Escenario

Una misión a la Luna en la línea de la broma de Orson Welles

Los viajes a la luna fueron primero el "gran salto para la Humanidad" pero poco después se transformaron en una fuente de retorcidas intrigas que empañaron la historia de la carrera...

Jueves 08 de Septiembre de 2011

Los viajes a la luna fueron primero el "gran salto para la Humanidad" pero poco después se transformaron en una fuente de retorcidas intrigas que empañaron la historia de la carrera espacial. Por si algo le faltaba "Apollo 18", que se estrena hoy, propone un relato en forma de documental, con teoría conspirativa incluida, que tendría como punto de partida una supuesta información reservada de la Nasa.

La película juega con la idea de mostrar supuestas evidencias del desastroso resultado de una misión secreta a la Luna. La película, dirigida por el español Gonzalo López-Gallego, muestra las imágenes grabadas por una expedición secreta de la Nasa que viajó a la Luna en 1974. Lo que los dos astronautas encontraron allí fue tan aterrador que el gobierno estadounidense canceló el programa Apollo y decidió no volver nunca más a pisar el satélite.

La mezcla de ciencia ficción con terror funciona en base a una grabación de video en la que se ve lo que sucede a los tres astronautas poco tiempo después de dar el "pequeño paso para el hombre" en suelo lunar.

El recurso de apelar a un material hallado y confiscado luego de una supuesta situación crítica ya fue utilizado con enorme éxito "El proyecto Blair Witch", que inauguró un estilo continuado por "Cloverfield" y luego por "Actividad paranormal".

El gran simulador. Aunque el primer gran simulador fue Orson Welles que hizo entrar a medio Estados Unidos en pánico con su transmisión radial de "La guerra de los mundos" donde difundía una invasión extraterrestre, en este caso el director continúa con esa suerte de ambigua broma pesada que hizo historia.

Aquello ocurrió a finales de la década del 30. Hoy, en una época carente de inocencia era previsible que "Apollo 18" no generase ninguna estampida, pero la campaña de difusión fue tan efectiva que la misma Nasa debió salir a aclarar que el filme es pura ficción.

El responsable del filme es el cineasta español Gonzalo López-Gallego que desembarca en Hollywood después de una carrera en su país donde, entre otros trabajos, dirigió al argentino Leonardo Sbaraglia en "El rey de la montaña".

En un principio, la agencia espacial estadounidense estuvo implicada en el proyecto y asesoró a los guionistas Brian Miller y Cory Goodman. Ese tipo de trabajo es frecuente para la agencia espacial ya que, según Los Angeles Times, los expertos de la Nasa colaboraron en la elaboración de cerca de 100 documentales, 35 programas de televisión y 16 películas sólo en el último año.

Pero al ver hacia donde se encaminaba la historia y el tratamiento que se le daría a la información sobre las expediciones a la Luna, la agencia decidió tomar distancia y lanzar un aviso claro y contundente: "«Apollo 18» no es un documental".

El encargado de poner las cosas en su lugar entre la ciencia y la ficción cinematográfica fue Bert Ulrich, encargado de las relaciones públicas de la NASA con la industria del entretenimiento . "La película es una obra de ficción, siempre lo supimos. Estuvimos involucrados mínimamente en esta película, pero nunca vimos una primera versión", señaló. Asimismo subrayó que "la idea de retratar la misión Apollo 18 como auténtica es una estrategia de marketing".

Sin embargo aclaró que "la colaboración con la industria para elaborar películas, series y documentales es vital ya que es una maravillosa manera de llegar al público a través de estos grandes medios de comunicación".

Así como "Enterrado" transcurría casi dos horas con el actor Ryan Reynolds como un contratista del gobierno en Irak encerrado en un sarcófago, en este caso sucede algo similar con los tres astronautas como protagonistas excluyentes del relato, pero atrapados a miles de kilómetros de la Tierra.

El Proyecto Apollo fue uno de las proezas más impactantes de la tecnología. Comenzó en 1960 y nueve años más tarde Apollo 11 tocaba la superficie lunar. Fue la primera de seis misiones y sólo una no cumplió su objetivo, la Apollo 13.

Ese viaje tuvo su propia película en 1995 con Tom Hanks como protagonista. También generó la famosa frase "Houston, we've had a problem here", cuando la nave comenzó a tener problemas técnicos a miles de kilómetros de la Tierra. Y a pesar de los inconvenientes, los tripulantes regresaron sanos y salvos a la Tierra. Los de la Apollo 18, según López-Gallego, no habría tenido la misma suerte.

Intrigas con gravedad cero

La intrigante información adelantada sobre el "Apollo 18" juega con las ambigüendades desde el principio: "Oficialmente el Apollo 17, lanzada el 17 de diciembre de 1972, fue la última misión tripulada a la Luna. Pero un año después, en diciembre de 1973, dos astronautas estadounidenses fueron enviados a la Luna en una misión secreta financiada por el Departamento de Defensa de Estados Unidos". Y remata que se trata de "material de archivo real que los astronautas capturaron en esa misión. Mientras que la NASA niega su autenticidad, otros dicen que es la verdadera razón por la que nunca volvimos a la luna".

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