Escenario

Una tragedia de ficción con el perfil de una inquietante y oscura realidad

"No hay que buscar ninguna metáfora en «Contagio», simplemente me gustaba la idea de tener un protagonista que no habla: el virus". Así explicó el director Steven Soderbergh uno de los ejes de su última película...

Jueves 27 de Octubre de 2011

"No hay que buscar ninguna metáfora en «Contagio», simplemente me gustaba la idea de tener un protagonista que no habla: el virus". Así explicó el director Steven Soderbergh uno de los ejes de su última película, "Contagio", que se estrena hoy. Con los protagónicos de Matt Damon y Jude Law, el cineasta estadounidense de "Traffic" volvió al ruedo con un filme en el que propone una tragedia de alcance planetario cuando un virus comienza a matar a la humanidad.

El filme fue presentado fuera de concurso en el último festival de Venecia donde fue bien recibido por la crítica. El director, uno de los exponentes más exitosos de la industria surgido del cine independiente, despliega una historia en la que narra paralelamente la angustiante carrera contra el tiempo destinada a frenar una epidemia global.

"Contagio" se enfoca en el rápido progreso del virus que se transmite por el aire y mata en cuestión de días. A medida que va creciendo la epidemia, la comunidad médica mundial lucha contrareloj para encontrar una cura y controlar el pánico, que se extiende incluso más rápido que el propio virus.

Al mismo tiempo, la gente lucha por sobrevivir en una sociedad que se desmorona y en la que la aparición de la enfermedad y la carrera por encontrar una vacuna y salvarse a cualquier precio pone a prueba sus valores.

La peste planetaria. La peste, como aquella que acabó en el siglo XII con un tercio de la población de Europa, es un brote moderno de una enfermedad desconocida y mutante como aquella en aquel momento que desata temores atávicos, resalta los peores y a la vez mejores instintos del ser humano y que se desarrolla a la velocidad de los viajes en avión, de Hong Kong a Chicago y del contacto entre personas.

Así como en anteriores ocasiones, el director de "Traffic" y "La gran estafa" entre muchos otros éxitos, se rodeó de una constelación de prestigiosas estrellas, además de Damon y Law. Así se sumaron en papeles secundarios Kate Winslet, Gwyneth Paltrow, Lawrence Fishburne y la francesa Marion Cottillard, ganadora de un Oscar en 2007 a mejor actriz protagónica en "La Vie en Rose", donde interpretó a Edith Piaf lo que le abrió las puertas de Hollywood.

La realidad planea la ficción a raíz de la pasada crisis mundial que generó la expansión de la gripe A H1N1. "La película es el resultado inicial de un debate con el guionista Scott Burns. Nuestra impresión era que toda la parte científica en el filme debía estar extremadamente cuidada. Todas las escenas en las que se hablaba de virus debían ser realistas. Si no hubiera sido así, no habríamos podido abordar este tipo de cuestiones", explicó Soderbergh.

Las imágenes de supermercados saqueados, gente armada, calles patrulladas por el ejército y personas bajo cuarentena en estadios son parte de un panorama que no sería extraño verificar si un caso así se diera en la realidad.

El director de filmes de denuncia como "Erin Brockovich", "Traffic", sobre el tráfico de droga, premiado en el 2000 con el Oscar por su dirección, y "Che", sobre el legendario héroe de la revolución cubana, vuelve así a abordar tangencialmente temas de corte social.

El filme llega en un momento del mundo en que la nueva peste que se apoderó del mundo parece la crisis financiera. Sin embargo, el cineasta dijo que "no se trata de una metáfora de la crisis económica, sino que el virus es el protagonista del filme".

Luego de "Haywire", donde seguirá tratando temas de perfil social, Soderbergh se tomará un descanso y se dedicará a rodar dos historias de alto impacto aunque menos arriesgadas como la versión cinematográfica de la serie "El agente de Cipol" y "Liberace", sobre la vida del gran pianista, en la cual volverá a dirigir a Matt Damon.

“Riesgo y popularidad”

(Por Rodolfo Bella / La Capital). _ Cuando hace más de veinte años apareció aquella película que se llamó “Sexo, mentira y video”, se registró un pequeño fenómeno. Un entonces desconocido director sorprendió con esa historia simple contada con recursos mínimos que maximizaron los resultados en la taquilla. Pasarían diez años hasta que llegara el próximo gran acierto de Steven Soderbergh con un tema bien local para el director estadounidense, “Erin Brokovich”, con su denuncia social y ecologista. Luego vendrían “Traffic”, la saga de “La gran estafa” y las dos películas sobre el Che. Para algunos cineastas la aspiración es alcanzar el éxito a partir de las fórmulas probadas, pero no es el caso de Soderbergh que ahora intentará abordar la vida de Liberace, singular pianista de Estados Unidos. Será otra vez la apuesta de un director que apunta a lo popular sin apelar a fórmulas fáciles.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario