Escenario

Una película sobre cómo sólo una buena idea cambia la vida

Hoy se estrena “Joy, el nombre del éxito”, el filme por el que Jennifer Lawrence ganó el Globo de Oro. Evoca la historia real de una madre soltera y su invento, práctico y exitoso.

Jueves 14 de Enero de 2016

"Llegamos hasta aquí gracias al trabajo duro, la paciencia y la humildad. Así que te quiero decir que jamás pienses que el mundo te debe algo. Porque no es así". Con esa línea del guión se presenta Joy, el personaje inspirado por una historia real, por el cual Jennifer Lawrence recibió el lunes pasado el Globo de Oro a mejor actriz de comedia o musical en "Joy, el nombre del éxito", que se estrena hoy.

Dirigida nuevamente por el director David O. Russell Joy (alegría) se trata sobre una mujer que decide encontrar la felicidad en la vida a pesar de los obstáculos cotidianos. Pero la palabra también puede ser utilizada para resumir la relación de Russell con Jennifer Lawrence, la actriz a la que él llama su musa, que ha protagonizado en sus últimas tres películas.

Russell, quien dirigió a Lawrence en "El lado luminoso de la vida", por la que ganó un Oscar por su personaje de joven viuda, y "Escándalo americano", de 2014, dijo que como actriz y como persona, ella le inspira a tomar riesgos con el cine.

"Ella quiere ir a lugares que dan miedo y hacer cosas que no se han visto. Ella es inteligente y desafiante pero también me inspira para hacer algo mejor. Estoy feliz de explorar las cosas de la manera que ella quiere hacerlo, y ella también confía en lo que yo quiero hacer".

El octavo filme de David O. Russell explora en cuatro décadas en la vida ascendente de una madre soltera convertida en magnate empresarial, para analizar que la osadía, la resiliencia y la persistencia de un sueño pueden llevar a la gente de lo ordinario a momentos extraordinarios y creativos. Basada libremente en la vida y progresos de Joy Mangano, la historia de "Joy: el nombre del éxito" sigue el camino de una familia trabajadora, pero hasta cierto punto fracturada, y de la joven que a final de cuentas se convierte en su brillante matriarca y líder por derecho propio.

"Joy: el nombre del éxito" viene inmediatamente después de "El luchador", "El lado luminoso de la vida" y "Escándalo americano", las tres películas de David O. Russell, que entre todas han recabado 25 nominaciones al Oscar. Cada una dio rienda suelta a una variedad de personajes cinematográficos, pero también apuntaban a un idea particularmente absorbente: el encanto y las dificultades de cuando uno se reinventa.

En este caso se trata de la vida real de Joy Mangano, una neoyorquina, graduada en Administración de Empresas, madre divorciada de tres hijos y con la imperiosa necesidad de sostener su hogar. Creativa desde niña -inventó un collar fosforescente para mascotas- ya adulta encontró en las dificultades de ama de casa la solución a su vida después de trabajar como camarera y recepcionista de un aeropuerto, entre otros empleos.

Obligada, además, a hacerse cargo de la limpieza de su casa, inventó un lampazo que no requería que quien lo use se agache ni moje las manos. Segura de su hallazgo comenzó a venderlo por televisión en un programa exclusivo de ventas telefónicas. Con el tiempo se transformó en una de las empresas más lucrativas del mercado y cambió la vida de Joy Mangano para siempre.

"Fue un desafío para Jennifer interpretar a alguien que se siente tan impotente hasta la primera mitad de la película, esa parte de la vida cuando estás cuidando y haciéndote cargo de los demás y te sentís perdido en vos mismo. Esta es una historia muy inspiradora sobre una mujer normal que sostiene su dignidad y decide salir adelante de esta manera".

Lawrence comentó: "Esta es una historia que trata de muchas cosas. No sólo de Joy. Es sobre la familia, la imaginación, la fe en uno mismo, del éxito y de lo que significa. Pero, sobre todo, me fascina lo mucho que cambia Joy. Me encantó haberla llevado de ser vulnerable y menospreciada a fuerte, y me gustó que se convierte en una matriarca auténtica de su familia".

La película reúne a Russell, con Bradley Cooper y Robert De Niro por tercera vez. Russell dijo que los tres actores son distintas clases de musas para él, pero Lawrence tiene algo especial. "Me parece que ella es muy real y sin pretensiones, alguien muy vivo y desordenado. Alguien que realmente ama la vida, y muy apasionado al respecto", dijo el director. "Siempre voy a pensar en algún proyecto para ella, pero hay que dejar que suceda cuando se supone que debe suceder y así volverá a ser mágico".

Comedia con elenco de lujo

Jennifer Lawrence comparte la pantalla con un elenco de lujo. Allí están Robert De Niro como el padre con mal genio pero romántido de Joy; Diane Ladd como la abuela perspicaz e influyente; a Virginia Madsen como su madre; Isabella Rossellini como la amante adinerada italiana de su padre; a Dascha Polanco como la amiga y confidente de toda la vida y a Bradley Cooper como el ejecutivo de teletienda, con aires de gran empresario.

Espontaneidad,  críticas y el recuerdo de las ratas

Jennifer Lawrence suele ser espontánea en las ruedas de prensa. Pero según reportes de la entrega de los premios Globo de Oro, la actriz provocó un momento incómodo, tal vez como parte de su actitud relajada.
   Fue cuando un periodista le hizo una pregunta mirando su celular. “No podés vivir toda tu vida detrás de tu teléfono, hermano, tenés que vivir en el presente”, dijo mientras el reportero empezaba su pregunta. “Perdón, perdón...”, dijo el periodista Juan Pablo Fernández-Feo, quien trabaja para E! en Latinoamérica, y prosiguió: “¿Cómo te ves en la noche de los premios Oscar?”. Lawrence lo interrumpió de nuevo: “Estamos en los Globo de Oro, si soltaras tu teléfono sabrías eso”. Y la sala se llenó de risas por lo cual algunos usuarios en redes sociales dijeron que Lawrence fue grosera y desconsiderada.
   Pero probablemente la actriz de 24 años y la mejor pagada de Hollywood, no lo sea de acuerdo a su dura experiencia. Según contó al diario The Sun vivió en la pobreza en sus inicios como actriz. “Me criaron las ratas y eso te hace más fuerte. Llegué a un punto en el que literalmente compartía mi comida con ellas. No tenía nada de dinero”, recordó en una entrevista.

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