Escenario

Una apuesta hecha en Rosario para preservar la vigencia de la ópera

“Un Ballo in Maschera” debuta hoy, a las 19, en el teatro El Círculo. Virginia Tola y Luis Lima encabezan la compañía que ofrece la obra de Verdi.

Domingo 15 de Abril de 2012

“Un Ballo in maschera”, la ópera de Giuseppe Verdi, subirá a escena hoy a las19 en el teatro El Círculo, Laprida y Mendoza. La puesta será protagonizada por la soprano Virginia Tola y por el tenor Luis Lima y completarán el elenco los cantantes Leonardo López Linares, Anabella Carnevali, Jaquelina Livieri, Milton Miller, Mauricio Cuesta.

La música estará a cargo de la Orquesta Sinfónica Provincial de Rosario, dirigida por Nicolás Rauss; con escenografía de Nicolas Boni, diseño de vestuario de Mariano Toffi y la dirección escénica de Pablo Maritano.

Para la ocasión fueron convocadas dos notables de la lírica internacional como lo son el tenor Luis Lima, de bella voz lírica con inconfundible timbre e impresionante entrega actoral, que aquilata 77 actuaciones en el Met de Nueva York, ente 1977 y el 2001, datos que no suele citar porque es un hombre de profunda humildad y constante autocrítica, cualidades que no abundan entre los tenores. La otra figura de la puesta es Virginia Tola, la joven soprano nacida en Santo Tomé, que cuenta con una intensa carrera artística desarrollada en escenarios de Europa y de los Estados Unidos, y que acompaña con frecuencia al tenor Plácido Domingo en sus recitales internacionales.

Los dos protagonistas de la ópera que se estrenará esta noche dialogaron con Escenario, ofreciendo sus impresiones sobre la puesta.

—¿Lima, qué dificultades presenta esta ópera para el tenor?

Luis Lima: Sigo sintiendo frente a esta ópera los mismos desafíos que sentí cuando la hice por primera vez en mi juventud Es una partitura larga y tiene una cantidad de detalles vocales que son, por lo menos para mi forma de cantar, muy difíciles. Ahora, a esta edad, el desafío es: ¿La podré cantar? ¿Estaré todavía en condiciones? Pero cuando veo a mis compañeros, todos ellos jóvenes, su energía me estimula, como el caso de esta gran cantante, Virginia Tola, que será mi compañera de escena.

—¿Virginia, qué significa para vos acercarte a este título verdiano?

Virginia Tola: Estoy con los nervios lógicos del debut, tratando de ver si puedo cumplir lo que dice mi maestra, Raina Kabaivanska, que me ponga por fin en las botas de las heroínas verdianas de más fuste. Verdi escribió muy bien y ayuda a cantar, y lo tomo con mucho respeto. Además cantar con Luis Lima es cantar con la historia. También escuché a una mezzosoprano rosarina, Anabella Carnevali, que hace el personaje de Ulrica, la adivina, parte muy compleja y ella lo canta excelente. —Luis, usted pasó muchos años en el exterior para sostener su carrera, ¿qué cosas debió dejar de lado?

Lima: La carrera internacional obliga al cantante a llevar una vida muy solitaria, y ahora que me retiré estoy en mi casa junto a mis ocho hijos y me siento feliz por tenerlos a todos rodeándome. Es como recuperar una etapa de mi vida que nunca tuve: por fin me siento papá. En la carrera internacional el asunto no es que uno esté lejos o cerca, sino cuánto tiempo nos va a llevar poder volver.

—¿Cómo ven el panorama operístico actual?

Tola: Hablando con muchos colegas, gente que cantó toda su vida y canta muy bien, se encuentran con poco trabajo porque hoy está muy difícil la situación en Europa y en el mundo en general. Además hoy pesa mucho el aspecto visual en la ópera y los artistas que tienen un poco más de años, son descartables: se usan y se tiran.

Lima: En la Argentina parece haber muerto la ópera. El público responde a la televisión, a los tres tenores o, de vez en cuando, a un recital masivo. Pero a los teatros no los llenás si no llevás una luminaria. La ópera, como género, ya no llama a la gente. Es triste pero es cierto; es como si hubiera muerto una parte de la cultura, por esta razón la temporada de Rosario es una cosa única. Si no fuera por teatros como éstos, la ópera estaría en estado agónico.

Tola: Cuando estábamos ensayando prendieron las luces de El Círculo y me asombré. No me acordaba lo grande que es. En Europa, la mayoría de los teatros son pequeños. Recién le mandaba fotos y videos a mi pareja, el barítono Luca Salsi que está cantando actualmente en el Teatro Colón, para que vea lo que es esto. Es un teatro muy cuidado, de excelente acústica. Rosario debería estar orgulloso de esta joya, pero hay que reconocer que hay muchas joyas como esta en nuestro país. Sería bueno poder compartir esta producción de Rosario con otras salas del interior del país.

—¿Evaluó maestro Lima dedicarse a la enseñanza, ahora que está retirado?

Lima: Tengo muchos amigos jóvenes que me preguntan cosas pero no tengo una respuesta para todos. Puedo dar una opinión pero no enseñar. La enseñanza es algo serio: uno tiene la vida y las esperanzas de personas en sus manos y con las voces, cuando se cometen errores, no se pueden reparar.

—¿Virginia, que significó para tu carrera el recital que ofrecieron con Plácido Domingo en el Obelisco de Buenos Aires el año pasado?

Tola: Yo venía cantando con Plácido y haciendo ese concierto desde hace 10 años en infinidad de lugares, pero al día siguiente del recital fue una locura, la gente me paraba en el aeropuerto, en la calle, me veían en el auto y me señalaban. Pude ver el poder que tienen los medios de comunicación masivos.

Un barítono que aporta experiencia

El barítono Leonardo López Linares participa en “Un ballo in maschera” en el rol de Renatto, el torturado marido que se cree burlado y jura venganza sobre el gobernador de Boston, Riccardo, su mejor amigo. El cantante nació en las tablas y recuerda con alegría su infancia correteando por el teatro Avenida, mientras su padre ensayaba los títulos clásicos la zarzuela. Justamente fue con zarzuela que López Linares debutó en Europa y en Rosario, en 1996, haciendo “La Verbena de la Paloma”.

Respecto a la ópera que lo tendrá como intérprete el artista aclaró: “La hice en 2005. Para mí es una de las grandes obras de (Giuseppe) Verdi como creador del melodrama italiano y por el personaje de Renatto que tiene la famosa aria “Alla Vita Che T’arride” . Pero toda la concepción del personaje es increíble: un hombre torturado por su propia incapacidad de vivir una vida privaba completa. Poder hacer «Un Ballo...» en el teatro El Círculo es una alegría. En ciertos lugares de Europa cuesta hacer ópera, incluso con elencos de gran renombre. Sin embargo, este trabajo que se realiza en Rosario es muy positivo dado que apunta a un nuevo público para ópera”, reflexionó el cantante.

“La ópera ofrece una orquesta que suena sin amplificación, al igual que las voces. Cuando el oído de las personas está distorsionado por los auriculares, los ruidos de la calle, el barullo generalizado, llegar hasta aquí puede ser mágico, porque la ópera crea una conexión emocional con el público”, aseguró el artista.

Luego de su actuación en Rosario, López Linares realizará ensayos en la famosa Arena de Verona, siendo ésta la cuarta temporada en la que es invitado a cantar nada menos que “Aida”, dirigido por Plácido Domingo.

Reprise

La producción de la Asociación Cultural El Círculo volverá escena el jueves 19 y el sábado 21.

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