corán- no le importa.

Para Yusuf Islam, como se llama el cantante de ojos de gato desde 1977, este episodio significó su renuncia al superficial mundo del espectáculo. Cedió a partir de entonces gran parte de su fortuna para fines humanitarios, desde la ayuda a los que pasaban hambre en Etiopía hasta el apoyo a las víctimas de los ataques terroristas del 11 de septiembre en Nueva York y Washington.

Esto no impidió que Estados Unidos negara la entrada al país de este converso mundialmente conocido por una supuesta sospecha de vinculación con terroristas. Representantes de la potencia mundial se disculparon más tarde ante el cantante. El hombre que antes se llamaba Cat Stevens sólo quería tocar con la leyenda estadounidense del country Dolly Parton una nueva versión de la canción que tan bien se ajusta a la pasión de Yusuf Islam por la paz y el entendimiento entre las religiones: “Peace Train”. (DPA)


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