Escenario

Una ventana al otro cine, en la sala y online

En sintonía con el avance del streaming, El Cairo apuesta a la exhibición tradicional de películas y a la posibilidad de acceder a algunos contenidos a través de su página web

Sábado 02 de Diciembre de 2017

En un momento en que el streaming es tendencia, el cine El Cairo tomó la posta y se suma al desafío de formar nuevos públicos y hacer convivir la exhibición tradicional en su sala de calle Santa Fe -un edificio de valor patrimonial que ya cumplió 72 años- y la oferta online. La reapertura del espacio público dependiente del Ministerio de Innovación y Cultura de Santa Fe llegó no sólo con la renovación de su sede y su equipamiento, sino con un diseño más accesible de la página, la inclusión de nuevas secciones y una apuesta a la diversidad. Ariel Vicente, programador de El Cairo desde hace cinco años, contó a Escenario los desafíos de sostener "un cine muy alternativo, muy independiente e internacional", que, además tiene entre sus proyectos ampliar el espacio destinado a la producción regional y local.

La programación online, explicó Vicente, tiene su propia lógica y con otro perfil que la diferencia de las exhibiciones propuestas en la sala. "Nosotros online tenemos un perfil bastante más alternativo que el que encontrás en sala. Son películas que algunas sí pasaron por nuestra pantalla, pero son la minoría y casi no han pasado por cine y excepcionalmente algunas. Tiene un recorte alternativo e internacional", explicó y añadió que "a lo largo de estos años la oferta on line ha cambiado mucho el uso de la gente".

En ese sentido mencionó como ejemplo el impacto de plataformas por suscripción como Netlix o gratuitas, como Cine.Ar, en la que se tiene acceso a la producción impulsada por el Incaa (Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales). "Eso está legitimado y familiarizado con el consumo doméstico del online", dijo Vicente. "Así como nos llevó años transformar en un hecho lo que nos habíamos planteado que sería la programación de la sala, a partir de ahora estamos en un nuevo debate porque hay una costumbre más anclada en la realidad en los usuarios de la programación online, aunque no podemos ni pretendemos hacer competencia a monstruos como Netflix o Cine.Ar, pero estamos viendo de qué manera programamos, no solamente el tipo de materiales, sino también las frecuencias".

Es más, el escenario actual significa una posibilidad para profundizar la oferta de El Cairo. "En general contratamos películas que van a estar un año colgadas en nuestra página. A partir de ahora la intención es ponerlas más en diálogo con los estrenos en sala, e incluso hacer estrenos que duren mucho menos, pero de manera exclusiva. Es todo un campo nuevo. Si bien en 2013 ya teníamos una plataforma para ver películas on line, ahora es un momento de experimentación más fuerte porque las condiciones están dadas. En ese momento era tan innovador el servicio que ese diálogo con el usuario todavía no estaba tan claro. Me parece que ahora es un buen momento para jugar más e incluso para diferenciarnos de las demás ofertas on line que existen. Es un campo realmente nuevo porque es el portal de un cine público. No es el portal de un Instituto de Cine y no es una mega empresa".

En cuanto al perfil de la programación, tanto online como en la sala, Vicente dijo que lo "primero es pensar en el público. Es un cine público y se pretende ir construyendo diferentes públicos a través de diferentes ofertas. Esto se genera no solamente con los índices que dan las mediciones del cine, sino con la recepción personal de los espectadores. Son procesos largos. En cuanto a la sala, fue recuperar todo un ritual que tiene que ver con venir al cine, con reunirse con otro, con ver una película".

El diseño de la nueva página permitirá además llevar un control de la cantidad de usuarios que acceden al servicio. "Empezamos de cero con este nuevo modelo porque los números que teníamos antes tenían algunas cuestiones medio contradictorias. Entendimos que parte de eso tenía que ver con el diseño de la página. No eran de tan fácil lectura y muchas veces no se entendía que teníamos una propuesta online. Lo probamos y a partir de eso decidimos que necesitábamos un cambio".

Los cambios que se lanzaron en esta nueva etapa agilizarán la experiencia de los usuario. Además del nuevo diseño más accesible para identificar rápidamente la oferta de El Cairo, estará disponible un buscador, se podrá descargar la cartelera en el celular y bajar el programa de mano e imprimirlo. "Había que modernizarla y largarla cuando antes para que toda esa inversión que hay en el online sea usada", afirmó.

Vicente consideró que a diferencia de otras plataformas, el perfil de la oferta de El Cairo es el de "un cine muy alternativo, muy independiente, internacional", que, además, tiene reservado un espacio para la producción regional. "Aunque ahora no hay colgada ninguna película santafesina, algo que tiene que ver con el online es que seguramente vamos a acceder a mayor material local". En ese sentido adelantó que, además de estar presente en la programación de la sala, entre los proyectos figura la inclusión de películas realizadas en la provincia dentro de la sección Cine Online, con lo cual, por el diseño de la página que permite ver el contenido en cualquier dispositivo móvil, la producción local podría ser accesible en cualquier parte del mundo. Actualmente la sala tiene programadas dos películas rosarinas: "Umbral", de Claudio Perrin, y "Triple crimen", de Rubén Plataneo (ver aparte). "El cine El Cairo le dio a los realizadores locales la posibilidad de una pantalla grande, propia de la ciudad, para poder estrenar sus películas. Pasaron ocho años y medio que nos olvidamos, pero eso se concretó a partir de El Cairo. De hecho hay muchas películas rosarinas que estamos lanzando ahora que esperaron la apertura de la sala para ser estrenadas en la ciudad".

en la web. La sección Cine Online actualmente permite acceder rápidamente, en alta calidad y sin suscripción a 14 películas, algunas de ellas premiadas en festivales como Sundance, de diversos géneros y orígenes diversos como Reino Unido, Irlanda, Nueva Zelanda, Estados Unidos, República Dominicana, India, Suiza, Brasil y Argentina. Esta propuesta se suma a las proyecciones de la sala y los ciclos Zoom, ahora dedicado a Jim Jarmusch; La Gratis y la próxima 17ª Semana Itinerante de Cine Francés. Además de las dos películas rosarinas, esta temporada se incluyó el ciclo Cine de Sótano, con cuatro películas censuradas en la ex República Democrática Alemana y que fueron recuperadas después de la caída del Muro de Berlín (la programación se puede consultar el www.elcairocinepublico.com.ar).

La convivencia de una oferta tan amplia es parte de la identidad de la sala. "El Cairo es un espacio público que dialoga entre lo comercial, el mercado, haciendo una selección de materiales que por incumbencia cultural o artística nos parece que deberían estar en nuestra pantalla. También la estadía de filmes en El Cairo nos posibilitó tener películas que nunca llegaron o que pasan inadvertidas en otras salas".

Como ejemplo, citó a "Zama", el elogiado filme de Lucrecia Martel. "Finalmente no tuvo el recorrido comercial que se esperaba y nosotros arrancamos con «Zama». Vamos a empezar a jugar un poco con los tiempos porque son películas que a veces podés encontrar en otro portal online. Veremos en esta nueva etapa de la página qué ofrecemos, además de que sea de manera exclusiva, que es un poco la misión. Aunque todavía eso no está configurado, hay películas que tal vez las larguemos acá y después las pasemos a sala. La idea es hacer entrar en diálogo pantalla-on line, digital y pantalla de sala".

Además de las empresas distribuidoras, desde su apertura como cine público, El Cairo generó vínculos con organismos culturales y embajadas de diferentes países que facilitan el acceso al material programado. "Son materiales que provienen de otras fuentes que no son comerciales, sino que tienen que ver con los vínculos institucionales que también se fueron construyendo a lo largo del tiempo con diferentes agencias culturales o embajadas, como el Instituto Goethe, de Buenos Aires y ahora con su pie en Rosario; el Consulado de Italia en Rosario; Alianza Francesa en Rosario, que es el pie que tiene el Instituto de Cine francés que depende de la embajada; el British Council, que de alguna manera hay una elección del mismo British de trabajar fuera de Buenos Aires con un espacio como El Cairo, y de hecho con ellos trajimos muchos invitados, o lo mismo sucede con la embajada de Estados Unidos. Pero eso también fue un proceso de construcción. Las fuentes son diversas y hay muchos realizadores independientes que nos han contactado y se estableció un vínculo. Incluso trabajamos con programas como Espacio Santafesino, que es de estímulo a la producción audiovisual santafesina, o con Señal Santa Fe que depende del Ministerio de Innovación y Cultural".

Vicente es parte de El Cairo desde su inauguración como cine público, el 17 de septiembre de 2009. Los dos primeros años fue programador y desde 2012 es coordinador general y tiene participación activa en la programación junto a un equipo de trabajo. Según contó, no encuentra un conflicto entre haber recuperado y sostener un espacio físico y al mismo tiempo posibilitar el acceso al cine online. "Desde El Cairo se está atento a esta posibilidad de tener un cine con una plataforma online que, en un principio, en 2013, hasta nosotros nos preguntábamos sobre el hecho de recuperar un espacio físico para recuperar un ritual y paralelamente tenemos una página para ver online. Pero comprobamos que a medida que pasó el tiempo y que se popularizó la manera de ver online, la gente sigue viniendo al cine igual".

Al contrario, sostuvo que "son distintas maneras de ver" que pueden complementarse para formar y acercar nuevas generaciones de espectadores. "Me parece que los cambios de costumbres tienen que ver con otros factores que no sé si están relacionados justamente con lo que se experimenta a la hora de ver las películas. Me parece que tiene que ver con otras cosas que son extracinematográficas, desde la seguridad de que estás en tu casa hasta el costo de ir al cine. Pero me parece que son nuevas modalidades que no van eliminando a la anterior. La televisión tampoco mató al cine ni la televisión por cable mató a la de aire. Hoy pasa más o menos lo mismo con lo que es online. Hasta la misma industria cambió. Antes recibíamos la película en DVD, hoy las recibimos on line. La industria ha mutado. Y también han surgido nuevas narrativas que tienen que ver con los tiempos de la red que son más breves". En ese sentido, Vicente añadió. "Una de las funciones del espacio es formar público, generar esa posibilidad de lazo social que genera el cine en sala, y eso está instalado. Me parece que el online en cuanto a recorte cinematográfico es más juvenil y entra muy en diálogo con Zoom, que es un ciclo que hacemos todos los jueves que también es juvenil. De hecho comenzamos con el Zoom y después pusimos el Cine Online, pero en algún punto son públicos bastante empáticos porque Zoom también tiene un perfil juvenil y es un público que está en sintonía con nuestra oferta on line. Cruzar esos trazos entre una modalidad y otra es algo que también nos interesa experimentar".

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