Escenario

Una relación amorosa a prueba de tempestades

El director Jhonny Hendrix Hinestroza rodó "Candelaria" en cuba: un relato de amor entre dos ancianos tras la caída del muro.

Domingo 15 de Abril de 2018

Inspirada en una historia real, la película "Candelaria", del realizador colombiano Jhonny Hendrix Hinestroza, retrata, con particular pulso costumbrista y una amable narración cotidiana, el amor entre una pareja de personas mayores que atraviesan en La Habana las penurias del Período Especial que se vivió en Cuba luego de la caída del Muro de Berlín.

Rodada a lo largo de seis semanas en la capital de Cuba y a partir de un relato verídico reescrito a partir de vicisitudes propias de la vida afectiva del realizador, "Candelaria" ganó el premio a la Mejor Dirección de la sección Venice Days del Festival de Venecia en su premiere mundial en septiembre de 2017, y se estrenó con singular convocatoria en más de 20 salas francesas, mientras espera su exhibición en Alemania, Italia, España y Colombia.

"La historia me la contó una mujer en el centro de La Habana, cuando realicé un viaje a Cuba para estrenar mi primera película ("Chocó"), y a partir de ese relato más una serie de matices personales, como la necesidad de enterrar una relación amorosa que había terminado, decidí construir esta historia que se desarrolla en el momento del Período Especial (1992-1996)", cuenta en una charla telefónica desde Cali, Hendrix Hinestroza.

"Está situada en el Período Especial -detalla- porque fue cuando transcurrió la historia real y me pareció importante mantener ese dato porque, en definitiva, la película dice que si alguien decide acompañarte en medio de este viaje en medio de la necesidad y cuando no tienes nada, es porque te ama de verdad".

"Los sucesos políticos y todo lo que sucede en Cuba y La Habana durante el Período Especial es el marco que logra sostener la pintura de la estamos hablando, que es la historia de amor entre estos dos viejos, que siempre fue el punto central de la película", cuenta el realizador colombiano, destacando la ponderación del aspecto amoroso y político social de la película, que logra un notable clima de cotidianidad.

En el filme cobran particular importancia las actuaciones de los dos protagonistas: Verónica Lynn, como la Candelaria del título, y Alden Knight, que hace de Víctor Hugo, y juntos componen una pareja mayor que redescubre la pasión amorosa que los mantiene unidos por una serie de circunstancias azarosas, y que se aferran a ese vínculo en medio de una tormenta social.

"A los actores los conocí de una forma extraña durante los meses de preproducción en La Habana. Verónica fue la tercera persona que vi en un casting y supe desde el comienzo que ella iba a ser Candelaria, mientras que el actor fue muy difícil hasta que dí con Jesús Therry, un bailador de tap superhistriónico y de gran carisma, con quien hicimos todo el proceso previo pero que falleció 15 días antes de comenzar el rodaje, a partir de lo cual dimos con Alden (80 años), que resultó perfecto para el papel", relata el realizador.

Consultado sobre el pulso cotidiano y naturalista del filme, Hendrix Hinestroza contesta que como realizador cinematográfico se apega "a la observación y a mirar los detalles".

"Me interesa cómo viven, cómo se divierten, cómo sonríen, qué los conmueve, qué los lastima a estos personajes de mi mundo de ficción. Cuando llegué a La Habana empezó a cerrar la construcción de los personajes y me aferré a ir a la calle y conocer a la gente. Para contar esta historia hubo muchos detalles que cerramos en ese momento, mirando a la gente que nos alquilaba alojamiento, viendo qué comían, muchas de las cosas que se ven en la película surgieron en las locaciones a partir también de lo que la gente nos contaba de esa época difícil", sostuvo.

momento histórico. El fallecimiento del actor Jesús Therry y la muerte de Fidel Castro, que sucedió mientras estaban filmando la película, fueron dos momentos que impactaron durante el rodaje, que más allá de estos hechos transcurrió "muy tranquilamente".

"Con la muerte de Fidel se convulsionó La Habana e ingresó en un silencio profundo, el comportamiento de los cubanos fue distinto, fue una situación que nos conmovió profundamente", cuenta Hendrix Hinestroza.

Hablando sobre sus sensaciones en relación con el filme, dijo que le interesan estos "territorios muy ricos en su belleza y en su espontaneidad, que expresan también una mirada nostálgica de lo que siempre quisimos ser y no fuimos".

"Esto -agrega- es muy claro en Cuba, pero también en el resto del Caribe, en Colombia, en América Latina. Si hablamos de pobreza, en Colombia, Chile, Ecuador, Argentina hay zonas donde se vive un «período especial» desde hace décadas y de los cuales no se ha podido salir, donde la pobreza carcome".

"Candelaria", un amor en La Habana

Calificación: ****. Intérpretes Alden Knigth, Verónica Lynn, Manuel Viveros y Philipp Hochmair. Guión y Dirección: Jhonny Hendrix Hinestroza. Género: Comedia dramática. Salas: Hoyts y Village.

Una historia de amor en La Habana es el eje de "Candelaria", la tercera película del colombiano Jhonny Hendrix. El filme tiene como protagonistas a Víctor Hugo y Candelaria, dos ancianos que sobreviven como pueden durante el que se conoció como el Período Especial, cuando a fines de los 90 colapsa la Unión Soviética y da lugar en Cuba a una época de racionamiento energético y escasez de alimentos.

   Víctor Hugo trabaja en una fábrica y revende algunos habanos que saca de contrabando y Candelaria canta en un bar para turistas y trabaja como mucama en un hotel, y por azar, terminan siendo parte de una película erótica que se vende entre los turistas. Se sabe que los dos están juntos desde su juventud, que no tienen hijos, que el amor que se tienen está intacto y queda claro que ningún contratiempo podrá contra eso.

   Hendrix, también productor y autor del guión, desliza referencias al clima de descontento social con citas como "estás igualito a este país, no hay quien lo arregle, pero tampoco hay quien lo tumbe" o "morir de nostalgia o morir de hambre", como dice Víctor Hugo mientras mira con impotencia el horizonte del Caribe.

   Sin embargo el director refiere a ese desaliento de forma elíptica y sólo refiere al contexto para acentuar la potencia del vínculo que une a los protagonistas. Y lo hace sin evitar un humor por momentos tristón o tierno, y en otros surrealista, pero casi siempre escéptico. La delicadeza con la que Hendrix retrata a los personajes completan una obra de enorme peso emocional, también crítica, pero sobre todo sensible a la naturaleza frágil de las personas.

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