Escenario

Una comedia para indagar en el valor real de la verdad y su opuesto

Mariano Martínez contó cómo es la pieza que estrena mañana en el teatro Broadway, en los roles de actor y productor.

Domingo 14 de Octubre de 2018

Mariano Martínez regresa a Rosario para presentar "Mentiras inteligentes", una obra del estadounidense Joe Di Pietro estrenada en Broadway. En tono de comedia, la pieza se interna en un tema ríspido como es la mentira, en este caso para salvar el matrimonio del protagonista. Martínez, además productor de la propuesta, está acompañado por dos referentes de la televisión como Arnaldo André y Betiana Blum con quienes trabajó en "Valientes", además de Florencia Torrente en el rol de la esposa.

Con esta pieza, el actor volvió al teatro luego de "Closer". Sin planes para la televisión, prepara dos nuevas películas, una de ellas como productor. "Tengo el privilegio de poder hacer lo que me gusta. Y hay que hacerlo de una manera prudente, inteligente y darle para adelante más allá de la situación porque si no, no hacés nada", dijo. "Mentiras inteligentes" se presenta mañana, a las 21, en el teatro Broadway (San Lorenzo 1223).

   —¿Qué te atrajo del texto?

   —Que es una obra divertida, y que el tema es actual. Habla sobre las parejas, algo con el que se pueden sentir identificadas muchas personas porque habla de las parejas en general y sobre las mentiras y las verdades que puede llegar a haber en una pareja y cómo influye eso, todo en un tono entretenido y dinámico. Es una linda puesta. Es una obra de Joe Di Pietro, pero está adaptada a los modismos argentinos. Igual es una obra muy universal.

   —¿Existen las mentiras inteligentes o sólo son mentiras?

   —Para mí, Mariano, las mentiras son mentiras. No sé qué puede llegar a ser inteligente o no inteligente. La mentira es mentira. Acá lo que se plantea es qué puede llegar a pasar cuando mentís en un momento, y en otro momento esa mentira que la sostuviste la querés blanquear. Por ahí, no sé, hay que ver qué consecuencias puede tener porque la mentira siempre fue mentira por más que pasen los años. Como que no caduca algo que alguna vez dijiste y no fue así. Al contrario, toma la misma fuerza o peor. Me imagino que el título de "Mentiras inteligentes" viene de por ahí, en algunos casos, a veces es mejor continuarla y eso es inteligente.

   —¿La obra intenta mostrar eso?

   —Lo digo por dónde va la obra, que cuenta la historia de Willy, mi personaje, que está casado con el personaje de Florencia Torrente. Tienen una hija de tres meses y él acaba de conocer a una chica de 20 años y está en una cosa como adolescente total, con las hormonas a full, como si él también fuese un adolescente y se quiere separar porque en su matrimonio quedó desplazado por la hija. Por más que es lo más importante de su vida, no puede acoplarse, su mujer sólo se aboca a su hija y se encontró con esta chica joven que lo hace sentir vivo. Cuando se lo confiesa a su papá, le dice que está enamoradísimo, que va a dejar todo. Y ahí él le dice que está equivocado, que no es así, y con la madre lo quieren convencer con mentiras inteligentes que entienda que no es por ahí. Y en un momento, entre tanta mentira hay una verdad que provoca un giro inesperado en la obra. Todo eso en un tono de comedia y profundo.

   —Vos hace poco le propusiste casamiento a tu pareja. ¿Mentirías para salvar tu matrimonio?

   —No. No porque hoy por hoy elijo la verdad, elijo ser verdadero conmigo también. Si estoy con mi mujer y le propongo casamiento es porque estoy enamorado y quiero formar una familia y acompañarnos en el tiempo porque la amo. No haría algo para sostener el matrimonio en sí.

   —En Argentina, del mismo autor se montó "Te quiero, sos perfecto, cambiá", y otras comedias que analizan las relaciones, como "Perfectos desconocidos" o "Un dios salvaje", todas con éxito. ¿Qué tiene que tener una comedia para ser exitosa?

   —El secreto del éxito, te lo pido ya (risas). Me parece que hay de todo un poco, que tiene que haber una buena obra, que caiga en el momento justo con lo que quiere ver la gente. Un éxito es una cosa y que le vaya bien es otra, y que le vaya mal otra. Pero para que le vaya bien, una comedia que esté bien escrita, con una puesta atractiva, con actuaciones por lo menos correctas y parejas para que más allá de la promoción sea bueno el boca a boca que es lo que manda en el teatro. Después, para que sea un éxito, con entradas agotada, al país le debería ir mejor o estar en otra situación. De agosto a esta parte cambió todo muchísimo para todos. En ese punto es algo que se nos escapa de las manos. Pero a nosotros no va bien, más allá de la situación, estamos contentos, la gente viene, hace el sacrificio, paga la entrada. Y en una comedia te das cuenta si lo pasa bien porque la gente se ríe o no se ríe. Es una buena señal. Más allá de la obra, de estar produciendo y apostando al teatro y al país, me encantaría que estemos todos mejor para que todos podamos disfrutarlo de otra manera. Me imagino que en otro contexto no tan difícil como estamos hoy, sería mucho mejor todo para todos. Pero es lo que hay y lo que nos toca.

   —Después de "Closer" esta es tu segunda vez que hacés teatro con un texto...

   —Tenía muchas ganas hace rato. Había comprado los derechos de una obra de teatro inglesa que al final no pude producir por temas económicos, y una cosa llevó a la otra. Es una obra que me encanta que se llama "Querido hijo". La iba a hacer con Pepe Soriano, la iba a dirigir Norma Aleandro, pero quedó ahí. Y hace un par de años que vengo con ganas de producir y actuar en teatro. Ahora estoy feliz porque estoy haciendo algo que tenía ganas.

   —¿Cómo vivís producir en un momento de incertidumbre como el actual?

   —Yo produzco hace rato. Hice un programa para Telefe en 2011, y otros que no vieron la luz, pero son proyectos que en algún momento saldrán. Y ahora estoy armando una peli, más allá que voy a actuar en otro que no estoy como productor. Y se dio ahora que me tocó la suerte de poder llevar adelante esta obra con el productor Alberto Raimundo, en un momento difícil económicamente, pero tocó ahora. Tengo el privilegio de poder hacer lo que me gusta, lo que quería hacer. Y hay que hacerlo de una manera prudente, inteligente y darle para adelante más allá de la situación porque si no, no hacés nada.

   —¿Tenés algo previsto para televisión?

   —Por ahora estoy alejado, me encanta, pero estoy alejado. Igual ya empiezo a ensayar la semana que viene, cuando vuelvo de Rosario, que se llama "Sola", con Araceli González, de José Cicala, que es un fotógrafo muy conocido que escribió un guión hermoso, con mucha poesía y suspenso, que está en el contexto de la Segunda Guerra, pero que habla sobre una mujer sola y un misterio alrededor. Se empieza a filmar en noviembre. Después, está la otra peli, una comedia que se podría llamar "El viaje de tu vida", que es para filmar en marzo y que está enfocada a los adolescentes.

   —¿Cómo afectaron al cine y la televisión las plataformas de streaming?

   —Cambiaron los hábitos. De hecho también hay una plataforma para ver teatro que está buenísima, es una idea brillante. Es como se consumen hoy los productos, las series. Yo también consumo de esa manera. A mí la televisión me encanta, pero ya no la consumo tanto como antes. Me parece natural por las nuevas propuestas que uno puede acomodarse con los tiempos a ver lo que le gusta en el momento que puede.

   —En esta obra estás con Arnaldo André y Betiana Blum, dos referentes de la televisión...

   —Me encanta, a Arnaldo lo conozco desde "Valientes", lo veía en las novelas que veía mi mamá cuando era chico. Es un tipazo, muy divertido, profesional, y Betiana, con quien también trabajé en "Valientes", muy profesional, muy talentosa, los dos lo son. De mis compañeros siempre aprendí y sigo aprendiendo.


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