Escenario

Una historia de amor gay en clave de comedia romántica adolescente

"Yo soy Simón" es la primera película centrada en un personaje homosexual que es producida por uno de los grandes estudios de Hollywood.

Jueves 03 de Mayo de 2018

La película "Yo soy Simón", que se estrena hoy en los cines de Rosario, no es una comedia romántica más: se trata del primer filme protagonizado por un personaje homosexual que es producido por un gran estudio de Hollywood, en este caso 20th Century Fox. El protagonista es Simón Spier, un chico de 17 años que no todavía no le dijo a su familia y a sus amigos que es gay y, además, no conoce la identidad del compañero de clase anónimo del cual se enamoró a través de Internet. El adolescente se enfrenta al problema de que tiene que resolver ambas cuestiones, y su viaje personal en ese proceso va a ser tan aterrador como hilarante.

En las comedias adolescentes de los grandes estudios de Hollywood, el personaje gay suele ser el solidario mejor amigo que dice ocurrencias y ofrece sabios consejos sobre las relaciones o la moda (salvo que vaya por un camino más oscuro). Una lista de las mejores películas de adolescentes sobre personajes homosexuales, lesbianas o bisexuales podría comenzar con "Mi mundo privado" (1991), la película de Gus Van Sant centrada en la historia de dos jóvenes que se dedican a la prostitución. Los filmes más cercanos al tono de "Yo soy Simón", como "Las ventajas de ser invisible" (2012), fueron lanzados por estudios independientes. De igual manera, fueron las divisiones especializadas de los grandes estudios las que nos dieron "Secreto en la montaña" y "Llámame por tu nombre".

A diferencia de varios personajes en esas películas, Simon Spier es más similar a los que interpretaba Molly Ringwald en la época de oro de las comedias románticas adolescentes de los años 80, como "El club de los cinco" y "Pretty in Pink".

El libro, un éxito

"Yo soy Simón" se basa en la novela de Becky Albertalli "Simon vs. the Homo Sapiens Agenda" (2012). El libro ganó el premio William C. Morris al mejor debut del año para jóvenes y estuvo dentro de los finalistas para el premio National Book. Albertalli nunca imaginó que su libro fuera a ser publicado, y mucho menos que se convirtiera en un best-seller y ahora en una película. "Cuando escribí el libro trabajaba como psicóloga", recordó. "Era madre de una criatura de un año, que ahora tiene cinco. Me ponía a escribir mientras el bebé dormía. Siempre había querido escribir un libro y decidí que era el momento de intentarlo. No sé de dónde salió la idea para la trama, pero los personajes ya llevaban algún tiempo merodeando en mi cabeza. Tenía esta imagen de un chico gay despeinado con una campera con capucha, y ese resultó ser Simón. He trabajado mucho con chicos que se identifican como gays, y sin lugar a duda son algunas de las personas más valientes que he conocido. Como psicóloga, soy cuidadosa en extremo de no tomar prestadas las historias de mis clientes para mi ficción. Pero, en un sentido muy general, me inspiran mucho todos los adolescentes que he tenido la suerte de conocer y con los que he llegado a trabajar", explicó.

Los productores Wyck Godfrey y Marty Bowen, por su parte, se han vuelto expertos en reconocer literatura que es ideal para una adaptación cinematográfica. Después de haber producido la exitosa serie de "Twilight", vieron el potencial que la historia de Albertalli tenía para la pantalla grande. "Hemos trabajado en muchas películas dentro del ámbito de los adultos jóvenes", comentó Godfrey. "Todo el tiempo estás intentando encontrar algo nuevo, diferente y fresco. Y, básicamente, nunca habíamos visto una comedia romántica de la secundaria con un joven gay como protagonista. Eso es lo que pasaba con el libro: todos lo leímos y dijimos: «Dios mío, nadie ha hecho esto». Nadie ha hecho de una manera tan descarada y abierta una película de un joven que está pasando por el proceso que todo individuo gay vive para discernir su identidad y ver cuándo debe revelarla. Y además que se desarrollara de la mano de este romance misterioso y evolutivo, con este hombre anónimo en Internet. Por si fuera poco, Simón era este tipo de personaje al que querés abrazar, muy encantador y adorable. Entonces pensamos que valía la pena desarrollar el proyecto", aseguró.

Una experiencia emotiva

El director de la película, Greg Berlanti (productor ejecutivo de series de televisión sobre superhéroes de DC Comics), recordó que en sus primeras reuniones con los ejecutivos de 20th Century Fox, les dijo: "Creo que es genial que se comprometan a hacer películas como esta. Me sorprende que aún no haya una". Trabajar en el filme fue una experiencia muy emotiva para él. "Me llenó un vacío que ni siquiera sabía que existía", afirmó. "Durante mis años en la secundaria yo era un alumno gay que no salía del clóset, así que funciona en ese nivel. Significa mucho para mí. Pero también he hecho muchos proyectos acerca de la vida en la secundaria a lo largo de los años, y siempre había querido hacer una película de esta etapa de la vida que lidiara con momentos y temas muy icónicos, sin importar la sexualidad. Así que cuando llegó este proyecto a mis manos con un punto de vista gay —aunque en realidad era una película acerca de anunciarte ante al mundo, con lo que cualquiera se podría sentir identificado—, me sentí muy emocionado", reconoció.

Berlanti explicó que cuando los gays miran la mayoría de los filmes románticos, "no siempre lo experimentan tan visceralmente, porque te tenés que imaginar: ¿Qué pasaría si este personaje fuera gay? Te acostumbrás a existir en un mundo así y ni siquiera te das cuenta de todo el ejercicio mental que implica ver que todos los demás sí están representados en las historias de amor de las películas más comerciales", dijo. "Ese esfuerzo adicional no es necesario en «Yo soy Simón»", afirmó el realizador.

descubrirse. Simón (derecha) es un chico de 17 años que todavía no reveló ante su familia que es gay.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario