Escenario

Walter Giardino: "Soy como el director de la orquesta, pero en el escenario somos una sola banda"

El legendario guitarrista cuenta cómo será el recital de Rata Blanca hoy en Vorterix para celebrar los 30 años de trayectoria.

Sábado 12 de Mayo de 2018

El legendario guitarrista cuenta cómo será el recital de rata Blanca hoy en vorterix para celebrar los 30 años de trayectoria

Rata Blanca salió de gira por el continente para conmemorar sus tres décadas sobre los escenarios. Considerada como una de las bandas metaleras más importantes de habla hispana y siendo también reconocida internacionalmente, sus primeros álbumes marcaron nuevos rumbos para el rock en español, alcanzando altos niveles de popularidad para un grupo del género. "Magos, espadas y rosas", su álbum de 1990 y doble disco de platino, lleva millones de copias vendidas y cuenta con singles como "La leyenda del Hada y el Mago" y "Mujer Amante", una de las mejores power ballads de todos los tiempos del rock nacional. La más reciente producción discográfica es "Tormenta Eléctrica", de 2015, que continúa con la misma fuerza y estilo que en sus comienzos, combinando rock, música clásica y heavy metal. La banda liderada desde 1987 por Walter Giardino hará una parada de su gira esta noche, a partir de las 20, en teatro Vorterix (Salta 3519).

"La respuesta de la gente es increíble y en todos lados ha sido impecable, venimos de una gira por Colombia y México que fue impresionante por la cantidad de gente que nos vino a ver. Es muy difícil tocar todo lo que la gente quisiera y todo lo que nosotros también quisiéramos, ¡Sería un concierto de tres horas!", explicó Giardino, histórico guitarrista de Rata Blanca. "La gente va a tener un set list condensado y lo va a disfrutar mucho, porque lo venimos viviendo día a día en las giras internacionales y en la serie de shows que venimos haciendo en Buenos Aires. Siempre queda algo para el tintero, pero no se van a quedar con las ganas", prometió el guitarrista. No es fácil armar una lista de temas para un show que recorre treinta años de carrera y según Giardino les cuesta quitar temas para sumar otros, en un debate entre lo que los músicos prefieren y lo que el público desea escuchar. Sin embargo, el guitarrista aseguró que la gente está contenta con lo que se toca y se vive en cada recital.

"Rata Blanca se identificó como una banda que tiene algo diferente, más allá de su poder relacionado al metal o al hard rock. La música se compone de varias partes y creo que Rata compositivamente no se inclinó hacia un solo lugar, sino que trató de tocar una amplia gama de lo que es el rock metálico. Como todos sabemos, las baladas del metal siempre terminan siendo las más famosas, intensas o más queridas en muchos aspectos y nosotros no fuimos la excepción. «Mujer amante» quizás no es una canción metalera, es hardrocker, artística y con mucho gancho. Es el sueño de cualquier músico poder hacer canciones que trasciendan y sean queridas y respetadas, de hecho hay versiones de «Mujer amante» y de «La leyenda» y de diferentes canciones de Rata y eso habla de un cariño popular", detalló Giardino.

El guitarrista dijo no estar en desacuerdo con el posicionamiento "popular" de Rata Blanca, que le permitió ser auténticos con ellos mismos y con su música, continuando fieles a su estilo metalero. "No hay poses sofisticadas ni cuestiones que sean extra musicales que nos identifiquen demasiado, Rata es música, es su show sobre el escenario y es una gran verdad que por suerte ha trascendido las fronteras de Argentina y nos permite ir tocando nuestras canciones por el mundo. Eso corrobora que nuestra música es entendida más allá de una filosofía o ideología de un estricto grupo de gente, que lamentablemente hoy en el rock manda más que la buena música", criticó.

Sin embargo, Giardino asegura que todo lo que pasó con Rata Blanca fue a través de la música. "Hay una pureza en ese aspecto, me llena de felicidad porque soy hijo de la música, que nunca me ha dejado y trabajé muy seriamente, nunca jamás las cosas «extra» del rock han intercedido. No vivimos en una burbuja y pasamos por un filtro muy heavy, de afuera Rata es una banda muy correcta y muy prolija, pero las raíces de Rata fueron de las más difíciles que te puedas imaginar. Salimos de lugares complicados pero la música fue más importante que todo lo que podía llegar a hacernos daño, como la droga, el alcohol o la mala vida", detalló el guitarrista.

MÚSICA Y MEDIOS. "No comparto en absoluto la separación de géneros como no soporto tampoco la separación de clases sociales. Para mí todo tiene su porqué, todo tiene su razón y yo aprendí a respetar a cada persona que se expresa. Eso no quiere decir que sea todo igual: Mozart no es lo mismo que Rata Blanca y hay razones de sobra para opinar. Son dos cosas diferentes y realmente cada uno tiene que saber por qué y para qué lo está escuchando. No interesa si hacemos cumbia o es rock mientras convivamos y seamos auténticos. No se puede poner todo en el mismo lugar, cuando un músico es bueno, es bueno toque lo que toque", explicó el líder de la banda que está cumpliendo treinta años.

"Mientras lo que se hace sea con respeto a la gente, auténtico y tenga un dejo de compromiso, con eso alcanza. Algunos no entienden cómo es, están acostumbrados a vivir de la fama del rock, para los medios parece más importante un músico que choca setenta coches en una cuadra que una banda que sale de gira internacional. Me pregunto quién tiene la culpa, ni el pibe que choca los coches ni la banda que sale de gira. Hay otra falla que pertenece a la parte importantísima de cuidar la realidad, la verdad y la cultura. Es parte del mal que venimos viviendo en Argentina desde hace muchos años, parte de la decadencia que venimos viviendo. Si el humo no se disipa y no ves? te la das contra cualquier cosa".

"Empecé a tocar la guitarra a los diez años y ahora pasaron más de cuarenta, mi primera guitarra fue un regalo de Reyes. Fue una sorpresa, fue un poco místico. Tomé clases de muy chico, no había pasado demasiado con el piano y nos repartíamos el tiempo entre el fútbol, algunos jueguitos y la guitarra. A los doce años empecé a escuchar discos de mis primos más grandes, de Creedence, de Los Beatles y eso me impactó mucho. Recuerdo que vivía en el Bajo Flores y en esa época era un microclima, no todo el Bajo Flores tiene su mala fama, -que con razón la tiene-, pero había una parte del barrio muy íntegra y de gente muy buena. En ese microclima existían bandas de barrio de principios de los 70, con chicos más grandes que yo que tenían sus grupos y que fui descubriendo", recordó Giardino. Para el joven músico ese ambiente fue parte de su introducción a la guitarra eléctrica, que su madre le compró en una librería del barrio. "Era una eléctrica muy humilde y al mismo tiempo empecé a escuchar mucho rock. A los 14 o 15 años estaba tocando en los clubes que podía y me dejaban. A esa edad ya tocaba canciones de otros, admiraba a Deep Purple y a Led Zeppelín".

El líder de Rata dijo no ser muy apegado a las cosas y ni siquiera guarda ni colecciona sus viejas guitarras. "A mi primera guitarra le hice tantas cosas que la terminé destruyendo, en esa época en Argentina era difícil tener el instrumento correcto y más cuando eras tan chico; los instrumentos eran muy básicos y no rendían y uno buscaba cambiar y poner y sacar... y la búsqueda era eterna. Lo que uno necesitaba era un guitarra con construcción profesional y era muy difícil de conseguir. Pero la primera guitarra importante que tuve todavía la tengo, es una Fender 63 que compré como pude con la ayuda de mi familia, yendo a tocar por algunas monedas y haciendo lo mejor que pude. Esa guitarra está en mi museo", explicó el guitarrista de 58 años.

Walter Giardino mantiene un proyecto paralelo, "Temple", con el que pisó Rosario semanas atrás y que tuvo como vocalista a Ronnie Romero, de Rainbow. "Mi carrera es una sola. Arranqué haciendo dos acordes y fue un camino largo. Cada época fue intensa e importante, con más luz o con más oscuridad, más o menos posicionado, tocando con mucho éxito y con menos, pero todo me pareció genial y real, porque es mi vida. Todo eso lo viví con amor, corazón y alma todo el tiempo, aún en las partes más feas".

Walter Giardino afirma que nunca perdió la ilusión en el rock y que es un agradecido de su carrera. "Cuando logramos el hit lo recibimos con orgullo, nunca fui vanidoso de los premios y nunca me la creí tampoco. Cuando te dan un premio te lo da la gente, no la revista o la compañía, que se hizo millonaria con vos y te regala un disco de oro? ¡que ni siquiera es de oro!", se sinceró el músico. "Lo que no permití fue que me sacaran la ilusión, nunca dejé que me separaran de lo que más quiero. Me quedo con el Walter de los 16, que sueña con una carrera y logros y millones de discos vendidos y que hoy sigue soñando. Soy un agradecido pero el impacto dura poco. Duró lo que tenía que durar y hoy lo que más me emociona de mi carrera es el respeto y el cariño de la gente".

DIFERENCIAS. A pesar de la partida de Guillermo Sánchez, bajista histórico de la banda, quien falleció hace un año, actualmente Rata Blanca está en buen estado, haciendo giras internacionales y celebrando 30 años en la música. Además de Giardino en guitarras, la banda está formada por Fernando Scarcella en batería, Danilo Moschen en teclados, Pablo Mohczak en bajo y el reconocido cantante Adrián Barilari. "Hoy somos sólo compañeros de trabajo, la gente cree que en un grupo uno tiene que ser amigo pero ser amigo no es fácil. Somos muy diferentes y no está mal que así sea, Adrián no tiene nada que ver conmigo en un montón de aspectos y yo tengo una vida muy diferente a la de él. Vivo esta vida de manera absolutamente musical, Adrián es el cantante de Rata Blanca y no hay mucho más que eso en la relación hacia dentro del grupo. Yo desde el primer disco mantengo una ideología y una forma de hacer las cosas y no todos dentro del grupo ocupan el mismo espacio. Para afuera uno ve un grupo y para adentro es otra cosa, lo importante es saberlo llevar", explicó. Giardino hizo el 95 por ciento del cancionero de Rata, desde las melodías, las letras y las producciones de los diez discos de estudio desde 1988.

"Soy como el director de la orquesta pero sobre el escenario somos una sola banda. El grupo funciona y va hacia un carril y no aceptaría otra cosa. Es como jugar al futbol: no todos los jugadores se llevan bien, esto es algo parecido, pero como grupo hay que salir a ganar, subir al escenario, cumplir su trabajo y hacer buena música. No es fácil hacer funcionar una banda durante treinta años, cuando los egos y los celos empiezan a dar vueltas por la cabeza de cada uno. No es fácil tener al grupo unido", contó.

Según el guitarrista, Rosario tiene todo un historial con la banda y espera que el teatro se llene, como ocurrió tantas veces. Se encontrarán con amigos y familia y aseguró que el grupo viene sonando y tocando muy bien. "En Rosario siempre la pasamos de primera y a eso vamos, contentos. Quiero ir a disfrutar del presente de Rata, a disfrutar de un asadito y pasarla bien. Este es un show muy sólido, muy potente".

La partida de un histórico

Guillermo Sánchez, bajista de Rata Blanca, murió en mayo de 2017. Tenía 52 años cuando fue internado por una "septicemia generalizada generada a causa de una bacteria". Sánchez era el único integrante de la agrupación de heavy metal que estuvo en la formación original y participó de las grabaciones de todo el disco, además de Walter Giardino.

   "Dentro de esta gira de los treinta años todo ha sido emocionante, aunque lamentablemente no del todo feliz: como todos saben el año pasado perdimos a un gran compañero y eso le sacó la palabra festejo. Es un aniversario del grupo y desde el momento que se fue Guillermo es todo un homenaje a él. Guillermo sigue con nosotros yo lo siento en el corazón, él nunca se va a ir de acá, está de alguna manera presente. Quizás las menciones no alcancen a tomar el lugar y la importancia que fue su persona, con la que he compartido más años dentro del grupo. Guillermo estuvo desde el primer al último disco con Rata. Me dolió mucho, me impactó, perdí un compañero de toda la vida, a alguien que considero ciento por ciento Rata por sobre todos los demás", explicó Giardino. "Hay canciones que me hacen acordar a él, muchas cosas me hacen recordarlo. A pesar del profesionalismo y la fuerza que uno le pone cuesta mucho levantar la cabeza en el escenario y no verlo. Pablo Motyczak es un excelente músico, pero éstas son heridas que no van a sanar nunca. Fue una injusticia y un capricho de la vida su partida pero no somos quienes para juzgar eso, lo único que podemos hacer es llevar su recuerdo y su figura y lo que significó para Rata Blanca".

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