Escenario

"Valoro que un actor salga de su zona de confort"

La actriz de "100 días para enamorarse" dijo que elige personajes con compromiso social.

Domingo 02 de Septiembre de 2018

En medio de la popularidad de su trabajo en tevé de "100 días para enamorarse", donde interpreta a Juan, un chico trans, Maite Lanata se hizo tiempo para darle vida a una heroína singular en "Yanka", la historia de una chica decidida a encontrar a su madre mapuche ausente. Antes había interpretado a una nena autista en "El elegido" y una adolescente que atraviesa una crisis familiar en "Mia", entre otros trabajos que, asegura, la "enamoran". "Lo que busco de los personajes -dijo la intérprete- es que tengan un compromiso social o que sea un desafío actoral. Me intereso por la profundidad del personaje, la información que tenga que buscar. Entonces otras cosas que me llegaban y no me enamoraban, no las aceptaba", contó a Escenario la actriz que, aunque la mayoría de sus trabajos son dramáticos, espera su oportunidad en la comedia.

   —¿Que te interesó para sumarte a "Yanka"?

   —Principalmente me interesó hacia dónde estaba enfocado. Es una historia que tenía que ver mucho con nuestros orígenes, con los valores mapuches y reivindicar un poco lo que por ahí dejamos de lado. También fue un desafío hacerlo en una película con efectos especiales, con escenas con croma. Eso fue muy interesante.

   —¿Cómo te preparaste para este personaje atípico, una chica blanca con una madre mapuche?

   —Eso nos pareció muy importante. Al ser una chica rubia con ojos celestes, había que pensar en el estereotipo de una persona mapuche y no caer en estereotipar o en lo que uno se imagina o lo que dice el sentido común sobre los pueblos originarios. Me parece que también se reivindicó eso y se habla un poco de los orígenes que tenemos todos, no sólo de los mapuches, sino de otras comunidades originarias.

   —No hay muchas películas que remitan a estos temas. ¿Cómo te documentaste y preparaste para la elaboración del personaje?

   —Principalmente nos informamos con Beatriz Pichi Malén que es la actriz que hace de Mapu en la película, y ella ayudó bastante sobre las ceremonias que realizan en la película. Ella es una referente muy importante para la comunidad mapuche y es cantante, todas sus letras son en mapuche, y que nos cuente lo que vivieron ellos me dio mucha información para armar el personaje y para mí también.

   —¿Tu personaje es una heroína en contra de su voluntad?

   —Lo veo como un personaje muy decidido, con el objetivo fuerte de encontrar a su mamá, al que no le importan las consecuencias. De alguna manera ese es el resumen de la película porque ella está muy decidida a encontrar a su mamá y ante todo ese camino de aventuras van pasando cosas fantasiosas que la superan y ella sigue.

   —Hay pocas películas en las que el personaje central es una heroína...

   —Sí, es una mujer y muy chica además. Es algo distinto. Tiene muchas cosas innovadoras, primero porque es una historia que aborda el tema de los mapuches y también por quién ocupa el rol de líder.

   —En otros trabajos tuyos como "Francisco, el padre Jorge", "Mia" o "El elegido" y "El marginal" y ahora en "Yanka", tus personajes implican un compromiso social y un desafío actoral. ¿Elegís o te ofrecen ese tipo de personajes?

   —Es un poco las dos cosas. Esos personajes me llegaron pero también llegaron otros que no acepté porque al estar haciendo la secundaria en ese momento y tener como prioridad terminar la secundaria, hacía que fuera más determinada a la hora de elegir el personaje. Lo que busco de los personajes es que tengan un compromiso social o que sea un desafío actoral. Me intereso por la profundidad del personaje, la información que tenga que buscar. Otras cosas que me llegaban y no me enamoraban, no las aceptaba.

   —Casi todos tienen un carga dramática fuerte. ¿Te ves también haciendo comedia?

   —Me gustaría hacer comedia, pero ahora me resulta más sencillo o fácil hacer drama porque es lo que hice. Tuve muy pocos pasajes cómicos. Siempre pongo el ejemplo de Erica Rivas, que me parece una muy buena comediante y en "La luz incidente" haciendo drama me encantó la preparación del personaje, el trasfondo está muy bien. Creo que justamente lo que valoro de los actores es que puedan hacer dos cosas distintas o que difieran mucho de la personalidad de uno, que se puedan separar de su zona de confort.

   —Tu trabajo en "100 días para enamorarse" podría ser un ejemplo de eso. ¿A qué adjudicás la popularidad de tu personaje?

   —Creo que se debió a que es un tema que nunca se trató en la tele, que era necesario y que muchos chicos trans se sintieron reflejados y empoderados. Y enseña mucho, no solamente a mi generación sino también a generaciones más grandes que no saben nada o casi nada del tema y aprenden con el personaje.

   —¿Ya tenías conciencia sobre la identidad de género o este trabajo sumó a eso?

   —Tenía conciencia porque en el colegio se hablaba bastante de la ley de Educación Sexual Integral y de la diversidad de género, pero sé que en muchos colegios no sucede. Si bien hay una ley, en muchos colegios no se habla. Por lo menos en mi colegio sí. Pero sí me informé para el personaje. Nunca había tenido la experiencia de hablar con un chico trans y que cuente su experiencia me pareció muy enriquecedor. Nunca pensé que iba a poder hacer eso, compartir todo lo que transitaron.

   —¿La sociedad experimenta un cambio profundo sobre esos temas?

   —Creo que sí, que hay un cambio social. Y también esta novela y este personaje ayudan porque hay muchos chicos que desconocían el tema y lo están conociendo. Genera eso sobre todo el tránsito de ese personaje, cómo se autopercibe y sentir esa incomodidad, genera que uno no juzgue lo que está sintiendo porque es un sentimiento y si se siente así hay poco para juzgar. Pero sí, hay cambios. La ley de matrimonio igualitario, la ley de identidad de género son avances que la gente va escuchando y se va empoderando.

   —¿En qué te identificás con Juan?

   —Con el humor ácido, me gusta mucho, y además que es bastante solitario. En realidad no le gusta tanto la soledad, pero a mí sí me gusta la soledad, estar en mi casa.

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