Escenario

Un festival internacional en Rosario que conecta la danza con la identidad

Hoy comienza El Cruce en importantes salas de la ciudad y con el coreógrafo David Zambrano entre las figuras invitadas.

Lunes 15 de Octubre de 2018

El Festival Internacional de Artes Escénicas Contemporáneas El Cruce inicia desde hoy hasta el domingo un encuentro de seminarios y funciones, cuya meta es reflexionar desde la danza hacia el tema de la identidad.


En esta edición, la Asociación Cobai junto a Abuelas de Plaza de Mayo Rosario, a través de su proyecto Teatro x la Identidad, lanzan una programación en distintas salas locales, que incluye el complejo del Parque España hasta el teatro La Comedia y Plataforma Lavardén. Entre los invitados internacionales, se destacan el coreógrafo venezolano David Zambrano y el costarricense Jimmy Ortiz.

Yerutí García Arocena, bailarina, integrante de Cobai y del equipo organizador de El Cruce dialogó con Escenario y resaltó el perfil de ratificar los lazos de identidad como faro de este encuentro. Y también levantar las banderas de las luchas de ayer, de hoy y de siempre. "El año que viene Cobai cumple 20 años en su trabajo ininterrumpido en la búsqueda de crear y mejorar las condiciones de producción de los artistas independientes de la ciudad. Trabajando de manera independiente y autogestiva, desde lo colaborativo, colectivo y ad honoren, es una militancia que se sostiene de generación en generación y eso hay que festejarlo", destacó García Arocena, que integra además el grupo Seisenpunto.

—El Cruce de 2018 hace foco principalmente en la identidad en momentos de una crisis social cada vez más grave. ¿Qué resortes deben accionar las artes escénicas contemporáneas para reforzar la cuestión identitaria en medio de la grieta?

—Creo que cuando las cosas se ponen tan turbias es cuando, más que nunca, necesitamos reencontrarnos con esos faros, esos caminos trazados por nuestros maestros y maestras, en su sentido más amplio. Volver a las fuentes, encontrar huellas de otrxs en uno nos ubica en el proceso de preguntarnos sobre la identidad como entidad viva que se construye de manera colectiva e individual al mismo tiempo. Pienso que las artes escénicas tienen un gran potencial porque es el cuerpo presente quien te interpela directamente, sin intermediarios, es una patada o una caricia directa y por ende es un lugar de gran contundencia al momento de activar interrogantes en el espectador. El proyecto Teatro x la Identidad, con el cual coorganizamos este año, es un clave ejemplo de ello.

—David Zambrano jerarquiza este encuentro. ¿El prestigio de El Cruce también demuestra que cada vez se acercan más a este festival figuras de primer nivel?

—El Cruce siempre ha tenido un gran nivel y diversidad en su programación, la venida de David era una cuenta pendiente que tenía la Asociación desde sus comienzos, un deseo que recién hoy llegamos a materializar, contra viento y marea, dentro de este contexto que estamos viviendo, así que estamos muy felices del trabajo que fuimos logrando, ya que es un esfuerzo muy grande y esperamos que el público nos acompañe.

—Figuras locales como Cristina Prates y Seisenpunto demuestran el alto nivel de los referentes locales. ¿Rosario está bien posicionada en la Argentina en artes escénicas contemporáneas?

—Rosario es uno de los focos más importantes de la Argentina en danza contemporánea y artes escénicas. No sólo es una usina de proyectos independientes de una gran profundidad y perseverancia, sino que ha creado su propia búsqueda estética y poética. El grupo Seisenpunto, por ejemplo, fue uno de los más relevantes en la escena nacional. Gracias a sus giras nacionales su propuesta a logrado llegar y generar intercambios en muchas provincias del país. Estas giras, festivales o intercambios de formación fueron en su mayoría subsidiados por el Instituto Nacional del Teatro, que me parece relevante nombrarlo en este momento, con la situación alarmante que está viviendo como organismo público y democrático. Cuando estuve trabajando en Buenos Aires, los compañeros de allá me decían "¿vos dónde te formaste"?, yo respondía "en Rosario" y aparecía algo de sorpresa en sus caras. Creo que a veces nos cuesta mucho valorar lo que tenemos a nuestro alrededor. Algo de esto nos propusimos desde Cobai en esta fase del festival. Producir la reposición de una obra estrenada en el año 1999 y que hoy siga teniendo vigencia como es "Cuatro Cuartos", habla de la potencia de Cristina (Prates) y el grupo como creadoras. Hablar del universo femenino, del rol de las madres socialmente en un carácter por momentos tragicómico, desde la mirada de Boris Vian, demuestra que tranquilamente podría ser una obra estrenada este año.

—¿Cuál es el proyecto que tiene El Cruce para el encuentro de 2019 y cual es el sueño de Cobai para festivales posteriores?

—El año que viene Cobai cumple 20 años en su trabajo ininterrumpido en la búsqueda de crear y mejorar las condiciones de producción de los artistas independientes de la ciudad, desarrollando, promoviendo y difundiendo el lenguaje del movimiento y artes escénicas contemporáneas y siempre tratando de albergar de alguna manera las necesidades del campo. Trabajando de manera independiente y autogestiva, desde lo colaborativo, colectivo y ad honoren, es una militancia que se sostiene de generación en generación y eso hay que festejarlo.


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