Escenario

Un viaje musical a la magia sin tiempo de la bohemia rosarina

Hoy regresa a escena “Club Fosse, el estilo del cabaret”, en el que se hace un repaso de lo mejor del género en las capitales del mundo. A las 22, en Club Fosse (Falucho 270bis).

Viernes 12 de Febrero de 2016

El cabaret vuelve a Rosario a través de un recorrido que va de París a Nueva York y de Berlín a Buenos Aires, entre otras capitales del mundo. Así lo promete “Club Fosse, el estilo del cabaret”, que se presentará hoy y mañana, a las 22, en Club Fosse (Falucho 270bis).
  Con un elenco formado por Maida Dahi, Petra Albano, Helena Vittar, Cristian Bravo, Franco Veneziano y Marcelo Travaglino, el espectáculo dirigido por Vanesa Morán Díaz regresa a escena después de una exitosa temporada de más de un año. La propuesta intenta “emular en Rosario, un pequeño Moulin Rouge”, con una “obra de teatro musical, que no es revista, ni varieté, pero sí pretende mostrar distintos estilos de cabarets”, adelantó la responsable del show.
  La idea, recordó Morán Díaz -también cantante en el espectáculo- , surgió de la “fascinación por la vida nocturna en distintos espacios, desde discos, bares under hasta tertulias de facultad o teatro” y con la idea de “reflotar un espíritu de otras épocas, donde se compartía un evento y a la vez se participaba de verdad, donde lograbas movilizarte, algo que se fue diluyendo en la sociedad”, explicó.
  Ese espíritu está ligado a la bohemia en el imaginario colectivo, un lugar en el que el cabaret funcionó como escenario para sus protagonistas y habitués desde sus orígenes. “Indudablemente el Montmartre de finales del XIX fue un caldo propicio para que convergieran en sus buhardillas todos los que hoy llamaríamos rebeldes, librepensadores, artistas pobres, burgueses que no querían serlo, y esa idiosincrasia, fusionada con la actividad cultural de poetas, actores, escritores, pintores, músicos, trovadores, bailarines, generó una manifestación única, unida casi obligatoriamente a los espacios de encuentro, cafés cantantes, bares, pequeños restaurantes y tabernas que fueron tomando el nombre de cabarets. El cabaret fue el lugar de encuentro, por eso había que estar allí, rico o pobre, no importaba. El cabaret es democrático”, afirmó Morán Díaz.
  En la elección de los temas,  la directora apeló a algunos clásicos que evocan el cabaret alemán, con Berlín como epicentro. “Elegí canciones que me gustaron en mi infancia, porque me llevan a esa época que quiero retratar, porque es emblema de algún hito histórico, como el caso de la canción «Lili Marlene», que es cantada en alemán en este espectáculo”. Pero “Club Fosse, el estilo del cabaret” no se termina en Berlín y París, sino que avanza en su viaje imaginario por los escenarios de otras ciudades como Chicago, Nueva York, La Habana, Buenos Aires y Rosario.
  La puesta en escena es una fusión y un reflejo de esa diversidad contó la directora. “Apelé a muchos recursos, desde diversos registros de actuación, maneras de bailar y de cantar. La puesta respeta cuestiones relativas al vestuario, tratamiento del color y estéticas, ya que pretende mostrar a los distintos cabarets del mundo con lo más emblemático de cada uno”, concluyó.

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