Escenario

Un género con "simpleza, potencia y carácter bailable"

Pablo Ignacio Coronel dirige y protagoniza "Cumbia que te vas de ronda", que ya está disponible en Cine.ar. Un viaje musical que recorre 10 países.

Domingo 14 de Junio de 2020

Pablo Ignacio Coronel dirigió y toca en "Cumbia que te vas de ronda", un peculiar viaje musical que recorre 10 países y que ya está disponible en Cine.ar. "Quise mostrar lo que pasa con la cumbia en nuestros países y también en latitudes donde no existe", postula Coronel durante una entrevista con Télam que realiza desde una casa de campo en Portugal donde ensaya con quienes comparte la banda Rosa Mimosa.

Radicado en el país lusitano para rastrear parte de sus raíces familiares, el músico y cineasta destaca que "Cumbia que te vas de ronda" "hubiese sido muy difícil si no tuviéramos un pie en la música".

El filme, una producción de Pensilvania Films (Argentina) en coproducción con Bolivia, México, España y Portugal, cuenta con guión de Coronel y Analía Bogado, una banda de sonido compuesta por Olmo Marín y un viaje que llegó a Japón, Vietnam, Filipinas y Camboya.

El documental, que se ve Cine.ar Play, se nutre de la participación de músicos y bandas como Totó la Momposina (Colombia), Juan Sebastián Ochoa (Colombia), Coco Barcala (Argentina); Los Mirlos (Perú); Celso Piña (México); Agua Sucia y los Mareados (Argentina); Los Orientales de Paramonga (Perú); Rosa Mimosa y sus Mariposas (Portugal) y Shogo Komiyama (Japón).

"Queríamos estrenar lo antes posible pero la chance de hacerlo ahora, después de conocer la cancelación del Bafici donde habíamos sido seleccionados, nos tomó de sorpresa", indicó Coronel.

—¿Qué fue primero en vos, la música o el cine?

—Primero fue la música que estudié desde niño y, después, a los 12 años, quedé impactado con las guitarras eléctricas y tenía la idea de ser pianista. Luego lo audiovisual fue el trabajo y la música la parte terapéutica.

—En ese camino tuviste un largo recorrido profesional aunque no dejaste de tocar e hiciste tu primer filme combinando ambos mundos con "Cumbia La Reina" (2015) ¿En qué situación estás ahora?

—Desde hace unos tres años cuando me radiqué en Portugal, ocurrió que apareció una banda y yo estaba en el lugar y en el momento correcto y pude enfocarme en lo musical dentro de Rosa Mimosa.

—¿Qué te despierta la cumbia?

—Descubro el poder de la cumbia en 2008 con la banda Ay Rocamora, donde tocábamos una única cumbia y esa pieza era muy requerida. Esa sorpresa me llevó a tomar la cumbia como algo que me interesaba más allá de ser una música relegada a las clases bajas y que por el fenómeno de la cumbia villera estaba en boca de todos, pero nunca era aceptada.

—¿Quisiste ir más lejos?

—Me dejó muy impactado y me hizo ruido por mi interés en todo lo que tenga que ver con las tradiciones. Eso le dio a la cumbia un potencial extra en relación a otros géneros, además de poner en valor algunas de sus características más notorias: su simpleza, su potencia, su carácter bailable que invita a pasarla bien.

—¿Qué apareció en la indagación?

—Su raíz negra indígena quizá en Cartagena y su evidente raíz popular en una parte de la sociedad desplazada. Había en ella un factor social interesante y no solamente un género musical atractivo que reunía al negro esclavo y al indígena perseguido, y que suena de diversas maneras por toda Latinoamérica.

—¿Cómo se tradujo eso en la película?

—En mi primera investigación noto un discurso paralelo en los artistas que se ramifica como identificación en toda Latinoamérica, pasar por Europa y hasta llevarla a Asia como para hacer un experimento.

—Toda una aventura?

— Sí (risas). Y aunque fue un alcance muy íntimo, tanto en Vietnam como en Camboya tocamos en la calle y llamamos la atención.

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