Escenario

"We Are Who We Are": La adolescencia y la identidad sexual en una serie diferente

La ficción de Luca Guadagnino ("Llámame por tu nombre") se convierte en una de las mejores apuestas del 2020

Sábado 07 de Noviembre de 2020

Hay un público de series que sólo sigue las tendencias o lo que le dicta el algoritmo de Netflix, y con eso es feliz. Pero también hay otro público que suele quejarse de la estandarización estética y narrativa de las series, que a veces se apilan por temporadas como latas de tomates, y que está en la búsqueda de algo distinto. “We Are Who We Are” (Somos quienes somos), la ficción que acaba de finalizar en HBO y que está disponible en Flow On Demand, tiene muchas características para marcar esa diferencia, y además se anota seguro como una de las mejores series del 2020.

Coescrita y dirigida por Luca Guadagnino (el realizador que se consagró con la premiada “Llámame por tu nombre”, que ganó un Oscar al mejor guión adaptado), “We Are Who We Are” rompe el molde y las estéticas del trillado mundo de las series y lleva el sello de Guadagnino por todas partes. Seguramente por eso fue elegida por los programadores del último Festival de Cine de Cannes (que se canceló por la pandemia) y después se proyectó de forma íntegra dentro de la selección oficial del Festival de San Sebastián.

Desde un principio, el director tenía bien claro que su debut en la pantalla chica iba a ser diferente. Como dijo en una entrevista reciente con el diario español El País: “No veo muchas series, nunca he visto una temporada completa. Pero tengo la sensación de que a la televisión le interesa menos el lenguaje visual que la idea de relato, en un sentido novelesco. Sigue siendo un poco esclava de la narración: debés seguir una estructura, desarrollar arcos narrativos y mostrar bustos parlantes que hacen avanzar la trama. Me parece deprimente: ni el cine ni la vida son así”.

“We Are Who We Are” se parece mucho al cine. Y a la vida (con licencias). No hay un argumento central propiamente dicho, hay personajes. El protagonista es Fraser (Jack Dylan Grazer), un adolescente de 14 años que llega desde Nueva York a una base militar de EEUU ubicada cerca de Venecia. Está ahí porque sus dos madres, una pareja lesbiana interpretada por la gran Chloë Sevigny y Alice Braga (sobrina de Sonia) son militares. Y una de ellas es una oficial de alto rango que va a conducir la base.

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Chloë Sevigny interpreta a una oficial de alto rango, madre de un adolescente rebelde.  

Chloë Sevigny interpreta a una oficial de alto rango, madre de un adolescente rebelde.

Fraser es tan atractivo como insoportable. Es del tipo de personaje que pone a prueba al espectador: a veces uno siente ganas de abofetearlo, otras veces de abrazarlo. Es un tímido con ataques de ira. Es sexualmente ambiguo y provocador. Es inseguro y algo soberbio. Al protagonista le cuesta relacionarse con los demás adolescentes de la base, pero se fascina con Caitlin (Jordan Kristine Seamon), una chica afroamericana de su edad que vive en el complejo militar con su padre, su madre nigeriana y su hermano mayor. Caitlin tiene novio pero también le roba la ropa a su padre para vestirse como varón, y se presenta como “Harper” delante de las chicas que viven lejos de la base.

SENSACIÓN DE LIBERTAD. Desde los personajes y el contexto, “We Are Who We Are” tiene varios puntos de contacto con “Llámame por tu nombre”, que contaba la historia de amor entre un adolescente y el asistente de su padre. Acá también hay verano, cuerpos desnudos, iniciación sexual y búsqueda de identidad. Y también está esa extraña sensación de libertad que dan los lugares de paso: salvando distancias, una casa de vacaciones y una base militar son para estar por un tiempo limitado, y se asume que los platos rotos ahí quedarán.

WE ARE WHO WE ARE (2020) Jack Dylan Grazer Tráiler Subtitulado En Español

La película transcurre en una época muy distinta (los años 80), mientras que la serie tiene lugar en 2016. Sin embargo, más allá de derechos ganados y conquistas sociales, en “We Are...” queda en evidencia que el transitar íntimo e individual del descubrimiento sexual y el reto de asumir las contradicciones y las ambigüedades es siempre profundo y complejo.

La cámara de Guadagnino se mete entre los adolescentes como un observador curioso, inquieto y compasivo. En su registro hay una naturalidad que conmueve, sin ningún alarde ni bullicio. No importa si están tirados en la cama con el celular, en la playa, en la escuela o en una fiesta maratónica en una lujosa casa desocupada. Sus personajes siempre pueden contar más de lo que simplemente están mostrando o diciendo. De la misma manera, las tensas relaciones entre padres e hijos acá están definidas por escenas que duran apenas unos segundos. Una mirada, un abrazo o un cachetazo de la mano menos esperada pueden descolocar incluso al espectador más prevenido.

El jugarse por un elenco sin estrellas de Hollywood o del cine europeo también habla de las intenciones del director, que apostó por un grupo de actores novatos para le dieran vida a sus criaturas. A Jack Dylan Grazer (de 17 años) se lo pudo ver en “It”, Jordan Kristine Seamon (17) es cantante y aquí debuta como actriz, y lo mismo pasa con Francesca Scorsese, la joven y talentosa hija de Martin. Los melómanos además pueden rastrear la serie desde su banda sonora, que va desde Prince, Kendrick Lamar, David Bowie, Rolling Stones y los Smiths hasta Arto Lindsay, Tom Jobim y canciones de pop italiano. Hay muchas formas de acercarse a “We Are Who We Are” y a las series que se desmarcan del discurso habitual. Solamente hay que animarse.

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