Escenario

Un policía y un sacerdote unen fuerzas para enfrentar al demonio

Mañana llega a los cines "Líbranos del mal", la nueva película del director de "Sinister". El protagonista del filme, Eric Bana, dijo que se sintió atraído por la historia de crímenes y exorcismos porque está basada en casos reales.  

Miércoles 06 de Agosto de 2014

Pese a que no cuenta con la fama mundial de algunos de sus compañeros de profesión, Eric Bana se ha ganado un lugar de respeto dentro de la industria hollywoodense con el carácter serio e intenso de las interpretaciones que ha ofrecido en películas como "La caída del halcón negro", "Munich", "El increíble Hulk" y "El sobreviviente". Sin embargo, con toda la experiencia que tiene, no había interpretado nunca a un agente de la ley ni había sido parte de un proyecto de terror, dos deudas que acaba de saldar gracias a su participación en "Líbranos del mal", una mezcla de thriller policial y relato de posesión diabólica que se estrena mañana en Rosario.

"Lo que me motivó a hacer esto fue la posibilidad de trabajar con Scott Derrickson, quien además de dirigir, coescribió el guión", dijo Bana en una entrevista, en alusión al cineasta que se ha encargado también de obras tan exitosas del género como "El exorcismo de Emily Rose" y "Sinister". "El hecho de que él se interese en hacer cintas de ficción que se inspiran en casos reales las vuelve más honestas y escalofriantes que otras", agregó.

La película se centra en un agente de policía que, después de indagar en algunos delitos cometidos en Nueva York, descubre que una fuerza oculta está detrás de ellos. A partir de ese momento se une a un extraño sacerdote experto en exorcismos, y juntos tratan de liberar a la ciudad de los demonios que la tienen secuestrada. El filme está basado en "Beware The Night", un libro escrito por el ex policía Ralph Sarchie, en el que éste cuenta las experiencias paranormales que tuvo supuestamente a lo largo de su carrera mientras patrullaba las calles de Nueva York.

De hecho, el personaje de Bana lleva el mismo nombre del autor, y aparece en la pantalla como un representante del orden que ha perdido la fe y que no se encuentra en buenos términos con su familia, debido a las aterradoras visiones que está teniendo y a los numerosos crímenes que le ha tocado observar en los últimos tiempos. "El va a tener que enfrentarse en algún momento a todas estas cosas que lo atormentan, lo que constituye una agregado a la trama principal que me pareció muy interesante", comentó el actor. "Creo que esta es una película muy oscura, tanto en su estética como en su temática, y como actor es más interesante hacer de un personaje en medio de una crisis que alguien que está yendo por la vida de manera despreocupada y feliz", aseguró.

"Estaba intrigado". Al leer la biografía de Bana, nos enteramos de que el hombre de origen australiano ha colaborado frecuentemente con el padre Chris Kelly (también de ese país) en diversas causas sociales, por lo que todo parece indicar que es católico. Sin embargo, él afirmó que sus creencias no tuvieron tanto que ver con la decisión de aceptar este papel. "Estaba intrigado por la idea básica de la historia, ya que no sabía casi nada de posesión ni esa clase de asuntos. Scott (el director) sí se ha metido de lleno en el tema, y su ayuda me sirvió para familiarizarme con aspectos que ni siquiera conocía", explicó.

Como parte de su preparación, Bana recibió una serie de registros de audio y de video extraídos de sesiones reales de exorcismo. "Fue bastante incómodo exponerse a todo eso, pese a que me sirvió definitivamente para identificarme con el relato", confesó. "Más allá de que seas o no un creyente, ver algo así, en lo que te enfrentás a una persona que se encuentra definitivamente en medio de un gran dolor, resulta de lo más impactante", dijo.

En "Líbranos del mal", el entrevistado comparte los roles estelares con Edgar Ramírez, un venezolano que está teniendo participaciones cada vez más grandes en Hollywood, y que se pone en la piel de Joe Mendoza, un sacerdote latino con un pasado turbio y una fuerte vocación por la lucha contra las entidades satánicas que se albergan en cuerpos humanos. "El es increíble como actor y me encanta como persona", manifestó Bana. "Llegaba siempre al set absolutamente preparado, lo que le dio una dimensión muy especial al personaje de Mendoza", comentó.

En la película, Ramírez tiene algunas escenas en las que habla generosamente en español, pero esto no fue suficiente para que Bana aprendiera algo del idioma. "No hay mucho español en Australia, donde sigo viviendo", dijo con una sonrisa.

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