Escenario

Una obra infantil sin miedo a las diferencias

La directora Simonel Piancatelli estrena la pieza elegida para la comedia municipal.

Domingo 19 de Agosto de 2018

"Con esta obra queremos romper cualquier tipo de estructuras y tabúes: temerle a Frankenstein depende solo de uno o de una misma", dijo la directora Simonel Piancatelli sobre la obra "Frankenstein, un amigo diferente" que se estrena hoy, a las 18, en el teatro La Comedia (Mitre y Cortada Ricardone). La pieza es una adaptación teatral infantil del clásico de Mary Shelley y resultó ganadora de la sexta edición de la convocatoria para la Comedia Municipal de Teatro "Norberto Campos". Cuenta con las actuaciones de Augusto Izquierdo, Claudia Simón, Mauricio Tejera Ferrúa, Cecilia Li Causi, María Eugenia de Rosa y Patricio Horacio Pietri.

   —¿Qué temas te interesaba explorar?

   —Todos los años hay una temática diferente en la convocatoria y este año fue la de una obra de teatro adaptada de un cuento clásico. En realidad quería presentarme con otra obra que era "Alicia en el país de las maravillas", pero estaba como muy hecha y contaba mucho de mí historia. Siempre como directora trato de volcar algo propio o que quiera decir. Así que fui un poco más atrás y ya que la temática es para niños, fui a cómo me sentía cuando era chica y ahí llegué a la conclusión que me sentía diferente. Una noche soñé con algo más monstruoso y al otro día decidimos que había que hacer "Frankenstein" e hicimos una versión de la novela de Mary Shelley. Es una obra a la que particularmente le tengo mucho cariño y estoy sensible con eso porque cuenta mi propia historia. "Frankenstein" es mi infancia.

   —¿En qué consistió la adaptación?

   —La obra se separa en dos mundos, el humano y el fantástico y hay tres personajes en cada uno. En el mundo fantástico hay una narradora con dos asistentes. La narradora está a cargo de Claudia Simón y sus asistentes: Patricio Pietri es No, y María Eugenia de Rosa, es la asistente Sí. En el mundo fantástico está Frankestein, que llamamos un amigo diferente porque no nos gusta decirle monstruo; Víctor Frankenstein y su hija Ana Frankenstein. La obra trata, tomando la esencia de la novela, a un científico que crea una nueva especie para ayudar a la sociedad, pero crea una especie monstruosa y se quiere deshacer porque ve que le salió mal. En ese interín la hija lo descubre y siente mucha empatía por ese monstruo porque ella se siente diferente en su escuela, con sus amigas, y paralelamente está la narradora que cuenta la historia de lo que pasa y entreteje los dos mundos. El trabajo muestra conceptos acerca del bullying, la discriminación y diferentes vínculos que están muy vivos en la actualidad. Pero también nos quisimos escapar de las princesas, los príncipes azules y ese mundillo.

   —¿Qué te atrajo específicamente de la novela de Mary Shelley?

   —Más allá de la literatura, películas como "Coco", "Mi villano favorito" o "Shrek", tratan estos temas, pero teatralmente no veíamos eso con mi asistente. Esta obra toca temas muy actuales y también es una historia muy personal mía. Está basado en mi historia, tiene que ver con el contexto que tenía en algún momento con diferentes personas, con mis padres. Frankenstein es una criatura recién nacida a la cual le van enseñando cosas y representa muchísimo mi infancia, cómo me sentía en ese momento. Yo soy homosexual, siempre lo fui, y siempre me sentí diferente en una sociedad tan cerrada como lo es un pueblo más chico. Esto está plantado en lo diferente. Después, en mi adolescencia, me gustaban cosas diferentes a las demás chicas. Todos los textos que tiene el personaje de Ana Frankenstein son situaciones en las que estuve.

   —¿Cómo es la puesta en escena?

   —Es una propuesta estética que apela mucho a lo visual, que tiene que ver con el cómic y con técnicas de clown y otras cosas que pueden apreciar los más chiquitos. Lo más monstruoso que podés ver en la obra es identificarte. En esta obra no vas a ver a un Frankenstein monstruoso ni cosas que te den miedo, sino que vas a ver dónde te colocás para ver qué es lo que te representa como monstruo a vos mismo. En ese sentido interpela al espectador. A veces los monstruos no son los que lo parecen, sino que eso lo decide más la persona que la apariencia. Pero en esta adaptación el foco está puesto en otro lugar. Es una obra de teatro para niños, es una comedia, tiene humor, es una comedia, tiene mucha música de Rolling Stones que creemos que es un puente para los padres. Yo no soy una directora de obras del género infantil, tampoco quiero serlo, pero esta obra está adaptada para que la entienda un niño, es para toda la familia, para adolescentes y para chicos a partir de 6 ó 7 años, e inclusive menos, porque van a entender perfectamente todo.

   —¿Qué significó que la obra haya ganado el concurso para la Comedia Municipal?

   —La verdad que estoy muy agradecida, es muy gratificante, pero por sobre todas las cosas estoy agradecida y conforme que estos espacios también sean ocupados por los y las jóvenes. Eso ha cambiado y le ha dado como otro giro a este concurso. Por más que lo haya ganado yo, si lo hubiese ganado cualquier otro u otra joven hubiera sido hermoso. Me siento feliz porque estos espacios hayan sido ocupados por mujeres.

Un deseo cumplido
La Comedia Municipal "Norberto Campos" fue creada en 2012 y formaliza el deseo de varias generaciones de trabajadores del teatro y la promoción del trabajo de actores, directores y dramaturgos rosarinos. El programa recibe su nombre en homenaje al actor y director Norberto Campos que trabajó en Rosario, donde tuvo una destacada trayectoria. En su primera edición, se realizó la puesta de "Relojero", de Armando Discépolo; en 2014 se presentó el musical infantil "Doña Disparate y Bambuco"; en 2015, "Gol de oro (Todo o nada)". En el año 2016 la obra elegida fue "La Tempestad (de confabulaciones, traiciones y perdones)" y en la edición 2017, "Saverio, el cruel (o la farsa del Coronel)", una adaptación de la obra de Roberto Arlt.

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