Escenario

Virus, ícono de la música pop de los 80 festeja esta noche en El Círculo las tres décadas de su primer disco

"En la compañía nos decían que con esta musiquita haríamos un papelón", contó Marcelo Moura en un reportaje exclusivo con La Capital. Promesa para esta noche de hits inoxidables como "Hay que salir del agujero interior", "El probador" y "Luna de miel", entre otros.

Sábado 21 de Mayo de 2011

Marcelo Moura hizo un cálculo en referencia a los festejos de Virus por las tres décadas de “Wadu Wadu”, su primer álbum de 1981. “Ahora se utiliza mucho festejar el aniversario de un disco, y en nuestro caso es una excusa para que en todos los años podamos hacer un festejo, con lo que tenemos asegurados diez años más de carrera”, bromeó el líder de la banda. Virus hará un repaso de sus grandes éxitos, con algunos temas que marcaron la década del 80 como “Hay que salir del agujero interior”, “El probador” o “Pronta entrega”, y que fueron la banda de sonido de una generación que estaba estrenando la incipiente democracia. El grupo se presenta hoy, a las 21, en el teatro El Círculo (Laprida y Mendoza).

—¿Sigue vigente el trabajo de Virus después de treinta años?

—Nos está sorprendiendo mucho. Ensayamos mucho porque creo que el 70 por ciento de los temas de los 15 que tiene “Wadu Wadu” no los hicimos nunca más. En el show se tocan los hits de cada disco y tenían muchos arreglos, eran muy veloces. Fue un disco que estuvo muy cuidado.

—¿Cuál es la relación que tienen con las nuevas generaciones de músicos?

—Básicamente nos sentimos muy respetados. Nos lo demuestran permanentemente, nos invitan a tocar, en sus notas nos nombran todo el tiempo. Tampoco es lo que buscamos. Virus nunca fue un grupo que su objetivo haya sido ser exitoso. A Virus no lo conocen por estar tomando champagne en Punta del Este con modelos, por tirarse por la ventana ni por estar en todos los medios. Nos conocen por las canciones. El resto de nuestra vida tuvo un perfil bajo. Eso tiene que ver también con lo que uno busca de la vida. Para mi es más importante esto que un éxito comercial. El domingo pasado dimos un recital en City Bell y unos chicos habían venido desde Santiago de Chile especialmente a ver el show. Eso para mi es muy fuerte, mucho más que me den el Martín Fierro o los Gardel.

—¿Qué aportaron para tener el éxito que tuvieron?

—Hubiera sido prácticamente imposible haber bancado el grupo si no hubiese sido por el nivel de amistad y de convicción que teníamos con lo que estábamos haciendo. Nosotros empezamos en el 78 y el grupo se hizo medianamente popular en el 83 con “Agujero interior”.

—También tuvieron críticas...

—Hasta ese entonces fue un proceso difícil porque la gente se puso muy violenta, básicamente la prensa. Era muy difícil. Fue un filtro enorme. Terminó fortaleciéndonos, pero podría habernos destruido. Era munición gruesa. Nunca recibimos ninguna crítica artística. Eran críticas discriminatorias, por cómo nos peinábamos, por la ropa, por las luces. Muchos periodistas fueron muy agresivos con nosotros. Pero lo superamos. La misma prensa que tenía una criterio tan moral con un grupo tan nocivo como nosotros, son los mismos que hoy están vendiendo un mensaje nocivo.

—¿Qué tipo de mensaje?

—Hoy en la televisión estamos asistiendo a una situación patética, pero que es lo que provoca éxito. Le estamos enseñando a la gente que lo que sirve en la vida es tener plata, trepar; le están diciendo a las mujeres que lo importante es engancharse a un millonario, tener un hijo y solucionar su vida. Son mensajes patéticos y me parece que viniendo de gente que tiene la responsabilidad de dar un mensaje tendría que pensarlo un poco más.

—¿Cuál es el mensaje de Virus hoy, teniendo en cuenta que asistieron a una especie de destape de lo erótico y lo sensual que hoy no llamaría la atención?

—Lo erótico, lo sensual es parte de la vida y siempre estuvo en Virus. El tema es cuando se hace de una forma tan burda que tiene cero sensualidad y pasa a ser otra cosa. De todas formas nuestra posición siempre fue hacer música, lo que pensamos profundamente y no lo que nos conviene y no lo que la gente quiere que hagamos. Eso es un clásico. Si a lo largo de la carrera hubiéramos escuchado los consejos no tengas la menor duda que Virus no hubiera existido. De movida mis padres me dijeron que estaba loco si me dedicaba a la música. En la compañía me dijeron que con esta musiquita iba a hacer un papelón más que otra cosa. Me parece importante tener en cuenta que el espíritu artístico e innovador de quebrar fronteras y abrir cabezas no fue porque sí; no lo hubiéramos podido hacer si no hubiésemos entendido que los artistas eramos nosotros y no el director de una compañía o mi papá.

—¿Renovaron el público?

—Creo que si no fuera así, tendríamos que estar trasladándonos en ambulancia (risas). Hay una cosa que es importante y es que a ellos los apasiona. Hay mucho vedetismo en este ambiente, pero no es nuestro caso. Es gente que nos quiere, todos hacen hincapié en lo bien que suena la banda profesionalmente, una palabra que fue uno de los insultos que nos hicieron en su momento, que eramos muy profesionales... era como un horror ser profesional para un roquero.

—¿Cuánto de nostalgia hay en los shows?

—Te diría un 0,1 por ciento. Esta es nuestra vida. Siempre la construimos mirando para adelante. Nos pasaron un montón de cosas buenas y malas. Lo que pasó, como lo de Federico, fue extremadamente doloroso y requiere un tiempo de duelo, pero una vez superado, la vida sigue. Lo mejor que puedo hacer es tomar su legado, las cosas buenas que eran muchísimas, mejorar algunas que no compartía, pero es la mejor forma de respetarlo y honrarlo.

Del teclado a la voz

Marcelo Moura pasó de los teclados a ser la voz de Virus cuando murió su hermano Federico. El proceso, contó, no fue fácil. “No hay nada que explique cómo se hace para ser uno mismo arriba del escenario. Viniendo de los teclados me resultaba muy difícil. Me acuerdo que en en el primer show le dije a un asistente «traeme algo, una raqueta, cualquier cosa para tener en la mano, porque me las corto». Después estaba la lucha con quienes creen que no debería haberlo reemplazado, o que si traté de imitarlo. Una vez en una conferencia de prensa en Chile, con una mesa de por medio que tenía un mantel hasta el piso, un periodista me dice «¿por qué imitáis a tu hermano?». Yo venía muy caliente con que me digan eso y le propuse algo: nos metemos abajo de la mesa y vos que son tan sutil vas a averiguar quien está hablando si Julio o yo. Y no pegó una porque vos llamabas a mi casa y no sabías si era Julio, Federico, mi papá o yo”, afirmó.

Claves

Ilustres. Los integrantes de Virus fueron declarados ciudadanos ilustres de La Plata, ciudad donde se formó la banda en 1978. La distinción fue otorgada hace dos años en coincidencia con los festejos por los 126 años de la fundación de la capital de la provincia de Buenos Aires.

Crecimiento. Desde 1981, año de salida de “Wadu Wadu”, el primer disco de Virus, el éxito del grupo comenzó a crecer y tuvo un primer gran despegue con “Agujero interior”, de 1983, lanzado en el inicio de la restauración de la democracia.

Festejos. Los festejos por los treinta años de “Wadu Wadu” comenzaron en noviembre pasado en el programa de “Cuál es”, de Mario Pergolini, donde durante una semana recibieron el homenaje de bandas como Auténticos Decadentes, y Kapanga, entre otras.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario