Escenario

"Una pareja no puede definirse como tal si no existe el componente sexual"

Lo expresó la sexóloga Alessandra Rampolla, en una nota exclusiva con La Capital antes de la presentación de "Encuentros y desencuentros", que será mañana, a las 21, en el casino City Center.

Jueves 23 de Agosto de 2012

"No me preguntes dónde estoy porque como que todos mis alrededores se ven iguales ahora mismo. Estoy conociendo unos paisajes tan bonitos", cuenta Alessandra Rampolla camino a Tucumán, en charla con Escenario, con la frescura inalterable que la mantiene en la pantalla de Cosmopolitan Televisión. Suena raro que la sexóloga más importante de Latinoamérica diga "no me preguntes", pues ella tiene todas las respuestas y aborda las temáticas más tabú con elegancia y clase. En su discurso no hay lugar para la vergüenza ni los prejuicios, todo vale mientras se trate con seriedad y respeto.

"En Rosario me están esperando con ansias locas porque me lo dicen todos los días en el twitter", adelanta con su tono puertorriqueño que la hace aún más sexy y encantadora, antes de lo que será la presentación de "Encuentros y desencuentros" mañana a las 21 en el casino City Center. La incongruencia entre los cambios sociales y la tradición del mensaje. La confusión que eso genera. La necesidad de la resignificación de los roles de la mujer y el hombre. Alessandra Rampolla tiene la palabra.

—¿Cómo definís el formato de "Encuentros y desencuentros"?

—Es un híbrido extraño, es medio show, medio espectáculo, en realidad es una charla, un momento de compartir con el público donde vamos a interactuar, de manera muy amena. El público va a tener la posibilidad de preguntarme y yo de preguntarle a ellos un montón de cosas, siempre dentro de mi temática de relación de pareja que es lo que voy a presentar, y cuando terminemos, yo abro el diálogo para que puedan preguntar sobre diferentes temas: si me querés preguntar sobre mis zapatos, el sexo en las edades adultas, en la adolescencia, en la niñez, o lo que sea, está todo bien. Y también vamos a hacer una firma de libros, cuando culmine la actividad completa, aquellas personas que quieran pueden saludarme y tomarse una fotografía. La intención es realmente que nos conozcamos un poquito. Yo quiero saber del público y ellos obviamente van a querer saber los tips y las herramientas que les voy a compartir. Vamos a poder interactuar muy directamente.

—¿El objetivo que planteás es el encuentro?

—Y mantener el encuentro. Porque en las parejas nos encontramos y después de un tiempo tendemos a desencontrarnos. Entonces, a aquellos que están enfrentados a situaciones de desencuentro, les quiero brindar todas las herramientas para que puedan reencontrarse. Y a las que aún no están en ese lugar, ovbiamente que queremos evitarlo. Estamos muy concientes de que muchas veces se dan los desencuentros y hay que atacarlos.

—Cuando hablás de desencuentro, ¿te referís a nivel amoroso, comunicacional, de lo meramente sexual, o todo eso junto? En una pareja no se puede hablar de lo sexual, sin hablar de lo amoroso y lo afectivo. Tiene que ver con todas las partes, porque si estamos hablando de una relación a largo plazo no es alguien casualito con quien lo importante tal vez es la química sexual solamente, es una persona con la cual estás hablando de armar tu vida, tal vez tienen familia, tal vez conviven, es una persona que va a estar allí durante mucho tiempo. Si bien la temática que presento es la sexual, siempre tiene que ponerse dentro del contexto en el que va, y en este caso sería dentro de un vínculo afectivo.


—¿Qué porcentaje de una relación le corresponde al sexo?

—Si bien es difícil darle un porcentaje, la importancia que tiene el sexo en la pareja es tal, que la pareja no se puede definir como pareja si no existe el componente sexual. Puedes llevarte súper bien con alguien, que te parezca atractiva/o, pero si no tienes esa química y esas ganas de tirarte encima, esa persona toda la vida va a ser tu amiga/o. Para poder asumir a alguien como tu pareja tiene que haber un componente sexual, lo que no quiere decir que sea lo más importante en la pareja. A veces choca que yo diga eso porque soy la que siempre habla de sexo. Pero una relación de pareja no se sostiene solamente con sexo; si no tienes otros factores tan importantes como la confianza, la honestidad, el respeto, la consideración, no funciona. Tienen que estar todos esos componentes fluyendo balanceadamente y que no falte ninguno de los ingredientes.

—¿Qué opinión te merece la televisión argentina donde la desnudez es recurrente?

—Siempre he pensado que es muy interesante porque, sobre todo en este país en particular, y lo comparo con Puerto Rico donde vivo, es muy distinto: aquí hay mucho que provoca, que seduce, que busca calentar directamente. Hay mucha inclusión del sexo pero desde la perspectiva de la provocación, no hay mucho desde la perspectiva de la educación, información y del diálogo adulto calmado y normalito. Creo que hace falta balancear, y si bien el sexo obviamente vende, es interesante ver que se maneja siempre desde el lugar de la provocación, del doble sentido, del chiste o del morbo y no desde el lugar que realmente nos podría aportar a nuestras vidas. ¿Cómo afecta esto en mi vida, me siento cómodo explotando y creciendo en mi sexualidad como ser humano de una manera que me va a beneficiar? ¿O solamente me quedo en el "me calenté, me calenté, pero no entendí nada y asumo todo y mitos y mitos y mitos y después llego a mi casa y estoy completamente frustrado", que es lo que termina pasando. Así que hay que balancear un poco todo lo que se está viendo en televisión, porque está muy bien provocar y que los adultos disfruten de eso, pero no, si no tienen una base de información que sea más sólida.

—En las generaciones más jóvenes se ve un desencuentro a nivel sexual y sentimental. ¿La igualación que se viene dando en los últimos años entre el hombre y la mujer influyó en las relaciones?

—Se están dando cambios sociales, la mujer hoy en día claramente tiene un rol mucho más equitativo de lo que tenía hace veinte o treinta años atrás. Eso está cambiando pero a su vez los mensajes con los que nos han criado no han cambiado tanto, y eso genera mucha confusión. Porque seguimos teniendo una tradición muy conservadora en términos de cuál es el rol del hombre y de la mujer, pero en vías reales estamos viviendo de una manera muy distinta. No hay una congruencia y lo importante aquí es que nos eduquemos nosotros como adultos porque ya está, tenemos que encarrilarnos. Y sigamos educando a futuras generaciones dentro de lo que es la igualdad y la democracia sexual y emocional. No está bien pensar como se pensaba antes: que el hombre siempre tiene que estar dispuesto, está muy bien que el hombre si no tiene ganas, no tenga ganas, y que quiera tomar las cosas con más calma y no apresurarse en la cama. Lo que tiene que haber es más apertura en la comunicación, que sea más libre y más abierto el plantear lo que cada uno está buscando.

—Se vive en la era de la mujer-hombre, donde ella es la que toma las riendas a la hora de seducir al actual estereotipo de hombre estético e histérico...

—No hay que subestimar las necesidades afectivas del hombre ni las necesidades sexuales de la mujer. Y caemos en la trampa de asumir que el hombre tiene mayores necesidades sexuales que la mujer y la mujer mayores necesidades afectivas que el hombre. Tenemos que vernos en un lugar de más igualdad y no asumiendo que una perspectiva corresponde más a un género que la otra porque realmente no es así. Y eso es algo muy importante para los jóvenes: re-encarar lo que están viviendo de una manera distinta porque si lo miran desde una perspectiva tradicional va a haber un encontronazo grande porque no estamos viviendo en tiempos tradicionales.

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