Escenario

Una producción que merecía un mayor cuidado

La joven soprano rosarina Jaquelina Livieri se destacó en una puesta de “La Traviata” que no alcanzó el nivel que acostumbra a ofrecer la Opera de Rosario.

Lunes 06 de Julio de 2015

Jaquelina Livieri, la joven soprano rosarina que el viernes último estrenó el rol de Violetta Valery, brilló en “La Traviata”, la producción de la Opera de Rosario y la Asociación Cultural el Circulo.
  Luego de conseguir un lugar prominente en la lírica local e internacional, Ligieri regresó a su ciudad y estuvo impecable. Comenzó en el primer acto, que en su brillante final celebra el triunfo parcial sobre la muerte. La interpretación de “E strano!... Ah, fors?e lui...” fue estupenda, con gran sensibilidad y sentimiento junto a una técnica impresionante que desemboca en la nota mas alta que debe cantar y se desborda en el “Sempre libera”, un exquisito final de acto.
  El segundo acto contiene el renunciamiento del amor y la proximidad de la muerte se hace presente. En el acto final oscurece su voz para dar paso a un canto emocionado y melancólico, que tiene lejanas reminiscencias de una canción sefaradí. En el “Addio al pasato” Verdi enfatiza alguna de las frases con el oboe, en un momento único donde la muerte se hace presente para reclamar su presa. Y Livieri dejó claro en ese desgarrador momento porqué ocupa un sitio destacado en la lírica actual.
  Los principales papeles masculinos fueron abordados por dos cantantes veteranos en estos roles, el tenor uruguayo Juan Carlos Valls, quien fue Alfredo Germont, el enamorado de Violetta, y el barítono Luciano Garay, Germont padre. Garay es un buen barítono, de cuidado fraseo y el dúo con Violetta fue sólido.
  El Coro de la Opera de Rosario sonó muy bien, en los hermosos momentos que Verdi les regala para su lucimiento. Dirigió la orquesta correctamente el maestro Marcelo Pozo con una muy intensa lectura del preludio del cuarto acto.
  Donde esta producción fracasó fue en la puesta escénica, con escasa o nula marcación de actores. Eso dejó como resultado apretujones en las salidas y cantantes que no sabían bien qué hacer. También se desaprovecharon grandes momentos, como los dos números exóticos del tercer acto, las gitanas y los toreadores, que resultaron deslucidos.
  Otras situaciones fueron inentendibles, como la llegada de la fuerza pública en el final del tercer acto a la fiesta en casa de Flora llevándose a todas las asistentes sin mediar explicación. ¿Dónde los llevaron?. La gran incógnita de la noche. A eso se sumó la escenografía elemental y un desacertado manejo de luces que entorpeció la escena antes que crear climas dramáticos creíbles.
  En síntesis, se trató de una producción que estuvo muy por debajo del nivel al que acostumbra a ofrecer  el teatro El Círculo.

Función de abono

Violonchelos Argentinos actuará hoy, a las 20.30, como parte de la temporada de abono de El Círculo. La programación anual incluye conciertos de artistas argentinos y extranjeros como el Ballet del teatro San Martín, la Filarmónica de Buenos Aires, la BBC National Orchestra of Wales y la State Symphony Orchestra of Russia, entre otros.

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